2º de Pascua, Ciclo A
Hechos de los apóstoles 2,42-47; Salmo 117; 1 Pedro 1,3-9; Juan 20,19-31
12 de abril de 2026
“Creo en Jesús, por
eso veo al resucitado, con ojos de fe”, para poder comprender la resurrección
de Jesús es de vital importancia tener fe, pues nos permitirá ver lo que
normalmente la gente no ve: “la acción de Dios en sus vidas, y como el Señor
actúa en ellos”. Los evangelios son testigos de la fe en Cristo Jesús de las
primeras comunidades, quienes con fe viva confirman la resurrección del Señor
Jesús.
P. Chava, SVD
En la primera lectura descubrimos el perfil de las primeras comunidades
cristianas, se reunían en las casas para orar y para partir el pan con los
miembros de la comunidad. Para recordar a Jesús y su mensaje de salvación. En
aquella época ellos repartieran las ganancias de todos sus bienes vendidos,
según sus necesidades de los miembros de la comunidad cristiana. Alababan a
Dios con alegría y de todo corazón. Por todo eso, cada día se unían más
personas que querían ser seguidores de Cristo en estas comunidades.
P. Chava, SVD
En
la segunda lectura san Pedro resalta la intercesión de Dios para salvar y
resucitar a Jesús de entre los muertos, al hacerlo nos unió a Jesús en su
muerte y en su resurrección. Nosotros amamos a Jesús sin verlo, sin tocarlo,
creemos en él con una fe viva y ciega, sin importa pruebas físicas. Dios es
nuestra alegría y nuestro jubilo. Lo más real que tenemos de Jesús con la ayuda
de la gracia de Dios es la eucaristía y el amor nuestro prójimo.
El evangelio según san Juan nos narra el milagro de la resurrección de Jesús,
de forma desconcertante, pues no todos creen en que Jesús haya resucitado, como
Tomás. Jesús ha vencido a la muerte, y sólo algunos reciben al Espíritu Santo
de forma directa, para luego lo transmiten a las siguientes generaciones de
cristianos, por la sucesión apostólica y por los sacramentos recibidos en cada
comunidad que vive su fe. Esta unción del Espíritu Santo es lo que dará
legitimidad a la Tradición Apostólica para transmitir al mismo Espíritu Santo y
que obre así en los sacramentos de la Iglesia con la ayuda de sus ministros
consagrados. Sin embargo, nadie está obligado a creer como Tomás que duda. Por
eso Jesús dice: “dichosos los que creen sin haber visto”.
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| P. Chava, SVD |
Mi fe me permite ver lo invisible, lo eterno y lo divino. Tuve la dicha de
crecer en la fe con la ayuda de mis padres y hermanos. Al tener una familia
cristiana me ayudó a madurar mi fe, que me fue transmitida por la gracia de
Dios y por mis circunstancias, al frecuentar la Iglesia con mi familia. Todos
los cristianos estamos llamado a alimentarnos de Cristo y transmitir su Buena
Noticia con nuestras palabras, obras y fe.
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.














