domingo, 5 de julio de 2026

14º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

14º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Zacarías 9,9-10; Salmo 144; Romanos 8,9.11-13; Mateo 11,25-30
5 de julio de 2026

P. Chava, SVD
En tiempos de crisis tenemos que tener nuestra esperanza en nuestro creador. Porque Dios nos fortalece y consuela, en nuestros momentos de debilidad Él viene a nuestro auxilio. Con Dios de nuestro lado, nada nos puede faltar, nada malo puede estar encima de su poder; confía en Dios, Él te salvará.
 
En la primera lectura: la profecía de Zacarías es para consolar al pueblo de Israel, de la opresión, pues vendrá el Mesías y traerá la paz, se acabarán los instrumentos que causan muerte y miedo; él vendrá con un signo de paz: montado en un burro. Al levantar la esperanza de vida.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo dice a los romanos: que todos tenemos el mismo Espíritu de Cristo y estamos unidos en ese mismo Espíritu a Dios, por tanto así como este Espíritu resucito a Jesús así nos resucitará a nosotros porque nos alejamos de todo aquello que nos lleva al pecado y a la muerta pues nuestras debilidades de la carme; por lo mismo en nuestra conciencia está presente el diferenciar lo bueno de lo malo para alcanzar la vida eterna con la ayuda de Dios.
 
En la lectura del evangelio: Jesús da gracias a Dios por escoger a los humildes y sencillos para hacerles ver su presencia; los invita a descansar en su paz de sus sufrimientos; pues, así como Jesús ha padecido, y por amor lo ha soportado todo así el que se acerca a Él, será consolado y fortalecido en el Señor. Del mismo modo los puros de corazón verán la presencia de Dios en sus vidas, y mismo en los mementos buenos como en los malos, en los momentos de cualquier crisis.
P. Chava, SVD
Ten siempre presente: Dios nos consuela, nos ayuda, y sana nuestras heridas; con Dios a nuestro lado nada temo, Él nos salva de la muerte, de nuestros pecados, de nuestros enemigos, de las personas que atentan contra nuestra vida, de las personas que buscan herirnos. Reza conmigo: Señor en ti confió mi vida, te entrego todo. Quiero que se haga tu voluntad en mí, has de mi lo que quieras, sea lo que sea lo acepto todo y te doy las gracias por cuanto me das, y me libras de mis males; te amo por siempre Señor.
 
 P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España. 



 

13º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

13º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
2 Reyes 4,8-11.14-16a; Salmo 88; Romanos 6,3-4.8-11; Mateo 10,37-42
28 de junio de 2026

P. Chava, SVD
Dios proveerá esa es la confianza del discípulo y de todos los cristianos, que no tenemos que preocuparnos por los bienes materiales del mundo; tampoco hay que temer las amenazas de los malvados que quieren arrebatar tales bienes, así como también: la libertad y la vida, no hay que temer porque Dios está nosotros.
 
En la primera lectura, a Eliseo lo admiran por ser un hombre santo y reconocido por tal, por eso se compadecen de él, y le dan hospedaje. Eliseo agradece, bendice a sus benefactores y hace una profecía de fertilidad en favor de mujer estéril, que lo alojo en su casa.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo, hace teología, y explica que los bautizados estamos unidos a Cristo de por vida, si con Cristo moriremos al pecado, con Él resucitamos a la vida eterna. Con esto cobra sentido e importancia el bautismo, porque es el primer sacramento que recibimos en nuestras vidas, y al recibirlo nos une a Cristo, y nos une como familia cristiana universal, es decir, nos hace católicos.
 
En el evangelio según san Mateo, los discípulos de Jesús tienen que optar entre Cristo y su familia. Entre Jesús y su estabilidad de casa, trabajo, comodidad. Ellos, están puestos a prueba, porque con su decisión, demostrarán a quien aman más en sus vidas. Pero sólo el que es fiel a Jesús tendrá vida eterna y tendrá gratificaciones perdurables. Del mismo modo, sean recompensados quienes ayuden a los misioneros enviados Jesús, a distintas partes del mundo, ellos serán confortados en la ayuda espiritual y económica; y aunque solo han dado un vaso de agua tendrán su recompensa.
 

P. Chava, SVD
Oremos juntos: Señor Jesús, en ti pongo mi total confianza, te amo y te seguiré a donde quieras me envíes como misionero (a). Desde el día que me bautizaron, comenzó mi misión, y con la ayuda de mis seres queridos comencé comprender tu Palabra para vivirla y predicarla por el mundo con la ayuda del Espíritu Santo, que has infundido en mí, en mi bautismo.       
 
 P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.