sábado, 24 de agosto de 2019

Entrar en el Reino de Dios, 21º Tiempo Ordinario, Ciclo C



21º Tiempo Ordinario, Ciclo C

Isaías 66,18-21; salmo 116; Hebreos 12,5-7.11-13; Lucas 13,22-30

25 de agosto de 2019

P. Chava, SVD
Dios llama para la salvación, dentro de nuestro devenir en la historia, el ser humano tiene la opción de aspirar a lo transcendente, ir más allá de lo evidente y de lo material, en el camino espiritual hacia la vida eterna y hacia la casa del Padre, tendremos que purificarnos de nuestros pecados y dependencia a lo material, para buscar lo esencial que es Dios; porque Dios es nuestro origen y nuestro fin en la vida.  



En el libro de Isaías, el profeta proclama la bendición del Señor para el pueblo de Israel, en el post-exilio, Jerusalén está totalmente destruida y hay que construirla de nuevo, por eso Isaías transmite la esperanza de prosperidad, abundancia y bendición por parte de Dios. Con esto se entiende el poder de Dios, para salvar, sanar, bendecir, construir a una nación: a su pueblo escogido: el pueblo de Israel. Son buenas noticias por eso podemos aclamar al Señor con el salmo 116  “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”



P. Chava, SVD
En la carta a los Hebreos, se justifica el amor de Dios como el amor que corrige y reprende las acciones malas de su pueblo, para hacer de él un buen hijo, es decir, el pueblo de Dios está llamado a ser un pueblo santo y entregado al servicio de su prójimo y de Dios. Por eso era necesario la corrección para tener una vida honrada y en paz; para que nos fortalezcamos en alma y cuerpo; para que caminemos rumbo a la casa del Padre Dios.



En el evangelio de Lucas, es Jesús quien insiste a sus discípulos en esforzarse en entrar por la puerta estrecha al Reino de los Cielos, pues muchos serán los llamados pocos los elegidos. La salvación será para quien ante los ojos de Dios han merecido la salvación por su fe, sus obras de caridad, su fidelidad y entrega a Dios y a su prójimo. Pues no basta con saber quién es Dios, sino que hay que poner en práctica sus enseñanzas con nuestras vidas.



P. Chava, SVD
En el caminar de los años, en nuestra peregrinación por la tierra, disfrutaremos de las maravillas de Dios. De nuestros hermanos en Cristo, de la humanidad en general, de cuanto el hombre y la mujer han creado para sí mismos y para los demás. Pero sobre todo no debemos perdernos en el camino, pues nuestra meta y nuestro fin último, es llegar de nuevo a la casa del Padre, para esto tendremos que esforzarnos para purificarnos de nuestros pecados. Y salvar nuestra alma y cuerpo, para gloria de Dios.  


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Estella, España.



sábado, 17 de agosto de 2019

Bendíceme Señor, 20º Tiempo Ordinario, Ciclo C


20º Tiempo Ordinario, Ciclo C
Jeremías 38,4-6.8-10; Salmo 39; Hebreos 12,1-4; Lucas 12,49-53
14 de agosto de 2016


P. Chava, SVD
Bendíceme Señor, protégeme de todos los males y de todos los peligros, que se haga tu voluntad en mí, y que sepa discernir tus designios en mi vida.



En la primera lectura es el profeta rechazado por su pueblo y por el poder del gobierno, ante esta presión de rechazo Jeremías es condenado a la muerte, con una tortura previa de vivir en un pozo lleno de fango y sin pan, para que muera de hambre y de enfermedad.  Pero Dios se hace presente en la misericordia del amigo que intercede ante el Rey para que saquen a Jeremías de esta muerte violenta. Dios lo salvo.



En la carta a los Hebreos, el sentido esencial de estas palabras es de motivar a los cristianos a Seguir a Jesús: en la carrera camino a la cruz; camino a la vida eterna; para librarnos del pecado y de todo aquello que intenta alejarnos de Dios. Es Dios nuestra meta, y Jesús es el claro ejemplo de alcanzar la meta celestial pues Él ya venció el pecado de este mundo, y ha sido glorificado por Dios nuestro Señor, porque permaneció fiel mismo en la tribulación; Por eso Jesús goza del reconocimiento de Dios y está sentado a su derecha para regir a los pueblos.


En el evangelio de Lucas, Jesús profetiza que quien quiera seguirle tendrá que vivir el drama de la división familiar o comunitario. Pues, los cristianos nos distinguimos muy a menudo por nuestros valores de fe, amor, fidelidad, humildad, entrega, servicio, perdón, compasión, paz, etc. y que muchas veces estos valores o formas de ser no son compatibles con la opinión y modos de vivir del resto de nuestras familias, amigos y sociedad. Sin embargo, el que confía en Dios, recibirá su recompensa, pues Dios lo bendecirá y protegerá de todos los males.



P. Chava, SVD
La palabra de Dios nos invita a confiar en el Señor, mismo en la tribulación, pues quien confía en Dios no será defraudado, porque Dios está en todas partes y sabe todo lo que nos pasa, porque Dios no permanece inerte ante el sufrimiento de sus hijos. Dios salva y ayuda de diversas maneras, cuando reconocemos que lo hace con nuestras familias y nuestras comunidades cristianas, es decir la Iglesia en toda su expresión, en cada cristiano comprometido con su prójimo, esté donde esté. Dios nos salva y libera de todos nuestros males. Por eso Dios nos bendice y nos santifica, porque cuida de los suyos.



P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, España.




lunes, 5 de agosto de 2019

19º del Tiempo Ordinario, Ciclo C


19º del Tiempo Ordinario, Ciclo C
Sabiduría 18,6-9; Salmo 32; Hebreos 11,1-2.8-19; Lucas m  12,32-48
Domingo, 7 de agosto de 2016



Espera en el Señor ten ánimo, nuestra esperanza esta puesta en el Señor, el Dios de la vida, de la libertad, de la prosperidad, está en medio de nosotros, Él nos bendecirá y protegerá de todos los males.



En el libro de Sabiduría, se hace la profecía de la justicia de Dios para con su pueblo escogido que permanecía fiel a su alianza. Dios liberará del pecado y de la esclavitud a su pueblo escogido, al mismo tiempo castigara a los pecadores y a los que tenían sometido al pueblo en la esclavitud. Dios se hace presente y su misericordia y poder se hace patente. Porque el Señor es Rey de reyes. Por eso los justos cantarán y adoraran al Señor en el salmo 32 “Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad”.



En la carta a los Hebreos, nos hace recordar la importancia de la fe, creer en las promesas de Dios, como la fe puede hacer grandes milagros, como le paso a Abrahán que dejando su tierra, fue en búsqueda de la tierra prometida, y su mujer Sara siendo estéril dio a luz a Isaac; también está en la historia del pueblo de Israel la resurrección y la vida eterna por parte de Dios. Por eso Jesús resucito con el poder de su Padre Dios.



Dios es providente y su providencia, exige confianza, por eso pide vender los bienes materiales y no acumular más de lo debido, pues el mejor tesoro es que esta en el cielo, donde la polilla no puede hacer nada. Porque donde está vuestro tesoro allí estará también vuestro corazón. Añade la fidelidad está relacionado la espera en trabajo por el Reino de Dios, pues la segunda venida del Señor será como el amo que fue a una boda y encontró sus sirvientes aguardando su llegada. Pero hay de los que hicieron lo contrario, se les exigirá y castigará por su falta de fidelidad y trabajo.



Señor bendice a mi familia, trabajo, amigos y conocidos; te doy gracias Señor por los milagros que has hecho en mí, te doy gracias la vida y cuantas misiones y trayectos de vida me has puesto en el camino. Señor confío en ti y en la nueva misión que me encomiendas, gracias Señor, te amo.



P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, en España.




domingo, 4 de agosto de 2019

Busca el Reino de Dios. 18º del Tiempo Ordinario – Ciclo C


18º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
Eclesiastés 1,2;2,21-23; Salmo 89; Colosenses 3,1-5.9-11; Lucas 12,13-21
4 de agosto de 2019

P. Chava, SVD. 
¿Qué valor tienen las cosas?, para algunos vivir significa poseer, tener, acumular: cosas riquezas, poder, en fin todo aquello que nos atrae y nos motiva a movernos. Pero en la Palabra de Dios descubrimos que no todo lo que brilla es oro, o mejor dicho, las cosas materiales son sólo eso, materia que puede durar o no, que podemos poseer o no, pero al final las cosas nos dejan, porque tarde o temprano nos separaremos de ellas.




En el libro de Eclesiastés, nos advierte que la gloria es pasajera y que el afanarse por las cosas de este mundo es vanidad de vanidades, porque también son pasajeras; pues tarde o temprano lo que trabajos para nosotros mismos terminara en manos de otras personas o simplemente se acabaron: el poder, el dinero, las riquezas, la juventud, la inteligencia, entre otras tienen su tiempo de caducidad.  Por eso es bueno confiar más en el Señor que en las cosas materiales como nos dice el Salmo 89: “Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación”.





En el libro de Colosenses san Pablo insiste en que tenemos que ser otro Cristo, una nueva humanidad: ser hombres y mujeres nuevos.  Pero para esto tenemos que dar muerte a nuestros pecados terrenales como la fornicación, la impureza, la pasión, la codicia,  la avaricia, la idolatría, por mencionar algunos. Pues la naturaleza divina rechaza todo aquello que atenta contra el ser humano y la voluntad de Dios. Por eso es importante unirnos a Cristo, pera sentir repudio al pecado y necesidad de estar con Dios.

P. Chava, SVD
 En el evangelio Jesús dice “Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.” Esto significa que no podemos tener como prioridad en la vida el dinero, el poder, las riquezas, pues mismo teniéndolas son solo bienes temporales pues en algún momento de nuestras vidas las perderemos y simplemente moriremos, y por tanto esas posesiones no nos servirán más. Sin embargo comprendemos que hay que construir el Reino de Dios y su justicia, con eso basta para comprender que el amor de Dios se hace presente en nuestra realidad, al dar amor, al ser prójimo del más necesitado, al ponernos al servicio de los demás para hacer de nuestras vidas algo útil para los demás y dar testimonio de nuestras vidas para ser reconocidos cristianos discípulos de Jesús.

P. Chava, SVD
El ser humano muchas veces basa su autoestima en sus posesiones, porque las cosas son una extensión de su ser. La seguridad del bienestar nos obliga a buscar lo básico e indispensable, pero a veces nos quedamos ciegos del proyecto de vida que Dios quiere para ser humano. Es ahí donde distinguimos del bien y el mal, porque muchas personas con tal de tener, y poseer son capaces de hacer mucho mal, incluso a valorizar más las cosas que a las mismas personas. Por eso Dios nos hace pensar que la vida es más importante que las cosas que podamos poseer. Que Dios nos hizo para vivir, para amar, para ser felices, para compartir y servir.



P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.



domingo, 28 de julio de 2019

17º del Enseñanos a orar, Tiempo Ordinario, Ciclo C

17º del Tiempo Ordinario, Ciclo C

Génesis 18,20-32; Salmo 137; Colosenses 2,12-14; Lucas 11,1-13
28 de julio de 2019


P. Chava, SVD
El poder de la oración de intercesión. Nuestras vidas están unidas a todas las vidas de nuestro entorno, formando una red de relaciones infinitas, por eso es importante comprender que cuando rezo no sólo rezo para mí, sino para la humanidad entera. La oración hecha con fe, es eficaz y duradera.



 En el libro del Génesis el patriarca Abrahán está regateando con el Señor la salvación de los pueblos de Sodoma y Gomorra, porque han sido señalados como ciudades de mucha prevención; Abrahán consiguió bajar de 50 a 10 los justos que tendrían que haber en esas ciudades para no ser destruidas por Dios; En la vida nos encontraremos con personas que nos condenaran por nuestras acciones y también personas que pedirán piedad y conversión para nosotros por eso cantaran el Salmo 137 “Cuando te invoqué, Señor, me escuchaste”.


San Pablo en la carta a los Colosenses despierta el interés por ser bautizados en el Señor, pues nos hace tomar conciencia de que somos personas muertas por causa de nuestros pecados, sólo unidos en el Señor podremos salvarnos.



P. Chava, SVD
 En el Evangelio de Lucas, nos narra las lecciones de vida que enseño Jesús a sus discípulos sobre la oración: el Señor nos dice que hay que pedir con confianza a Dios porque Él es nuestro Padre y es más bueno que cualquier padre en el mundo; que debemos ser perseverantes en la fe, como nuestro vecino que narra en la parábola, que nos pide pan para atender a sus vistas que han llegado a esta hora de la noche: cuando todos en nuestra casa estamos ya dormidos; nos asegura Jesús que a pesar de ser inconveniente, "la hora de pedir ayuda", nuestro amigo el vecino, él será atendido por nosotros por su insistencia, es decir, por su fe en que le atenderíamos. 



P. Chava, SVD
Jesús nos enseña a confiar en Dios, nos enseña a amar a Dios como a nuestro padre, comprendemos así que no importa de qué parte del mundo somos, ni en que cultura fuimos formados, todos tenemos algo en común, somos seres humanos, e hijos de un mismo Padre que es Dios. Por eso cuando rezo por la humanidad rezo por mi hermano y mi hermana que Dios me dio; porque Dios oye y actúa en el mundo al escuchar nuestras oraciones de intercesión, más aún si se hacen con fe y perseverancia.



P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.


domingo, 21 de julio de 2019

Estar con Jesús, 16º del Tiempo Ordinario, Ciclo C


16º del Tiempo Ordinario, Ciclo C
Génesis 18,1-10a; Salmo 14; Colosenses 1,24-28; Lucas 10, 38-42
Domingo, 17 de julio de 2016
P. Chava, SVD.
Permanecer en el amor de Dios, es vital para la vivir, para crecer, para sentir su bendición en la prosperidad y en la soledad, pues con el amor de Dios todo es posible, de pasar de una situación de muerte a una que sea de vida, y vida en plenitud.




En el libro de Génesis es Abrahán que acoge al forastero que pasa frente a su tienda, como lo manda la ley del desierto, pero además intuye que estos tres forasteros son especiales, es más descubre que es Dios en persona quien se ha dignado a pasar cerca de su tienda, después de darles de comer y satisfacer sus necesidades ,  Abrahán le pide al Señor que lo bendiga, y Dios sin mayor dilación le bendice con lo mejor que sabe hacer y es engendrar vida, y le concede tener un hijo en una edad imposible de tener hijos. Dios bendice a Abrahán con un pueblo y sus descendientes lo tendrán en la memoria del colectivo. Por eso el creyente puede confiar en los milagros que hace Dios y cantar el salmo 14: “Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?”



P. Chava, SVD
En el libro de Colosenses, san Pablo hace teología: pues describe la Iglesia como el cuerpo místico de Cristo, con una jerarquía, Cristo como cabeza y sus ministros son sus elegidos para administrar la gracia de salvación, para proclamar la gloria de Dios que se consigue al conocer a Cristo y al unirse a él por medio de los sacramentos.




En el evangelio Jesús apoya la decisión de María en que ella ha escogido la mejor parte y nadie se la puede quitar, es decir, permanecer al lado de Dios, del Cristo, de Jesús. En un mundo don nos exigen mucho para pensar, hacer, crear, etc. Debemos también tener tiempo para descansar y llenarnos de Dios, como lo hizo María.




P. Chava, SVD
Quien escoge estar unido a Dios por medio de los sacramentos, la oración, la liturgia, la meditación, la vida diaria, se fortalece en alma espíritu y corazón, pues deja de tener miedo y se hace fuerte en la adversidad, pues sabe que si Dios está de nuestro lado nada es imposible, Dios obrara milagros en nosotros.



 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.



Amar, 15º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

15º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Deuteronomio 30,10-14; Salmo 68; Colosenses 1,15-20; Lucas 10,25-37
10 de julio de 2016


P. Chava, SVD
Las normas de la vida existen desde que comprendemos que los criterios de convivencia son tan amplios como personas que existen. Descubrimos que estamos condicionados por nuestras circunstancias, y es ahí que Dios nos exige descubrir que no hay norma por encima del bien común y del amor al prójimo.

En el libro del Deuteronomio se exalta la importancia de la doctrina de la ley como precepto divino. La ley es posible de cumplirla y alcanzarla pues está en el corazón del hombre y su voluntad el cumplirla, para que sea el mismo quien de ejemplo a los demás de los mandatos de Dios. Por eso el pueblo exclamará el salmo 68: “Humildes, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón”.

P. Chava, SVD
San pablo en la carta a los Colosenses hace una teología, al interpretar el origen del todo: y origen de todo cuanto existe es Dios; Jesús también es Dios y en el procede todo cuanto hay, sin él nada existiría y por tanto todo se le debe a Dios. Jesús es el principio supremo de toda propiedad y poder, al mismo tiempo de autoridad a lo largo de los siglos, en Jesús encontramos la paz por medio de su sangre derramada pues en ella encontramos el perdón y la vida.

En el evangelio se resume los mandamientos de la ley de Dios así: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.”  y el ejemplo de la parábola del buen samaritano se entiende de quien practica la misericordia es quien es prójimo del desamparado.

P. Chava, SVD
Dios nos pide descubrir que hay que construir un mundo basado en Dios y en el hombre, muchos estaremos de acuerdo en ser buenos y hacer el bien. Pero no basta con ser buenos, tiene que tomar un sentido y un porque hacerlo, y es ahí que descubrimos que por amor al prójimo podemos transformar el mundo, pues existirá la misericordia y la entrega por los más débiles.

 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.







sábado, 6 de julio de 2019

Enviados por Dios, 14º Tiempo Ordinario, Ciclo C

14º Tiempo Ordinario, Ciclo C
Isaías 66,10-14c; Salmo 65; Gálatas 6,14-18; Lucas 10,1-12.17-20
Domingo, 7 de julio de 2019
P. Chava, SVD
Dios nos envía a construir el Reino de Dios desde la fragilidad del ser humano, porque en este mundo inmenso y maravilloso, hace falta hacer visible la presencia del Reino de Dios; para que se haga visible el amor de Dios, su justicia y su paz entre los hombres.



En el libro de Isaías estamos en el culmen de la historia del Pueblo de Israel, ya término la esclavitud en Babilonia, y Dios con su brazo fuerte los regresa a Jerusalén, pero ahora tienen que comenzar de nuevo, todo está destruido, el Templo, la moral, las tradiciones, en fin tienen que comenzar de nuevo y es ahí donde el profeta Isaías en el nombre de Yavé, les devuelve la esperanza de restauración Jerusalén, con la ayuda de la providencia de Dios, que hará de Israel un pueblo importante para el mundo y lo hará crecer en la abundancia hasta saciarse.

P. Chava, SVD
San Pablo va insistir en la nueva humanidad; el ser humano tiene que incorporarse a Cristo para poder salvarse, porque ya no serán tanto las formas y las tradiciones las que salvan sino la gracia de Dios es lo que de verdad salvará al mismo hombre de sus pecados y de su autodestrucción. Por eso insiste san Pablo en estar unidos a Jesús, porque Él es nuestro salvador.



En el evangelio según san Lucas es Jesús quien envía a 72 de sus discípulos y los manda a predicar en las aldeas y pueblos de alrededor de 2 en 2, para sembrar la palabra de Dios en los corazones de los hombres, anunciando la eminente llega del Reino de Dios, así como otorgar la paz en las casas y curar a los enfermos. Los misioneros son enviados a evangelizar sin nada material, más que con lo mínimo necesario, están dependientes totalmente de la providencia de Dios y a la generosidad de los habitantes de las casas en las que se alojan. Ellos harán milagros en el nombre de Jesús, incluso hasta expulsar demonios; por eso la Gloria de Dios ha llegado a la tierra porque hasta el mismo Satanás caerá ante la presencia de Dios en sus misioneros, porque el bien superará siempre al mal y Dios está por encima del mal.



Dios protege a su pueblo de la maldad que genera el mismo hombre, por eso quiere enviar a seres humanos comprometidos para que hablen y construyan el Reino de Dios; personas entregadas para ayudar en la evangelización; entregadas al servicio del prójimo, para sembrar en los corazones de los hombres la paz, el perdón, la justicia y el amor que vienen de Dios. Jesús es quien nos llama a seguirle, para aprender: “de sus palabras de vida eterna” para luego, vivirlas en nuestra gran comunidad y familia que es la Iglesia y en el mundo que es nuestro hogar.

P. Chava, SVD
 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.





domingo, 30 de junio de 2019

Seguir a Jesús. 13º Tiempo Ordinario, Ciclo C




13º Tiempo Ordinario, Ciclo C
Reyes 19,16b.19-21; Salmo 15; Gálatas 5,1.13-18; Lucas 9,51-62
30 de junio de 2019


P. Chava, SVD
Dios te necesita para amar, porque Dios es amor, y necesita que sus mensajeros repartan ese amor, pues Dios se hace presente en los sacramentos, en su Palabra y en sus mensajeros, así como los que viven su fe autentica en Dios.



En la primera lectura encontramos el llamado que Dios hace a Eliseo por mediación de Elías, con símbolos y gestos sencillos: Elías cubre con su manto a Eliseo y él entiende que es un llamado de Dios para que siga al profeta Elías; Eliseo  se despide de su familia con un símbolo fuerte de desprendimiento y renuncia de su pasado al sacrificar y quemar  su yunta de bueyes, por eso el creyente confiará en  Dios y dirá el Salmo 15 “Tú, Señor, eres el lote de mi heredad”.



San Pablo en la carta a los Gálatas recomienda a esta comunidad para priorizar sus decisiones en la vida y es la de seguir al Espíritu de Dios en vez de buscar los placeres de la carne. Porque el bien espiritual siempre está en sintonía con los deseos de Dios, en cambio cuando nos dejamos llevar por nuestros instintos, nuestros placeres mundanos terminamos destruyéndonos a nosotros mismos y a los demás: la regla de oro es amar a Dios y a nuestro prójimo, lo demás se dará por añadidura.


En el evangelio Jesús muestras los distintos llamados vocacionales que hace Dios, y demuestra que no todos son capaces de entender el llamado de Dios como una gracia, como un don, como una tarea, como un privilegio, y sólo los dispuestos a acoger la palabra de Dios y al mismo Jesús, serán capaces de renunciar a las comodidades de la vida e inclusive a la misma familia para darlo todo para la proclamación del Reino de Dios.

P. Chava, SVD


Dios se hace visible con sus mensajeros de amor, paz y justicia; Dios quiere construir el Reino de Dios en medio de la humanidad. Por su parte el hombre es el arquitecto que interpreta y proyecta los deseos de Dios en la religión, en la cultura, en el arte, en la sociedad y en el día a día tendrá que descubrir: ¿qué es lo que le pide Dios para el presente y el futuro de su vida y de la humanidad? Por eso Dios diariamente llama a más y más gente a su servicio para que se haga posible esta realidad, que Dios este entre nosotros por siempre: en los sacramentos, en la liturgia, en la tradición, en la Iglesia, en la vida misma del creyente. Por eso joven no tengas miedo de decirle sí a Dios para ser su misionero en el mundo, porque Dios te llama para que construyas junto con él el Reino de Dios aquí en la tierra.

P. Chava, SVD


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.



domingo, 23 de junio de 2019

Corpus Christi, Ciclo C


Corpus Christi, Ciclo C
Génesis 14,18-20; Salmo 109; 1 Corintios 11,23-26; Lucas 9,11b-17
Domingo, 23 de junio de 2019



P. Chava, SVD
Corpus Christi, es el día que le dedicamos a adentrarnos al misterio de la entrega total de Jesús para salvar a la humanidad, ofreciéndose a sí mismo como ofrenda para consagrarnos, rescatar al pecador, y salvar a la humanidad de su autodestrucción, por eso Jesús nos dejó en las especies del pan y el vino el sacramento que los cristianos nos unimos en torno al altar para recordar su hazaña de amor.




En el libro del Génesis Abran es reconocido como el vencedor de la batalla por eso Melquisedec como sacerdote y rey de Salem sale a su encuentro con las ofrendas del vino y el pan para ofrecerlas por este logro en la batalla, con la ayuda de Dios; Melquisedec será la futura referencia del sacerdocio real de “Jesús”, y de todos los sacerdotes consagrados al Dios altísimo; por otra parte recordemos que el pueblo de Dios es un pueblo sacerdotal (Éxodo 19,6 ; 1 Pedro 2:9) y por eso junto con  los sacerdotes consagrados cantaremos el Salmo 109 “Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec”.



San Pablo escribe a los corintios, dándoles las orientaciones litúrgicas del culto y tradición de la Iglesia: sienta las bases del porqué la comunidad se tiene que reunir alrededor de la mesa y pronunciar las palabras y ritos que hizo Jesús en la última cena; afirmando que es necesario para bien de la humanidad, el que celebramos y celebráremos la eucarística por los siglos de los siglos en nombre de Jesús. Porqué con su cuerpo y con su sangre de Jesús, hacemos memoria de la nueva alianza de Dios con la humanidad.



P. Chava, SVD
En el evangelio de Lucas, miramos la compasión de Jesús por la gente que le sigue, insiste en que sus discípulos tienen que atender al pueblo en cuestión de saciar sus necesidades básicas como es el comer; es ahí donde surge el milagro, Jesús bendice el pan y los peces, los reparte de forma ordenada y el pueblo queda saciado, dicen que eran unos cinco mil hombres. Jesús se compadece y les da de comer, y deja como doctrina el compartir los bienes que tenemos y tener fe en la misericordia de Dios, porque Él bendecirá y multiplicará los bienes que tenemos para cubrir nuestras necesidades.



La eucarística como el orden sagrado (las personas consagradas para ser sacerdotes, por el llamado de Dios), estos dos sacramentos nos los dejó el mismo Jesús como practica comunitaria para reunirnos y celebrar su presencia entre nosotros. Desde el origen del cristianismo, la comunidad cristiana se reúne para la fracción del pan, además de formar juntos la Iglesia, el nuevo pueblo de Dios; la comunidad cristiana  se une para hacer frente las necesidades del pueblo y como acción de gracias celebramos la misa, para glorificar a Dios y para estar más unidos a Él en la alianza del sacramento eucarístico, y es el sacerdote que en su nombre consagra y transforma el pan y el vino en su cuerpo y en su sangre, por eso Cristo nos da vida para que tengamos vida a través de Él.
P, Chava, SVD


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.