sábado, 27 de marzo de 2021

Domingo de Ramos - Ciclo B

Domingo de Ramos - Ciclo B

Isaías 50,4-7; Salmo 21; Filipenses 2,6-11; Marcos 15,1-39

28 de marzo de 2021


P. Chava, SVD
Comenzamos la Semana Santa con el Domingo de Ramos; las lecturas de este día nos anticipan la pasión del Señor del jueves y viernes santo, nos revelan el gran misterio de Dios: “el Hijo de Dios”; Jesús es el Cristo que muere en la cruz.

 

En la primera lectura Isaías, nos narra la actitud del siervo sufriente, que encara el dolor y las humillaciones por la fe que tiene puesta en Dios, confía en que el Señor no lo va a defraudar.  En medio de tanta maldad y en su soledad, el inocente, aún tiene esperanza en la misericordia de Dios.

En la segunda lectura Pablo, nos narra la Kénosis de Cristo, es decir, Jesús se despoja de todo:  dejando a un lado su condición de Hijo de Dios, se humilló hasta morir en la cruz, con toda clase de tortura y maldad, con su inocencia y su entrega nos pone el ejemplo de seguir a Dios hasta las últimas consecuencias, con esto Dios le dio poder en la tierra y en el cielo: le dio Nombre-sobre-todo-nombre, por tanto, Jesús es el Señor de señores. Nos compró con su sangre y su vida. Jesús nos salvó de nuestros pecados.

P. Chava, SVD

En el evangelio Jesús, colgado en la cruz dijo antes de morir: “Eloí, Eloí, lamá sabaktaní”. Que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El centurión, que estaba enfrente, dijo: “Realmente este hombre era Hijo de Dios”. Todo el evangelio de san Marcos nos crea el suspenso de pensar ¿quién esté Jesús?, y es en la cruz, por boca de un “pagano”, es decir de un no judío, que nos dice su verdadera identidad: “Jesús es el Hijo de Dios”.

Es mejor que muera el inocente para salvar a un pueblo, y no que muera un pueblo por un rebelde.  Fue uno de los argumentos de los líderes religiosos y civiles, para convencer al pueblo para matar a Jesús, pues era preferible que muera un hombre a que llegara la paz romana, es decir, la crucifixión en masa de los rebeldes. “La cruz”, que apacigua las rebeldías, los motines y que inhibe cualquier otro alzamiento del pueblo con ansias de cambiar el sistema, porque la muerte en la cruz es de las más dolorosas y humillantes de aquella época.

P. Chava, SVD

Pero Jesús no sólo murió por la decisión de unos hombres; Jesús realmente entrego su vida para salvarnos y mostramos cuanto nos ama Dios; con su muerte nos purifica de nuestros pecados. Nos devuelve la dignidad de hijos de Dios, Jesús vino a salvarnos por amor a Dios y a la humanidad entera. Jesús en ti ponemos nuestra vida y toda nuestra confianza.

  

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Párroco in solidum de las unidades pastorales en Villatuerta, Oteiza, Noveleta, Grocín y Murillo, en Navarra, Diócesis de Pamplona, España.


https://youtu.be/LmkpiVrsWKM


 

domingo, 21 de marzo de 2021

5º Cuaresma. Jesús nos ama. P. Chava, SVD

5º de Cuaresma, Ciclo B. Jesús nos ama.

 5º de Cuaresma, Ciclo B

Jeremías 31,31-34; Salmo 50; Hebreos 5,7-9; Juan 12,20-33

21 de marzo de 2021


P. Chava, SVD

Jesús murió para salvarnos, la muerte en la cruz fue el signo visible de su amor por Dios y la humanidad. La muerte en la cruz, se convierte de una evidente derrota y crisis en una digno de glorificación a Dios, pues la vida vence a la muerte, pues el amor vence al pecado y así comprendemos como es que Jesús nos salvo y amo, al morir en la cruz.

Jeremías renueva la alianza de Dios y su pueblo al repetir las palabras del Señor que dije: “inscribiré mi ley en los corazones de mi pueblo” así queda purificado y renovado, esto lo dice después de ver qué mismo pueblo que liberó de la esclavitud en Egipto ahora traiciona la alianza con Dios, al no cumplir sus mandatos. A pesar de eso Dios perdona, sana  y convierte a su pueblo, lo redime de sus pecados y todo el pueblo se dará cuenta del amor de Dios y de su fuerza liberadora del pecadoSalmo 50 “Oh Dios, crea en mí un corazón puro”.

P. Chava, SVD

En la carta a los Hebreos nos recuerdan que Jesús no quería morir, pero por amor a la humanidad y a Dios lo hizo. Jesús, a pesar de ser Hijo, aprendió, dentro de un gran sufriendo, a obedecer en todo momento. Su muerte en la cruz nos dio nueva vida y se renovó la alianza para siempre. Jesús nos pone el ejemplo de amar sin límites, de servir sin medida y de entregar todo por amor a Dios y a la humanidad.

Jesús anuncia que ha llegado su hora, esta hora de darlo todo por amor a Dios, por obediencia a su voluntad, entregar su propia vida para salvar a la humanidad. Aclara Jesús que tiene que morir y dar su vida, quien pretenda seguirle tendrá que hacer lo mismo, dar su vida, para dar más mida a los demás. Por eso pide fidelidad a todos sus discípulos, quien quiera seguirle también tendrá que padecer y como Jesús cargar con su cruz; el martirio es el testimonio del creyente en el mundo, algunos tendrán que morir, por dice: “Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este, mundo se guardará para la vida eterna”.

P. Chava, SVD

Jesús, contemplo tu muerte en la cruz y me hace pensar en lo mucho que nos amas. Señor fortalécenos en nuestros dolores, cura nuestros males, sana nuestras heridas, danos vida eterna con la resurrección. Te amamos Señor, solo en ti confiamos y seguimos por una eternidad.

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Párroco in solidum de las unidades pastorales en Villatuerta, Oteiza, Noveleta, Grocín y Murillo, en Navarra, Diócesis de Pamplona, España.



domingo, 14 de marzo de 2021

4º de Cuaresma, Ciclo B. Jesús nos salva.

 4º de Cuaresma, Ciclo B

2 Crónicas 36,14-16.19-23; Salmo 136; Efesios 2,4-10; Juan 3,14-21
14 de marzo de 2021

P. Chava, SVD

Homilía

Tanto amo Dios al mundo que envió a su propio Hijo para salvarnos de nuestros pecados y de nuestro egoísmo que nos conduce a nuestra autodestrucción. Por tanto, Jesús es enviado por Dios para ayudar y salvar a la humanidad. Jesús es Dios y es hombre. Nos dice “el Credo de Nicea”: que Jesús es Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; que Jesús siendo el Hijo de Dios se encarnó en nuestra realidad, al morir en la cruz por nuestros pecados, nos redime, nos justifica, es decir, nos salva para darnos vida eterna.

En la primera lectura, el Pueblo de Dios, está prisionero en el exilio en Babilonia, por causa de sus pecados, después de expiar sus pecados, Dio se vale del rey Ciro (rey de Persia) para liberar al pueblo de Israel de su esclavitud. El Señor se vale de todos para proclamar su gloria. Tanto de los opresores como de los oprimidos; pues el rey Ciro reconoce a Yahve como Dios y al mismo tiempo él se siente instrumento para hacer su voluntad, libera al pueblo de su esclavitud y se compromete a reconstruir el Templo de Jerusalén. Con todo esto, debemos aumentar nuestra confianza en Dios, pues Él actúa en nuestras vidas, mismo con los no creyentes.

P. Chava, SVD

San Pablo nos dice que hay que reconocer el amor de Dios. Pues por su gracia y la fe en Él somos salvados. Jesús es el mediador de tal gracia, pues nos dio a conocer el amor de Dios por toda la humanidad. Por otra parte, con la pasión muerte y resurrección de Jesús la humanidad entera es salvada en todos los tiempos posibles de su historia. Dios nos ama sin límites y Jesús es la prueba de su amor.

Juan en su evangelio nos dice que tanto amo Dios al mundo que nos envió a su Hijo único.  Este envió es un regalo y una muestra de amor a toda la humanidad. Pues Dios es el origen de la vida y al ver que su creación se perdió en su propio egoísmo, cayendo en el pecado y en su autodestrucción desenfrenada. El Señor nos da señales de esperanza de vida y del amor intenso que nos tiene, al enviarnos a Jesús. Dios muestra su amor con la muerte de Jesús en la cruz, para redención de nuestros pecados. Jesús nos atrae a Dios, nos sentimos llamados a hacer lo mismo dar la vida por los demás.

 

P. Chava, SVD

Señor permítenos ser instrumentos de salvación, de tu perdón, y sanación de nuestros males. Que la humanidad reconozca el amor Dios que es un amor sin condiciones. Que todos seamos signos vivos de tu voluntad en el mundo. Para amar y salvar.

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Párroco in solidum de las unidades pastorales en Villatuerta, Oteiza, Noveleta, Grocín y Murillo, en Navarra, Diócesis de Pamplona, España.



4º Cuaresma 2021, Jesús me salva. P. Chava, SVD

domingo, 7 de marzo de 2021

San Veremundo - 3er de Cuaresma, Ciclo B

3º de Cuaresma, Ciclo B 
Éxodo 20,1-17; Salmo 18; 1 Corintios 1,22-25; Juan 2,13-25 
7 de marzo de 2021 

P. Chava, SVD

 En Villatuerta queremos recordar con mucho cariño la festividad a nuestro patrono San Veremundo: “Mientras el mundo sea mundo, el 8 de marzo San Veremundo”. Desde muy joven entro a la vida monástica en Irache, fue portero de esta Abadía, con este cargo atendía con generosidad las necesidades los peregrinos del camino de Santiago de Compostela. Con el tiempo llego a ser el Abad de Irache, trayendo prosperidad por su notable sabiduría para administrar a tender a cuanta persona le pidiese ayuda. Se le reconocen muchos milagros, durante su vida. San Veremundo muere el 8 de marzo de 1092, día en que se instituyó su festividad, tras ser canonizado en 1163 por el papa Alejandro III. En 1969 fuese declarado patrón del Camino de Santiago en Navarra. 

 Homilía

 En la lectura del Éxodo nos recuerda que Dios le dio las tablas de la ley a Moisés: “los diez mandamientos”, que será la columna vertebral de la religión del judaísmo y sobre todo de las religiones monoteístas entre ellas el cristianismo. Salmo 18: “Señor, tú tienes palabras de vida eterna”. 

 En la segunda lectura Pablo nos habla que para muchos la muerte de Jesús en la cruz es incomprensible: para los judíos es un escándalo y para los demás es cuestión de necios. En la teología de Pablo el crucificado es el resultado de la sabiduría de Dios, pero para muchos no alcanzan, como es posible que Jesús muera en la cruz siendo él, el Mesías y el Hijo de Dios. ¿Por qué Dios lo permitió? La respuesta es por amor a la humanidad y obediencia a Dios. Por lo tanto, no olvidemos que la cruz es el paradigma del cristiano. 

P. Chava, SVD

 En el Evangelio de Juan nos muestra el celo de Jesús por defender la dignidad de la casa de Dios por encima del valor económico y comercial que puede llegar a convertirse la religión cuando es mal interpretada y manipulada, por la codicia de los hombres. ¡Para Dios la parte interna supera la externa! Por eso importante comprender la voluntad de Dios y ponerla en práctica. Este relato, también nos anticipa lo que va a pasar con Jesús después de su muerte en la cruz, va a resucitar: los discípulos comprendieron esto más tarde. Cuando decía destruir el templo y levantarlo en tres días, se refería a Jesús que resucitaría al tercer día. 

 El templo es el espacio físico donde nos encontramos con Dios y con nuestros hermanos en comunidad, donde pasamos el tiempo en comunidad e interactuamos juntos para ir descubriendo lo que Dios nos dice en su palabra con la liturgia, la Biblia, las reuniones de comunidad y que juntos construiremos el Reino de Dios según nuestra vocación y con todo lo que Dios nos da: carismas, dones, talentos, para que nuestras acciones pastorales y vida en la misión demos gloria a Dios con los frutos que demos de palabra y de obra. 
P. Chava, SVD

 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Párroco in solidum de las unidades pastorales en Villatuerta, Oteiza, Noveleta, Grocín y Murillo, en Navarra, Diócesis de Pamplona, España.



San Veremundo 8 de marzo- 3er Cuaresma. P. Chava, SVD