domingo, 21 de junio de 2026

12º del Tiempo Ordinario - Ciclo A

12º del Tiempo Ordinario - Ciclo A
Jeremías 20,10-13; Salmo 68; Romanos 5,12-15; Mateo 10,26-33
21 de junio de 2026
P. Chava, SVD
El Señor es fiel con sus escogidos; con el Señor a mi lado a quién temeré, pues solo Dios basta para ser feliz, para salir a delante con la vida. Y aunque atenten contra mi vida no tengo porque temer pues Él siempre estará a mi lado.  En tus manos Señor pongo mi vida.
 
P. Chava, SVD
En la primera lectura el profeta Jeremías, está agobiado, triste, y lleno de rencor, pues corre peligro su vida, pues sus enemigos desean su muerte y traman contra él; lo que más le duele es gente cercana y conocida que quiere que su vida termine; quieren ponerle una trampa. Pero la confianza del profeta Jeremías hacia Dios es muy grande; sabe que el Señor es superior en todo, y sobre todo mal; incluso el Señor está por encima de los ejércitos más fuertes y poderosos, por lo mismo Jeremías, confía su vida en Dios.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo escribe a los romanos: que Jesús dio su vida para salvar a la humanidad entera, redimiendo la caída del ser humano, como lo vemos, en el relato del Génesis: “Adán por desobedecer a Dios”, adquirió el pecado original y, en consecuencia: trajo la muerte para el género humano. Por eso, aunque todos moriremos, en Jesús alcanzamos vida eterna, cuando nos unimos a él en el Bautismo, comunión, fe y en la caridad a nuestros hermanos. Pues la gracia de Dios nos salva, así como los sacramentos que nos permiten acceder a esa gracia de Dios, y unido a todo ello nuestra fe convertidas en obras de caridad, en servicio y ayuda a nuestros hermanos.
 
En el evangelio según san Mateo, Jesús va a insistir en dejar de tener miedo y permanecer fiel a Él; los discípulos son motivados por Jesús para ser fuertes, para no tener miedo, para ser fieles a Dios en las buenas y en las malas, pues Dios permanece con ellos, y nunca los dejará solos. El Señor, los va a defender y a ayudar en los momentos más difíciles de sus vidas. Pues el Dios, los quiere y los valora, como sus mensajeros ante las naciones. Por tanto, todo lo que aprendan con Jesús: lo tienen que pregonar en toda hora y en todo momento, para la gloria de Dios, se haga visible en el mundo y con su pueblo escogido.
P. Chava, SVD
Señor Jesús: ¡Llama Señor, que tu siervo escucha!; proclama mi alma tu grandeza Señor, me uno a Ti en la oración, la meditación y en el cumplimiento de tus mandamientos; haz de mi un instrumento de paz, de justicia, de amor; Señor que pueda ser tu mensajero en el mundo, que pueda darte gloria a Ti con mis obras y mis palabras que repiten tu enseñanza. Bendíceme Señor y bendice a las personas que se acogen a mis plegarias, por mi familia, amigos y conocidos; Jesús, interceda por ellas, ante Dios, Señor nuestro.
  P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España. 


domingo, 14 de junio de 2026

11º Tiempo Ordinario, Ciclo A.

11º Tiempo Ordinario, Ciclo A.
Éx 19, 2-6; salmo 99; Romanos 5, 6-11; Mateo 9, 36-10,8
14 de junio de 2026
P. Chava, SVD
Dios llama a personas para que anuncien la buena noticia. El trabajo es mucho y los trabajadores con pocos, roguemos a Dios que siga llamando a muchas mujeres y hombres para den su tiempo, su vida su manera de ser para evangelizar en el mundo en su contexto histórico. 
P. Chava, SVD
En la primera lectura, en el libro del Éxodo, Moisés recibe las instrucciones de su Señor Dios que los liberó de la esclavitud de Egipto. Exige a los israelitas que sean fieles a Dios, para se que conviertan en su nuevo reino de sacerdotes y sea una nación consagrada. El pueblo de esclavos es ahora un pueblo consagrado a Dios.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura, de san Pablo a los romanos, reconoce el sacrificio de Jesús para salvación de las personas y el perdón de sus pecados. Pues mismo siendo pecadores Dios nos libró del pecado con la sangre de Cristo, ahora más seremos justificados porque con Jesús somos reconciliados con Dios y los hombres. El amor de Dios y el sacrificio de Cristo nos permiten vivir en plenitud nuestra humanidad, como pecadores perdonados.
P. Chava, SVD
En el evangelio según san Mateo, Jesús escoge a sus doce discípulos para que evangelicen, y proclamen la buena noticia el Reino de los Cielos está llegando con poder y autoridad. Mismo así el trabajo es mucho y los trabajadores con pocos, hay que hacer oración, para que Dios envié a más gente a que se comprometa a evangelizar. La llamada vocacional se vuelve don y tarea, para continuar la intervención divina en el mundo. Dios se hace presente con sus misioneros que traen la Buena Noticia.
 
Pidamos a Dios que siga interviniendo en nuestras vidas, que nos guíe por los senderos que tenemos que andar. Que nos ayude a tomar buenas decisiones para la gloria de Dios.
  P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España. 


domingo, 7 de junio de 2026

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo – Ciclo A

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo – Ciclo A
Deuteronomio 8,2-3.14b-16a; Salmo 147; 1 Corintios 10,16-17; Juan 6,51-58
7 de junio de 2026
P. Chava, SVD

Jesús nos da, de beber su Sangre y de comer, su Cuerpo, para que tengamos vida eterna. Señor venimos a adorarte, a bendecirte, a alabarte. Dios es amor. Jesús su Hijo da su propia vida, para que tengamos vida en plenitud. Al comulgar, permanecemos en el amor de Dios que se da así mismo para alimentarnos y darnos vida en plenitud.
 
En la primera lectura el libro del Deuteronomio, nos hace recordar lo que hizo Dios, el Señor de los ejércitos, con su pueblo escogido, cómo los liberó de la de la esclavitud de Egipto. Además de auxiliarles en el medio de la desgracia de vivir en el desierto. Dios salva al pueblo de morir: “de hambre y de sed”, en el desierto. El señor les da el maná que viene del cielo y el agua que surge de las piedras.
 
En la segunda lectura San Pablo nos recuerda la importancia de la comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, pues nos ayuda a permanecer unidos en comunidad, al mismo tiempo que nos alimentamos de Él. En un mundo donde pierde la fe, el creyente se hace fuerte y es fiel a Dios, cuando comulga la eucaristía, recordando el amor de Jesús hacia su pueblo, al donar su vida para salvarnos. Por eso nos alimentamos de Cristo y vivimos en Él, para la eternidad.
P. Chava, SVD
 
En el Evangelio, Jesús nos dice una gran verdad, que Él nos da vida eterna; además de estar en comunión Él y con el Padre; cuando comulgamos su cuerpo en la fracción del pan, y bebemos su sangre en el vino, consagrado. Surge así la vocación del Sacerdote, que consagra las especias del pan y el vino, y por medio de la eplíquesis donde se invoca al Espíritu Santo, se logra la transustanciación, por medio del rito consagración durante la misa, el Sacerdote transforma las especies, del pan y el vino, en el verdadero Cuerpo y Sangre, de Jesús, para así alimentar espiritualmente a la comunidad cristiana y al mismo tiempo darnos vida en plenitud y aún más darnos, vida eterna.
P. Chava, SVD
 
En este tiempo de incertidumbre, confiemos en la voluntad de Dios. Comulguemos y llenemos de la fuerza de Dios. Gracias Jesús, por alimentarnos y permanecer unido a tu pueblo con la Eucarística. Te bendecimos y te glorificamos Señor, porque sólo Tú, eres grande; Tú, eres tres veces Santo, el Señor de señores; el Rey de reyes; Porque a Ti, Señor, te pertenece, toda la gloria y poder, por los siglos de los siglos.
 
 P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.