SOY COMO EL SOL, estoy contigo tanto de día como de noche.
En este blog, pretendo acompañarte desde la FE en tu camino espiritual.
COMO SEGUIDOR DE JESÚS, TE INVITO A CONSTRUIR JUNTOS EL REINO DE DIOS.
12º del Tiempo
Ordinario - Ciclo A Jeremías 20,10-13;
Salmo 68; Romanos 5,12-15; Mateo 10,26-33 21 de junio de 2026
P. Chava, SVD
El Señor es fiel con sus
escogidos; con el Señor a mi lado a quién temeré, pues solo Dios basta para ser
feliz, para salir a delante con la vida. Y aunque atenten contra mi vida no
tengo porque temer pues Él siempre estará a mi lado. En tus manos
Señor pongo mi vida.
P. Chava, SVD
En la primera lectura el
profeta Jeremías, está agobiado, triste, y lleno de rencor, pues corre peligro
su vida, pues sus enemigos desean su muerte y traman contra él; lo que más le
duele es gente cercana y conocida que quiere que su vida termine; quieren
ponerle una trampa. Pero la confianza del profeta Jeremías hacia Dios es muy
grande; sabe que el Señor es superior en todo, y sobre todo mal; incluso el
Señor está por encima de los ejércitos más fuertes y poderosos, por lo mismo
Jeremías, confía su vida en Dios.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura
san Pablo escribe a los romanos: que Jesús dio su vida para salvar a la
humanidad entera, redimiendo la caída del ser humano, como lo vemos, en el
relato del Génesis: “Adán por desobedecer a Dios”, adquirió el pecado original
y, en consecuencia: trajo la muerte para el género humano. Por eso, aunque
todos moriremos, en Jesús alcanzamos vida eterna, cuando nos unimos a él en el
Bautismo, comunión, fe y en la caridad a nuestros hermanos. Pues la gracia de
Dios nos salva, así como los sacramentos que nos permiten acceder a esa gracia
de Dios, y unido a todo ello nuestra fe convertidas en obras de caridad, en
servicio y ayuda a nuestros hermanos. En el evangelio según
san Mateo, Jesús va a insistir en dejar de tener miedo y permanecer fiel a Él;
los discípulos son motivados por Jesús para ser fuertes, para no tener miedo,
para ser fieles a Dios en las buenas y en las malas, pues Dios permanece con
ellos, y nunca los dejará solos. El Señor, los va a defender y a ayudar en los
momentos más difíciles de sus vidas. Pues el Dios, los quiere y los valora,
como sus mensajeros ante las naciones. Por tanto, todo lo que aprendan con
Jesús: lo tienen que pregonar en toda hora y en todo momento, para la gloria de
Dios, se haga visible en el mundo y con su pueblo escogido.
P. Chava, SVD
Señor Jesús: ¡Llama
Señor, que tu siervo escucha!; proclama mi alma tu grandeza Señor, me uno a Ti
en la oración, la meditación y en el cumplimiento de tus mandamientos; haz de
mi un instrumento de paz, de justicia, de amor; Señor que pueda ser tu mensajero
en el mundo, que pueda darte gloria a Ti con mis obras y mis palabras que
repiten tu enseñanza. Bendíceme Señor y bendice a las personas que se acogen a
mis plegarias, por mi familia, amigos y conocidos; Jesús, interceda por ellas,
ante Dios, Señor nuestro. P. Chava, SVD.
Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia del Verbo Divino, DiócesisGetafe, Leganés, Madrid,
España.
11º Tiempo Ordinario,
Ciclo A. Éx 19, 2-6; salmo 99;
Romanos 5, 6-11; Mateo 9, 36-10,8 14 de junio de 2026
P. Chava, SVD
Dios llama a personas
para que anuncien la buena noticia. El trabajo es mucho y los trabajadores con
pocos, roguemos a Dios que siga llamando a muchas mujeres y hombres para den su
tiempo, su vida su manera de ser para evangelizar en el mundo en su contexto
histórico.
P. Chava, SVD
En la primera lectura,
en el libro del Éxodo, Moisés recibe las instrucciones de su Señor Dios que los
liberó de la esclavitud de Egipto. Exige a los israelitas que sean fieles a
Dios, para se que conviertan en su nuevo reino de sacerdotes y sea una nación
consagrada. El pueblo de esclavos es ahora un pueblo consagrado a Dios.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura,
de san Pablo a los romanos, reconoce el sacrificio de Jesús para salvación de
las personas y el perdón de sus pecados. Pues mismo siendo pecadores Dios nos libró
del pecado con la sangre de Cristo, ahora más seremos justificados porque con
Jesús somos reconciliados con Dios y los hombres. El amor de Dios y el
sacrificio de Cristo nos permiten vivir en plenitud nuestra humanidad, como
pecadores perdonados.
P. Chava, SVD
En el evangelio según
san Mateo, Jesús escoge a sus doce discípulos para que evangelicen, y proclamen
la buena noticia el Reino de los Cielos está llegando con poder y autoridad.
Mismo así el trabajo es mucho y los trabajadores con pocos, hay que hacer oración,
para que Dios envié a más gente a que se comprometa a evangelizar. La llamada
vocacional se vuelve don y tarea, para continuar la intervención divina en el
mundo. Dios se hace presente con sus misioneros que traen la Buena Noticia. Pidamos a Dios que siga
interviniendo en nuestras vidas, que nos guíe por los senderos que tenemos que
andar. Que nos ayude a tomar buenas decisiones para la gloria de Dios. P. Chava, SVD.
Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia del Verbo Divino, DiócesisGetafe, Leganés, Madrid,
España.
Deuteronomio
8,2-3.14b-16a; Salmo 147; 1 Corintios 10,16-17; Juan 6,51-58 7 de junio de 2026
P. Chava, SVD
Jesús nos da, de beber su Sangre y de comer, su Cuerpo, para que tengamos
vida eterna. Señor venimos a adorarte, a bendecirte, a alabarte. Dios es amor.
Jesús su Hijo da su propia vida, para que tengamos vida en plenitud. Al
comulgar, permanecemos en el amor de Dios que se da así mismo para alimentarnos
y darnos vida en plenitud.
En la primera lectura el libro del Deuteronomio, nos hace recordar lo que hizo
Dios, el Señor de los ejércitos, con su pueblo escogido, cómo los liberó de la
de la esclavitud de Egipto. Además de auxiliarles en el medio de la desgracia
de vivir en el desierto. Dios salva al pueblo de morir: “de hambre y de sed”,
en el desierto. El señor les da el maná que viene del cielo y el agua que surge
de las piedras.
En la segunda lectura San Pablo nos recuerda la importancia de la comunión con
el Cuerpo y la Sangre de Cristo, pues nos ayuda a permanecer unidos en
comunidad, al mismo tiempo que nos alimentamos de Él. En un mundo donde pierde
la fe, el creyente se hace fuerte y es fiel a Dios, cuando comulga la
eucaristía, recordando el amor de Jesús hacia su pueblo, al donar su vida para
salvarnos. Por eso nos alimentamos de Cristo y vivimos en Él, para la
eternidad.
P. Chava, SVD
En el Evangelio, Jesús nos dice una gran verdad, que Él nos da vida eterna;
además de estar en comunión Él y con el Padre; cuando comulgamos su cuerpo en
la fracción del pan, y bebemos su sangre en el vino, consagrado. Surge así la
vocación del Sacerdote, que consagra las especias del pan y el vino, y por
medio de la eplíquesis donde se invoca al Espíritu Santo, se logra la
transustanciación, por medio del rito consagración durante la misa, el
Sacerdote transforma las especies, del pan y el vino, en el verdadero Cuerpo y
Sangre, de Jesús, para así alimentar espiritualmente a la comunidad cristiana y
al mismo tiempo darnos vida en plenitud y aún más darnos, vida eterna.
P. Chava, SVD
En este tiempo de incertidumbre, confiemos en la voluntad de Dios. Comulguemos
y llenemos de la fuerza de Dios. Gracias Jesús, por alimentarnos y permanecer
unido a tu pueblo con la Eucarística. Te bendecimos y te glorificamos Señor,
porque sólo Tú, eres grande; Tú, eres tres veces Santo, el Señor de señores; el
Rey de reyes; Porque a Ti, Señor, te pertenece, toda la gloria y poder, por los
siglos de los siglos. P. Chava, SVD,
es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del
Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Santísima
Trinidad - Ciclo A Éxodo
34,4b-6.8-9; Salmo: Dn 3; 2 Corintios 13,11-13; Juan 3,16-18 31 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Dios
Uno y Trino se manifiesta a lo largo de la historia de la salvación, en el
Antiguo Testamento de la Biblia, poco a poco comprendimos que sólo hay un solo
Dios, pero ahora con la llegada y relevación de Jesús, descubrimos que Dios es
“Trino”. La dotrina de la Iglesia nos educa para entender que hay un solo Dios
en tres distintas personas, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, todas conservan
su dignidad divina, pero en el caso del Hijo, que es Jesús, comparte además de
la naturaleza divina; la humana.
P. Chava, SVD
En la primera lectura Moisés baja con las
tablas de la ley que Dios le dio, y luego pide al Señor, con mucha humildad y
reconociendo que es un pueblo de siervos y pecador, que acepte este pueblo como
herencia suya, porque Dios es compasivo y misericordioso.
En la
segunda lectura Pablo nos enumera la Santísima Trinidad y nos exhorta a que nos
alegremos, corrijamos y animemos mutuamente en comunidad; que tengamos un mismo
sentir y que vivamos en paz. De esta forma estaremos unidos a Dios y su pueblo.
Y glorificaremos a Dios con nuestras vidas.
P. Chava, SVD
En el evangelio Juan nos dice que Jesús es
nuestro juez, pero no vino a condenar al pecador sino a redimirlo, es decir, no
vino a matar al malvarlo, sino a darle una oportunidad para que salve y tenga
vida eterna. Solo el que no cree en Él se condena porque su falta de fe, le
hizo abandonar a su salvador.
P. Chava, SVD
Nuestro
fundador P. Arnoldo Janssen SVD nos hereda una teología Trinitaria, y dirá que:
“Dios es Uno y Trino”, esta identidad, nos da carácter y personalidad a
nosotros como creyentes, pues con su palabra y con su cuerpo nos alimenta, su
cercanía nos hace valiosos; nosotros somos reflejo de su amor y su bendición.
¡Viva Dios Uno y Trino en los corazones de todos los hombres y de las mujeres!
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Domingo de
Pentecostés, Ciclo A Hechos de los
Apóstoles 2,1-11; Salmo 103; Corintios 12,3b-7.12-13; Juan 20,19-23
24 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Hoy celebramos
Pentecostés, el Espíritu Santo es la presencia Dios entre nosotros, Él nos
trasmite la vida y el mensaje de Dios. Gracias al Espíritu Santo, salimos de
nosotros mismos, y comenzamos a vencer nuestros miedos para poder dar frutos,
de amor, perdón y paz; para que todos los cristianos glorifiquemos a Dios con
nuestras vidas al dar buen testimonio de palabra y de obra como fruto de estar
unidos a Dios.
P. Chava, SVD
En la primera lectura se nos narra algo espectacular: el pentecostés que
vivieron los apóstoles y María, después de rezar y esperar, nuevamente el
Espíritu Santo se hace visible pero esta vez en forma de ráfaga de viento y de
lenguas de fuego que se posan en las cabezas de los ungidos por Él. Como
resultado de la unción ellos comenzaron a comunicarse con la gente según
espíritu en las lenguas de la gente que venía a Jerusalén, lo extraordinario es
que sin curso ninguno de idiomas hablaron de las maravillas de Dios en los
idiomas de los extranjeros.
P. Chava, SVD
En la carta a los Corintios, se aclara la
importancia de estar unidos a pesar de las diferencias de origen, de cultura,
de estatus social, de edad, de ideas, de creencias, de costumbres, en fin,
somos tan diferente como individuas hay en la vida, pero lo que nos puede
mantener unidos en la diversidad es Dios por medio del Espíritu Santo y Jesús.
P. Chava, SVD
En la lectura del Evangelio san Juan, los apósteles reciben el Espíritu Santo
con el aliento de Jesús, este Espíritu les ayudará a dejar de tener miedo y
ponerse en marcha para predicar la buena nueva, también entra en vigencia la
gracia de Dios para perdonar pecados en nombre de Dios.
P. Chava, SVD
En estos tiempos difíciles en donde el miedo muchas veces se apodera de
nuestras vidas, invoquemos a Dios: Señor envía tu Espíritu Santo, bendice
nuestra familia, nuestros amigos, nuestros trabajos, nuestros estudios,
nuestras vidas, “en sí”, toda nuestra vida y ser en el mundo. Señor bendice a
la humanidad, has que comprendamos tus designios, que podamos construir tu
Reino aquí y ahora. Que el Espíritu Santo nos impulse a llevar el evangelio
hasta los confines del mundo y nos sintamos bendecidos y protegido por Él. Viva
Dios Uno y Trino en nuestros corazones.
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.
Hechos de los Apóstoles 1,1-11; Salmo 46; Efesios
1,17-23; Mateo 28,16-20
17
de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Jesús asciende a la casa del Padre,
esa es la esperanza del cristiano, que después de morir podamos vivir juntos
con Dios, nuestro Padre. Encomendamos al Señor las almas de tantos seres
queridos que se nos han adelantado, y que las llevamos en nuestro corazón.
P. Chava, SVD
En la primera lectura de Hechos de
los Apóstoles, el evangelista Lucas, narra los acontecimientos de las primeras
comunidades cristianas, y como los discípulos vieron la ascensión de Jesús y la
llegada del Espíritu Santo. Los discípulos comenzaron a evangelizar en
distintas lenguas y el Espíritu los llevará hasta los confines del mundo.
P. Chava, SVD
En la carta a los Efesios descubrimos que Jesús es
reconocido como el Hijo de Dios y por su obediencia filial a Dios, el mismo
Jesús recibe en herencia todo cuanto existe autoridad sobre el cielo y la
tierra. Es dueño de todo y por lo mismo gobierna con autoridad.
P. Chava, SVD
En el Evangelio de Mateo, Jesús da
toda la autoridad de Dios, a sus discípulos para que evangelicen al mundo
entero, con la plena confianza que Él estará con ellos hasta el final de los
tiempos. Podrán bautizar a sus elegidos y hacerlos discípulos de Jesús para
implanten el Reino de Dios en la tierra.
P, Chava, SVD
Señor Jesús tú nos llamas a ser tus
mensajeros y tus testigos en la tierra. Envíanos a evangelizar en tu nombre,
ayúdanos y fortalécenos con el Espíritu Santo. Concedemos dar frutos para
la gloria de Dios. Que se haga tu voluntad en nuestras vidas. Permítenos
aceptar tu voluntad, para ser sus testigos en estos tiempos que la fe y la
oración son vitales en nuestras vidas.
P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia
Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
4º de Pascua - Ciclo
A Hechos de los
Apóstoles 2,14a.36-41; Salmo 22; 1 Pedro 2,20-25; Juan 10,1-10
26 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
En estos tiempos de
caos, de crisis, de desastre, descubrimos la voz de nuestro Pastor que nos guía
y nos salva de todos los males que nos Dios y su pueblo. Los cristianos nos
unimos a Cristo, pues es nuestro buen pastor y guía. Es la puerta para entrar a
la salvación, el Reino de Dios empieza aquí y ahora en nuestra realidad y en
nuestras circunstancias.
P. Chava, SVD
En la primera lectura de
Hechos de los Apóstoles, nos narra la conversión de más de tres mil personas
que creyeron en la predicación de Pedro: aquel día les echó en cara que habían
crucificado al Mesías, el sentimiento de culpa, les angustiaba y les hacía
sentir miedo a perder la salvación por eso Pedro les aconsejo: y que única
forma de ser perdonados y al mismo tiempo reciban al Espíritu Santo, se
conviertan y se bauticen.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura
Pedro nos aconseja y felicita: para poder ser buenos cristianos debemos
tener nuestra fe puesta en Dios, para que aguantemos los sufrimientos de este
mundo con la ayuda del Señor. Pedro nos afirma que Jesús nos curó de nuestros
pecados con su pasión en la cruz, nos salvó como salva el pastor a sus ovejas;
por otra parte, aprendamos del buen ejemplo de Jesús para saber padecer, sufrir
por ser cristianos, pero con la esperanza puesta en Dios de que nos ayudará y
nos salvará. En el evangelio, Jesús
afirma que es el pastor de las ovejas y es al mismo tiempo la puerta del redil,
donde encontraremos protección y alimento que nos dará vida. Para poder
salvarnos tenemos que entrar por él. Jesús vino a darnos vida, y vida en abundancia.
Todos los cristianos nos reunimos en nuestras casas para rezar, en las Iglesias
para vivir la comunidad cristiana y alimentarnos de los sacramentos, somos sal
y luz en el mundo.
P. Chava, SVD
El ser cristiano nos condiciona a un estilo de vida. Nuestra vida gira en torno
a Cristo, los cristianos somos su legado y estamos llamados a escuchar su voz y
seguirle. Dios te bendiga y te acompañe en este día y siempre, y recuerda Jesús
te cuida porque te ama. P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.
Domingo 3º de Pascua – Ciclo A Apóstoles 2,14.22-33; Salmo 15; 1 Pedro 1,17-21; Lucas
24,13-35 19 de abril de 2026
P. Chava, SVD
¡Es verdad, Jesús ha resucitado! Hoy en día, proclamamos lo mismo que vivieron
los discípulos de Emaús. Lo reconocieron “al partir el pan” y como ardía su
corazón al oírle interpretar las Escrituras cuando se explicaba por el camino.
Señor Jesús quédate con nosotros, danos vida con tu palabra y con tu pan de
vida. En la
primera lectura de Hechos de los Apóstoles san Pedro predica a los judíos sobre
la resurrección de Jesús: murió un inocente en la cruz, pero Dios lo resucito
con su poder. Además, Pedro hace una reseña del Rey David, que miró al Señor a
su lado más en la tribulación, esta es una visión unida al Mesías, y él cual es
descendiente de su casa, para cumplir la fidelidad de Dios con su pueblo,
Israel.
En la segunda lectura Pedro dice que con la sangre de Cristo fimos liberados de
nuestras malas conductas, que a la larga son inútiles. Que valoremos, el
sacrificio de Cristo. Gracias a Él creemos en Dios, en fe y esperanza, pues si
resucito a Jesús, lo mismo hará con nosotros.
P. Chava, SVD
En el
Evangelio según san Lucas, es una catequesis para los primeros cristianos, que
estaban tristes y decepcionados por la muerte de Jesús en la cruz. Todo
cristiano tiene que vivir su fe en el camino y en la comunidad, en el centro
una liturgia alimentada por la palabra de Dios, y la
eucaristía. Jesús nos ayuda a comprender el cumplimiento del plan
salvífico de Dios, y nos motiva a compartir el pan (la vida, los bienes, el
tiempo, etc). Comprometernos a encender nuestros corazones con la palabra de
Dios, con el pan repartido y con el testimonio de vida: ¡Es verdad, Jesús ha
resucitado! Jesús vive en cada comunidad cristiana y en cada seguidor que hace
visible al resucitado.
P. Chava, SVD
En la
actualidad nuestras misas, hacen visible a Jesús, las comunidades forman su
cuerpo místico y todos los bautizados somos su Iglesia y su cuerpo en la
tierra: somos sus manos, sus ojos, sus pies, para hacer el bien y para
transmitir su amor a la humanidad, hasta el final de los tiempos. Somo la
extensión la buena noticia: ¡Es verdad, Jesús ha resucitado! P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Hechos de los apóstoles 2,42-47; Salmo 117; 1 Pedro 1,3-9; Juan 20,19-31
12 de abril de 2026
P. Chava, SVD
“Creo en Jesús, por
eso veo al resucitado, con ojos de fe”, para poder comprender la resurrección
de Jesús es de vital importancia tener fe, pues nos permitirá ver lo que
normalmente la gente no ve: “la acción de Dios en sus vidas, y como el Señor
actúa en ellos”. Los evangelios son testigos de la fe en Cristo Jesús de las
primeras comunidades, quienes con fe viva confirman la resurrección del Señor
Jesús.
En la primera lectura descubrimos el perfil de las primeras comunidades
cristianas, se reunían en las casas para orar y para partir el pan con los
miembros de la comunidad. Para recordar a Jesús y su mensaje de salvación. En
aquella época ellos repartieran las ganancias de todos sus bienes vendidos,
según sus necesidades de los miembros de la comunidad cristiana. Alababan a
Dios con alegría y de todo corazón. Por todo eso, cada día se unían más
personas que querían ser seguidores de Cristo en estas comunidades.
P. Chava, SVD
En
la segunda lectura san Pedro resalta la intercesión de Dios para salvar y
resucitar a Jesús de entre los muertos, al hacerlo nos unió a Jesús en su
muerte y en su resurrección. Nosotros amamos a Jesús sin verlo, sin tocarlo,
creemos en él con una fe viva y ciega, sin importa pruebas físicas. Dios es
nuestra alegría y nuestro jubilo. Lo más real que tenemos de Jesús con la ayuda
de la gracia de Dios es la eucaristía y el amor nuestro prójimo.
El evangelio según san Juan nos narra el milagro de la resurrección de Jesús,
de forma desconcertante, pues no todos creen en que Jesús haya resucitado, como
Tomás. Jesús ha vencido a la muerte, y sólo algunos reciben al Espíritu Santo
de forma directa, para luego lo transmiten a las siguientes generaciones de
cristianos, por la sucesión apostólica y por los sacramentos recibidos en cada
comunidad que vive su fe. Esta unción del Espíritu Santo es lo que dará
legitimidad a la Tradición Apostólica para transmitir al mismo Espíritu Santo y
que obre así en los sacramentos de la Iglesia con la ayuda de sus ministros
consagrados. Sin embargo, nadie está obligado a creer como Tomás que duda. Por
eso Jesús dice: “dichosos los que creen sin haber visto”.
P. Chava, SVD
Mi fe me permite ver lo invisible, lo eterno y lo divino. Tuve la dicha de
crecer en la fe con la ayuda de mis padres y hermanos. Al tener una familia
cristiana me ayudó a madurar mi fe, que me fue transmitida por la gracia de
Dios y por mis circunstancias, al frecuentar la Iglesia con mi familia. Todos
los cristianos estamos llamado a alimentarnos de Cristo y transmitir su Buena
Noticia con nuestras palabras, obras y fe.
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Morir
por amor, es la muerte que sabe a miel, pues Jesús siendo Hijo de Dios, no quería morir, lo muestra su agonía
psicológica y su sudor con sangre en el huerto de los Olivos (Lc 22,44), pero
el designio de Dios indica que tenía que ser de esa forma como tenía que
padecer en la cruz para salvarnos, por eso Jesús dice a Dios: "Padre, si
quieres, aparta de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad
sino la tuya" (Lc 22,41-42), y sin más acepta el servir a Dios
hasta sus últimas consecuencias.
En la primera lectura Isaías, narra la pasión del siervo de Dios y que sufre en
el exilio del pueblo de Israel en Babilonia; Lo que llama la atención que el
siervo de Dios sufre sin oposición, sin gemidos, con aceptación al dolor y la
tortura, para mostrar el poder de Dios, porque Dios ayuda sus elegidos, es
decir, el Señor lo ayudó, por eso no sentía los ultrajes. Si el Señor esta de
nuestra parte ¿a quién temeré?, pues en mi debilidad Dios me fortalece.
P. Chava, SVD
En la carta a los Filipenses, san
Pablo nos hace teología, descubre las dos naturalezas de Jesús, es decir, la
humana y la divina; además nos señala la soteriología de Dios, es decir, el
plan salvífico de Dios que implemento para salvar al ser humano de su
autodestrucción. Y la salvación sólo pudo llegar a su plenitud con la
encarnación de Jesús y la transmisión de su mensaje de salvación complementado
con el legado que nos dejó para vivir y celebrar hasta el final de los tiempos
como son los sacramentos que administra la Iglesia y con la implantación del
Reino de Dios y su justicia en nuestra realidad aquí y ahora.
P. Chava, SVD
En el evangelio según san Mateo,
tenemos la síntesis de la pasión de Jesús, es el clímax de los evangelios, pues
es la parte vital del texto donde se revela sin tapujos la identidad de Jesús,
y su finalidad de porque llamó, enseñó, organizó y preparó a sus discípulos,
escogió a doce de los que Dios le envío, vivió con ellos por lo menos unos tres
años. “Ha llegado su hora”, Jesús en la última cena nos deja sus sacramentos
que da la “impronta y ser” de la Iglesia, la eucarística, la
orden sacerdotal, el perdón de los pecados por la gracia de Dios, el
llamado al servicio y el amarnos unos a otros con signo visible del amor de
Dios en la tierra; los discípulos después de la pasión de Cristo, serán su
memoria viviente, de este hombre y Dios en un sola persona; de este Mesías; de
este rey ánimo.
El texto de la pasión de Cristo
narra el drama que padece Jesús por parte de sus discípulos, la traición y
negación de sus discípulos de alta confianza: Judas el ecónomo de la comunidad
y Pedro el segundo líder del grupo; la incomprensión del mismo pueblo de Dios
que se corrompe y le condena a la pena capital de la cruz. Por otra parte, los
líderes religiosos y políticos sacan ganancias con la muerte de Jesús: una paz
aparente y una estabilidad económica, religiosa y política. Solo los
incondicionales (mujeres y algunos seguidores) y sin nada que perder más que la
propia vida, siguen a Jesús hasta la cruz y después de su muerte hasta la
tumba.
P. Chava, SVD
Jesús muere en la cruz, él muere
humillado, torturado y sin clemencia, muere un inocente en la cruz, muere
nuestro Dios y hermano, muere con él nuestra inocencia y parte de nuestra
humanidad; pues la causa de muerte fue el odio y la incomprensión de quien era
de verdad Jesús; tras su muerte de Cristo, la cruz se convierte en el signo más
visible del amor de Dios, pues tanto amo al mundo que envió su único Hijo amado
para salvarnos, tanto nos amó Dios que nos entrega a su propio Hijo (Juan
3,16). Por eso en Semana Santa hacemos memoria de este amor de Dios hacia el
hombre, de un Hijo que ama tanto a Dios y a la humanidad que da su propia vida
para salvarnos.
P. Chava, SVD, es misionero del Verbo
Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla,
España.