SOY COMO EL SOL, estoy contigo tanto de día como de noche.
En este blog, pretendo acompañarte desde la FE en tu camino espiritual.
COMO SEGUIDOR DE JESÚS, TE INVITO A CONSTRUIR JUNTOS EL REINO DE DIOS.
Santísima
Trinidad - Ciclo A Éxodo
34,4b-6.8-9; Salmo: Dn 3; 2 Corintios 13,11-13; Juan 3,16-18 31 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Dios
Uno y Trino se manifiesta a lo largo de la historia de la salvación, en el
Antiguo Testamento de la Biblia, poco a poco comprendimos que sólo hay un solo
Dios, pero ahora con la llegada y relevación de Jesús, descubrimos que Dios es
“Trino”. La dotrina de la Iglesia nos educa para entender que hay un solo Dios
en tres distintas personas, Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, todas conservan
su dignidad divina, pero en el caso del Hijo, que es Jesús, comparte además de
la naturaleza divina; la humana.
P. Chava, SVD
En la primera lectura Moisés baja con las
tablas de la ley que Dios le dio, y luego pide al Señor, con mucha humildad y
reconociendo que es un pueblo de siervos y pecador, que acepte este pueblo como
herencia suya, porque Dios es compasivo y misericordioso.
En la
segunda lectura Pablo nos enumera la Santísima Trinidad y nos exhorta a que nos
alegremos, corrijamos y animemos mutuamente en comunidad; que tengamos un mismo
sentir y que vivamos en paz. De esta forma estaremos unidos a Dios y su pueblo.
Y glorificaremos a Dios con nuestras vidas.
P. Chava, SVD
En el evangelio Juan nos dice que Jesús es
nuestro juez, pero no vino a condenar al pecador sino a redimirlo, es decir, no
vino a matar al malvarlo, sino a darle una oportunidad para que salve y tenga
vida eterna. Solo el que no cree en Él se condena porque su falta de fe, le
hizo abandonar a su salvador.
P. Chava, SVD
Nuestro
fundador P. Arnoldo Janssen SVD nos hereda una teología Trinitaria, y dirá que:
“Dios es Uno y Trino”, esta identidad, nos da carácter y personalidad a
nosotros como creyentes, pues con su palabra y con su cuerpo nos alimenta, su
cercanía nos hace valiosos; nosotros somos reflejo de su amor y su bendición.
¡Viva Dios Uno y Trino en los corazones de todos los hombres y de las mujeres!
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Domingo de
Pentecostés, Ciclo A Hechos de los
Apóstoles 2,1-11; Salmo 103; Corintios 12,3b-7.12-13; Juan 20,19-23
24 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Hoy celebramos
Pentecostés, el Espíritu Santo es la presencia Dios entre nosotros, Él nos
trasmite la vida y el mensaje de Dios. Gracias al Espíritu Santo, salimos de
nosotros mismos, y comenzamos a vencer nuestros miedos para poder dar frutos,
de amor, perdón y paz; para que todos los cristianos glorifiquemos a Dios con
nuestras vidas al dar buen testimonio de palabra y de obra como fruto de estar
unidos a Dios.
P. Chava, SVD
En la primera lectura se nos narra algo espectacular: el pentecostés que
vivieron los apóstoles y María, después de rezar y esperar, nuevamente el
Espíritu Santo se hace visible pero esta vez en forma de ráfaga de viento y de
lenguas de fuego que se posan en las cabezas de los ungidos por Él. Como
resultado de la unción ellos comenzaron a comunicarse con la gente según
espíritu en las lenguas de la gente que venía a Jerusalén, lo extraordinario es
que sin curso ninguno de idiomas hablaron de las maravillas de Dios en los
idiomas de los extranjeros.
P. Chava, SVD
En la carta a los Corintios, se aclara la
importancia de estar unidos a pesar de las diferencias de origen, de cultura,
de estatus social, de edad, de ideas, de creencias, de costumbres, en fin,
somos tan diferente como individuas hay en la vida, pero lo que nos puede
mantener unidos en la diversidad es Dios por medio del Espíritu Santo y Jesús.
P. Chava, SVD
En la lectura del Evangelio san Juan, los apósteles reciben el Espíritu Santo
con el aliento de Jesús, este Espíritu les ayudará a dejar de tener miedo y
ponerse en marcha para predicar la buena nueva, también entra en vigencia la
gracia de Dios para perdonar pecados en nombre de Dios.
P. Chava, SVD
En estos tiempos difíciles en donde el miedo muchas veces se apodera de
nuestras vidas, invoquemos a Dios: Señor envía tu Espíritu Santo, bendice
nuestra familia, nuestros amigos, nuestros trabajos, nuestros estudios,
nuestras vidas, “en sí”, toda nuestra vida y ser en el mundo. Señor bendice a
la humanidad, has que comprendamos tus designios, que podamos construir tu
Reino aquí y ahora. Que el Espíritu Santo nos impulse a llevar el evangelio
hasta los confines del mundo y nos sintamos bendecidos y protegido por Él. Viva
Dios Uno y Trino en nuestros corazones.
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.
Hechos de los Apóstoles 1,1-11; Salmo 46; Efesios
1,17-23; Mateo 28,16-20
17
de mayo de 2026
P. Chava, SVD
Jesús asciende a la casa del Padre,
esa es la esperanza del cristiano, que después de morir podamos vivir juntos
con Dios, nuestro Padre. Encomendamos al Señor las almas de tantos seres
queridos que se nos han adelantado, y que las llevamos en nuestro corazón.
P. Chava, SVD
En la primera lectura de Hechos de
los Apóstoles, el evangelista Lucas, narra los acontecimientos de las primeras
comunidades cristianas, y como los discípulos vieron la ascensión de Jesús y la
llegada del Espíritu Santo. Los discípulos comenzaron a evangelizar en
distintas lenguas y el Espíritu los llevará hasta los confines del mundo.
P. Chava, SVD
En la carta a los Efesios descubrimos que Jesús es
reconocido como el Hijo de Dios y por su obediencia filial a Dios, el mismo
Jesús recibe en herencia todo cuanto existe autoridad sobre el cielo y la
tierra. Es dueño de todo y por lo mismo gobierna con autoridad.
P. Chava, SVD
En el Evangelio de Mateo, Jesús da
toda la autoridad de Dios, a sus discípulos para que evangelicen al mundo
entero, con la plena confianza que Él estará con ellos hasta el final de los
tiempos. Podrán bautizar a sus elegidos y hacerlos discípulos de Jesús para
implanten el Reino de Dios en la tierra.
P, Chava, SVD
Señor Jesús tú nos llamas a ser tus
mensajeros y tus testigos en la tierra. Envíanos a evangelizar en tu nombre,
ayúdanos y fortalécenos con el Espíritu Santo. Concedemos dar frutos para
la gloria de Dios. Que se haga tu voluntad en nuestras vidas. Permítenos
aceptar tu voluntad, para ser sus testigos en estos tiempos que la fe y la
oración son vitales en nuestras vidas.
P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia
Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
4º de Pascua - Ciclo
A Hechos de los
Apóstoles 2,14a.36-41; Salmo 22; 1 Pedro 2,20-25; Juan 10,1-10
26 de mayo de 2026
P. Chava, SVD
En estos tiempos de
caos, de crisis, de desastre, descubrimos la voz de nuestro Pastor que nos guía
y nos salva de todos los males que nos Dios y su pueblo. Los cristianos nos
unimos a Cristo, pues es nuestro buen pastor y guía. Es la puerta para entrar a
la salvación, el Reino de Dios empieza aquí y ahora en nuestra realidad y en
nuestras circunstancias.
P. Chava, SVD
En la primera lectura de
Hechos de los Apóstoles, nos narra la conversión de más de tres mil personas
que creyeron en la predicación de Pedro: aquel día les echó en cara que habían
crucificado al Mesías, el sentimiento de culpa, les angustiaba y les hacía
sentir miedo a perder la salvación por eso Pedro les aconsejo: y que única
forma de ser perdonados y al mismo tiempo reciban al Espíritu Santo, se
conviertan y se bauticen.
P. Chava, SVD
En la segunda lectura
Pedro nos aconseja y felicita: para poder ser buenos cristianos debemos
tener nuestra fe puesta en Dios, para que aguantemos los sufrimientos de este
mundo con la ayuda del Señor. Pedro nos afirma que Jesús nos curó de nuestros
pecados con su pasión en la cruz, nos salvó como salva el pastor a sus ovejas;
por otra parte, aprendamos del buen ejemplo de Jesús para saber padecer, sufrir
por ser cristianos, pero con la esperanza puesta en Dios de que nos ayudará y
nos salvará. En el evangelio, Jesús
afirma que es el pastor de las ovejas y es al mismo tiempo la puerta del redil,
donde encontraremos protección y alimento que nos dará vida. Para poder
salvarnos tenemos que entrar por él. Jesús vino a darnos vida, y vida en abundancia.
Todos los cristianos nos reunimos en nuestras casas para rezar, en las Iglesias
para vivir la comunidad cristiana y alimentarnos de los sacramentos, somos sal
y luz en el mundo.
P. Chava, SVD
El ser cristiano nos condiciona a un estilo de vida. Nuestra vida gira en torno
a Cristo, los cristianos somos su legado y estamos llamados a escuchar su voz y
seguirle. Dios te bendiga y te acompañe en este día y siempre, y recuerda Jesús
te cuida porque te ama. P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.
Domingo 3º de Pascua – Ciclo A Apóstoles 2,14.22-33; Salmo 15; 1 Pedro 1,17-21; Lucas
24,13-35 19 de abril de 2026
P. Chava, SVD
¡Es verdad, Jesús ha resucitado! Hoy en día, proclamamos lo mismo que vivieron
los discípulos de Emaús. Lo reconocieron “al partir el pan” y como ardía su
corazón al oírle interpretar las Escrituras cuando se explicaba por el camino.
Señor Jesús quédate con nosotros, danos vida con tu palabra y con tu pan de
vida. En la
primera lectura de Hechos de los Apóstoles san Pedro predica a los judíos sobre
la resurrección de Jesús: murió un inocente en la cruz, pero Dios lo resucito
con su poder. Además, Pedro hace una reseña del Rey David, que miró al Señor a
su lado más en la tribulación, esta es una visión unida al Mesías, y él cual es
descendiente de su casa, para cumplir la fidelidad de Dios con su pueblo,
Israel.
En la segunda lectura Pedro dice que con la sangre de Cristo fimos liberados de
nuestras malas conductas, que a la larga son inútiles. Que valoremos, el
sacrificio de Cristo. Gracias a Él creemos en Dios, en fe y esperanza, pues si
resucito a Jesús, lo mismo hará con nosotros.
P. Chava, SVD
En el
Evangelio según san Lucas, es una catequesis para los primeros cristianos, que
estaban tristes y decepcionados por la muerte de Jesús en la cruz. Todo
cristiano tiene que vivir su fe en el camino y en la comunidad, en el centro
una liturgia alimentada por la palabra de Dios, y la
eucaristía. Jesús nos ayuda a comprender el cumplimiento del plan
salvífico de Dios, y nos motiva a compartir el pan (la vida, los bienes, el
tiempo, etc). Comprometernos a encender nuestros corazones con la palabra de
Dios, con el pan repartido y con el testimonio de vida: ¡Es verdad, Jesús ha
resucitado! Jesús vive en cada comunidad cristiana y en cada seguidor que hace
visible al resucitado.
P. Chava, SVD
En la
actualidad nuestras misas, hacen visible a Jesús, las comunidades forman su
cuerpo místico y todos los bautizados somos su Iglesia y su cuerpo en la
tierra: somos sus manos, sus ojos, sus pies, para hacer el bien y para
transmitir su amor a la humanidad, hasta el final de los tiempos. Somo la
extensión la buena noticia: ¡Es verdad, Jesús ha resucitado! P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Hechos de los apóstoles 2,42-47; Salmo 117; 1 Pedro 1,3-9; Juan 20,19-31
12 de abril de 2026
P. Chava, SVD
“Creo en Jesús, por
eso veo al resucitado, con ojos de fe”, para poder comprender la resurrección
de Jesús es de vital importancia tener fe, pues nos permitirá ver lo que
normalmente la gente no ve: “la acción de Dios en sus vidas, y como el Señor
actúa en ellos”. Los evangelios son testigos de la fe en Cristo Jesús de las
primeras comunidades, quienes con fe viva confirman la resurrección del Señor
Jesús.
En la primera lectura descubrimos el perfil de las primeras comunidades
cristianas, se reunían en las casas para orar y para partir el pan con los
miembros de la comunidad. Para recordar a Jesús y su mensaje de salvación. En
aquella época ellos repartieran las ganancias de todos sus bienes vendidos,
según sus necesidades de los miembros de la comunidad cristiana. Alababan a
Dios con alegría y de todo corazón. Por todo eso, cada día se unían más
personas que querían ser seguidores de Cristo en estas comunidades.
P. Chava, SVD
En
la segunda lectura san Pedro resalta la intercesión de Dios para salvar y
resucitar a Jesús de entre los muertos, al hacerlo nos unió a Jesús en su
muerte y en su resurrección. Nosotros amamos a Jesús sin verlo, sin tocarlo,
creemos en él con una fe viva y ciega, sin importa pruebas físicas. Dios es
nuestra alegría y nuestro jubilo. Lo más real que tenemos de Jesús con la ayuda
de la gracia de Dios es la eucaristía y el amor nuestro prójimo.
El evangelio según san Juan nos narra el milagro de la resurrección de Jesús,
de forma desconcertante, pues no todos creen en que Jesús haya resucitado, como
Tomás. Jesús ha vencido a la muerte, y sólo algunos reciben al Espíritu Santo
de forma directa, para luego lo transmiten a las siguientes generaciones de
cristianos, por la sucesión apostólica y por los sacramentos recibidos en cada
comunidad que vive su fe. Esta unción del Espíritu Santo es lo que dará
legitimidad a la Tradición Apostólica para transmitir al mismo Espíritu Santo y
que obre así en los sacramentos de la Iglesia con la ayuda de sus ministros
consagrados. Sin embargo, nadie está obligado a creer como Tomás que duda. Por
eso Jesús dice: “dichosos los que creen sin haber visto”.
P. Chava, SVD
Mi fe me permite ver lo invisible, lo eterno y lo divino. Tuve la dicha de
crecer en la fe con la ayuda de mis padres y hermanos. Al tener una familia
cristiana me ayudó a madurar mi fe, que me fue transmitida por la gracia de
Dios y por mis circunstancias, al frecuentar la Iglesia con mi familia. Todos
los cristianos estamos llamado a alimentarnos de Cristo y transmitir su Buena
Noticia con nuestras palabras, obras y fe.
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
Morir
por amor, es la muerte que sabe a miel, pues Jesús siendo Hijo de Dios, no quería morir, lo muestra su agonía
psicológica y su sudor con sangre en el huerto de los Olivos (Lc 22,44), pero
el designio de Dios indica que tenía que ser de esa forma como tenía que
padecer en la cruz para salvarnos, por eso Jesús dice a Dios: "Padre, si
quieres, aparta de mí este cáliz, pero que no se haga mi voluntad
sino la tuya" (Lc 22,41-42), y sin más acepta el servir a Dios
hasta sus últimas consecuencias.
En la primera lectura Isaías, narra la pasión del siervo de Dios y que sufre en
el exilio del pueblo de Israel en Babilonia; Lo que llama la atención que el
siervo de Dios sufre sin oposición, sin gemidos, con aceptación al dolor y la
tortura, para mostrar el poder de Dios, porque Dios ayuda sus elegidos, es
decir, el Señor lo ayudó, por eso no sentía los ultrajes. Si el Señor esta de
nuestra parte ¿a quién temeré?, pues en mi debilidad Dios me fortalece.
P. Chava, SVD
En la carta a los Filipenses, san
Pablo nos hace teología, descubre las dos naturalezas de Jesús, es decir, la
humana y la divina; además nos señala la soteriología de Dios, es decir, el
plan salvífico de Dios que implemento para salvar al ser humano de su
autodestrucción. Y la salvación sólo pudo llegar a su plenitud con la
encarnación de Jesús y la transmisión de su mensaje de salvación complementado
con el legado que nos dejó para vivir y celebrar hasta el final de los tiempos
como son los sacramentos que administra la Iglesia y con la implantación del
Reino de Dios y su justicia en nuestra realidad aquí y ahora.
P. Chava, SVD
En el evangelio según san Mateo,
tenemos la síntesis de la pasión de Jesús, es el clímax de los evangelios, pues
es la parte vital del texto donde se revela sin tapujos la identidad de Jesús,
y su finalidad de porque llamó, enseñó, organizó y preparó a sus discípulos,
escogió a doce de los que Dios le envío, vivió con ellos por lo menos unos tres
años. “Ha llegado su hora”, Jesús en la última cena nos deja sus sacramentos
que da la “impronta y ser” de la Iglesia, la eucarística, la
orden sacerdotal, el perdón de los pecados por la gracia de Dios, el
llamado al servicio y el amarnos unos a otros con signo visible del amor de
Dios en la tierra; los discípulos después de la pasión de Cristo, serán su
memoria viviente, de este hombre y Dios en un sola persona; de este Mesías; de
este rey ánimo.
El texto de la pasión de Cristo
narra el drama que padece Jesús por parte de sus discípulos, la traición y
negación de sus discípulos de alta confianza: Judas el ecónomo de la comunidad
y Pedro el segundo líder del grupo; la incomprensión del mismo pueblo de Dios
que se corrompe y le condena a la pena capital de la cruz. Por otra parte, los
líderes religiosos y políticos sacan ganancias con la muerte de Jesús: una paz
aparente y una estabilidad económica, religiosa y política. Solo los
incondicionales (mujeres y algunos seguidores) y sin nada que perder más que la
propia vida, siguen a Jesús hasta la cruz y después de su muerte hasta la
tumba.
P. Chava, SVD
Jesús muere en la cruz, él muere
humillado, torturado y sin clemencia, muere un inocente en la cruz, muere
nuestro Dios y hermano, muere con él nuestra inocencia y parte de nuestra
humanidad; pues la causa de muerte fue el odio y la incomprensión de quien era
de verdad Jesús; tras su muerte de Cristo, la cruz se convierte en el signo más
visible del amor de Dios, pues tanto amo al mundo que envió su único Hijo amado
para salvarnos, tanto nos amó Dios que nos entrega a su propio Hijo (Juan
3,16). Por eso en Semana Santa hacemos memoria de este amor de Dios hacia el
hombre, de un Hijo que ama tanto a Dios y a la humanidad que da su propia vida
para salvarnos.
P. Chava, SVD, es misionero del Verbo
Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla,
España.
5º de Cuaresma, Ciclo A Ezequiel
37,12-14; Salmo 129; Romanos 8,8-11; Juan 11,3-7.17.20-27.33b-45 22 de marzo de
2026
P. Chava, SVD
Jesús es vida y nos da la vida eterna, quien crea en Él vivirá para
siempre, quien se alimenta de Cristo permanecerá unido a la santísima
Trinidad: "Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo". Y todos los
fieles que están unidos a Dios vivirán a su lado, en esta vida y en la
eterna. Estamos unidos a Jesús por la fe en Él. Cuando comulgamos y
rezamos. Cuando lo reconocemos en nuestro prójimo sobre todo en el más
necesitado.
P. Chava, SVD
En la primera lectura el profeta Ezequiel nos narra la grandeza de Dios al
infundir su Espíritu sobre los huesos; sobre los cuerpos inanimados; sobre los
muertos. La tragedia es por los muertos enterrados fuera de Tierra Santa. El
Señor, da la promesa de resurrección y de vida eterna para el pueblo escogido,
para estar unidos en la vida eterna. Pues Dios es un Dios de vivos y de
muertos, con esto descubrimos que Dios supera el espacio del tiempo y llegamos
a la eternidad en compañía de nuestro Señor. En la segunda lectura San Pablo escribe a los Romanos la importancia de
hacer comunión con la Iglesia, al recibir todos, el mismo Espíritu; añade la
calidad y la eficacia de este Espíritu pasando por la experiencia de la muerte
de Jesús a una experiencia de resurrección, es decir, quien recibe este
Espíritu que recibió Jesús sin dudad tendrá el mismo beneficio, resucitar junto
a Cristo. En la lectura del Evangelio según san Juan encontramos el séptimo signo
(milagro de Jesús). Los discípulos son testigos de que Jesús lloró por la
muerte de a su amigo Lázaro, sus hermanas (Marta y María) le reclamaron a
Jesús, por su tardanza en venir para sanar su hermano. Lázaro murió con el
propósito para dar gloria a Dios, pues Jesús lo resucitó. Jesús es la
resurrección y la vida quien crea en Él tendrá vida eterna.
P. Chava, SVD
Hay que dar gloria a Dios en esta vida con nuestros actos y con nuestras
acciones, pues quien está unido a Jesús, y así permanece unido a nuestro Dios
Uno y Trino. Al estar unido a Dios obra milagros en todos nosotros; como, por
ejemplo: al darnos la vida y llegar a compartir esa vida con nuestra familia,
amigos y personas que Dios nos va poniendo en el camino. P. Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco
de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
4º de Cuaresma –
Ciclo A Samuel
16,1b.6-7.10-13ª; Salmo 22; Efesios 5,8-14; Juan 9,1.6-9.13-17.34-38 15 de marzo de 2026
P. Chava, SVD
Cristo luz del mundo, tú
eres quien viene para salvarnos, para curarnos, para darnos vida eterna, para
llenarnos de luz para que seamos luz como tú eres la luz del mundo. Ayúdanos a
vencer nuestros miedos y enfermedades.
En el libro de Samuel,
encontramos el relato de la misión del Señor que pone hacia el profeta Samuel
para ungir al nuevo Rey de Israel, vemos que Dios no se deja llevar por las
apariencias y escoge a un niño que es el hijo menor de su familia y que además
es un pastor; como tal es un niño inocente; es un humilde pastor; sencillo e
ignorante del papel que puede desempeñar un rey; sin embargo el pueblo de
Israel quiere un rey parecido a sus vecinos. Samuel unge al nuevo rey del
pueblo de Israel, pero lo hace, cuando aún tienen un rey en vida: a “Saúl” esto
traerá un conflicto entre los dos. En la carta a los
Efesios, es importante e imprescindible comprender el sentido simbólico del
mensaje: que los seres humanos se conviertan en luces, que proviene de la luz
de Cristo, pues el Señor es luz del mundo, nosotros al ser bautizados nos
unimos a él, y cuando vivimos la fe y la ponemos en práctica creamos luz y esa
luz se comprueba cuando nuestras acciones tienen como resultado la bondad,
justicia y verdad. Nos invita a denunciar el pecado las tinieblas para que todo
lo que está mal pueda cambiar, se convierta en luz, pues Jesús nos purificará,
nos invita a levantarnos del sueño, de la muerte para comenzar a vivir en
plenitud. Para que vivamos y transmitamos la luz de Cristo.
P. Chava, SVD
En el evangelio según
san Juan encontramos la narración de la curación del hombre siego de
nacimiento, él puede ver, pero gracias Jesús; Nuestro Señor Jesús usa esta
metáfora de la vista para hacerse notar como luz del mundo; Jesús sana al siego
usando su propia saliva, para hacer barro, se lo unta con sus manos en los ojos
y luego le pide que vaya a la piscina de Siloé. Jesús es la luz del mundo, que
viene a iluminarnos y trasmitir esa luz en el mundo. El ciego es curado para la
gloria de Dios. Esta misma persona reconoce en Jesús como un prefecta y como el
Hijo del hombre (título mesiánico del libro de Daniel).
P. Chava, SVD
No tengas miedo. Dios
está contigo. Jesús te sana y te ilumina con su luz. Confía en Dios. Oremos
juntos: Señor, ven a mi vida. Señor sácame de la oscuridad, ilumina mi rosto
con tu mirada, dame el valor de dejar atrás al pecado, las tinieblas, la oscuridad,
todo aquello que me lleva a la muerte, y rescátame para convertirme en seguidor
tuyo y poder encender mi ser con tu luz y así dar luz en este mundo como tú,
(lo haces mi Señor), en nuestras vidas. P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.
3º de Cuaresma –
Ciclo A Éxodo 17,3-7; Salmo
94; Romanos 5,1-2.5-8; Juan 4,5-42 8 de marzo de 2026
P. Chava, SVD
Dame de beber, es una
petición que nos hace Jesús, cuando nos acercamos a él. Para luego mostrarnos
que el agua que buscamos en las cosas, en la vida diaria no es agua viva, ni
agua que calma nuestra sed y ansiedad. Jesús es la fuente de agua viva, agua que
nos da vida eterna. En la lectura del libro
del Éxodo: el pueblo se amotina contra Moisés y contra Dios en Masá y Meribá,
porque cuestionaban el liderazgo de Moisés y la presencia de Dios con ellos
ante la falta de comida y agua, se decían: “¿Está o no está, el Señor en medio
de nosotros?”. Dios les responde a Moisés, con un milagro, él con
su cayado saque agua de las rocas con solo tocarlas. Sin duda Dios siempre
está con nosotros, pero nuestra falta fe, nos hace dudar de su presencia, por
eso debemos rezar y confiar en Dios.
P. Chava, SVD
En la carta a los
Romanos se afirma que somos salvados y justificados por Jesús; el realce de la
salvación es aún mayor, porque Jesús no solo salva a los buenos sino también a
los pecadores, Él une a toda la humanidad. Porque el amor de Dios ha sido derramado
en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. Jesús quiere
salvara a la humanidad entera desde hace tiempo, hoy y siempre. En el evangelio según san Juan,
estando Jesús sentado en el pozo de Samaria. Tiene Jesús sed y le pide de beber
a una mujer samaritana; dentro de las conversaciones hay varios temas: sobre el
agua de ese pozo y sobre la religión de ambos; a lo largo del diálogo la mujer
cae en la cuenta de que Jesús es el Mesías, y que Jesús se ofrece así mismo
como agua viva. Ella avisa a sus paisanos de que ha encontrado al Mesías y
ellos después de estar un tiempo con Jesús, creen que Él es de verdad el
Mesías, su nuevo salvador.
P. Chava, SVD
Jesús nos recuerda la
opción vital de estar unidos a Dios para tener vida ahora y en el futuro, con
la vida eterna. Unidos en la oración seremos fuertes, unidos a cristo beberemos
de su agua que es vida, y vida en abundancia que nos da vida eterna. Que Dios
Uno y Trino, te bendiga y te proteja hoy y siempre. P. Chava, SVD, es
misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra Señora del Carmen,
Diócesis Sevilla, España.