viernes, 26 de abril de 2019

Resucitó, 2º Domingo de Resurrección, Ciclo C



2º Domingo de Resurrección, Ciclo C

Hechos de los apóstoles 5,12-16; Sal 117; Apocalipsis 1,9-11a.12-13.17-19; Juan 20,19-31

Domingo, 28 de abril de 2019

P. Chava, SVD



Jesús resucitó y con Él todos los que tenían fe, mismo sin necesidad de pruebas, les bastaba tener fe. 

Ver para creer, en una sociedad marcada por lo sensible, donde la información y nuestro mundo es percibida por los cinco sentidos, me pregunto ¿necesitamos ver a Dios para creerle? Es el argumento de la razón dónde solo lo comprobable es creído y aceptado. ¿Pero qué pasa, con la gente que no vio a Jesús resucitado en persona? ¿Pueden dudar de su fe? O incluso de la existencia de Jesús. En el libro de los Hechos de los Apóstoles, vemos como Pedro y los demás discípulos hacían muchos milagros de curación y expulsión de demonios, en nombre de Jesús, a ellos acudían muchas personas para que sean curadas de sus enfermedades o liberadas de los demonios, que llegaban a poseerlas.  Por eso el que cree en Dios confía en Él en todo momento y por eso el creyente alabará a Dios con el salmo 117: “Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia”.



En el libro de Apocalipsis, Juan describe sus circunstancias: está en el destierro en la isla de Patmos, ahí en un domingo entró en éxtasis y vio a Jesús resucitado, y Él le pidió que escribirá las palabras y acontecimientos que vio en este éxtasis espiritual, por eso los creyentes vemos el libro de Apocalipsis, como el libro de la revelación.



P. Chava, SVD
En el Evangelio de san Juan, uno de los discípulos de Jesús duda sobre la resurrección de su maestro: es Tomas quien dijo que no va a creer en este hecho de la resurrección de Cristo, hasta que no toque las llagas de la crucifixión en el cuerpo de Jesús. Para gloria de Dios se muestra Jesús resucitado en medio de sus discípulos y le muestra a Tomas sus yagas, “no hay duda es Jesús quien ha resucitado de entre los muertos”, y Tomás comprendió que era verdad ante esto Jesús añade: “dichosos son los que creen sin haber visto”.  


En un mundo donde la fe y la religión, causan repudio para muchas personas; por eso los creyentes pueden ser abatidos por las críticas de los estudiosos, de los ateos, o los pertenecientes a  otra religión; sin embargo con las lecturas que hoy nos presenta la Iglesia ,nos ayudan a descubrir, que tener fe en Jesús, significa creer mismo sin ver; mismo sin evidencia; pues la confianza del creyente esta puesta en Dios, y sabe que Dios no le va engañar, sino todo lo contrario, Dios estará con él en las buenas y en las malas. Porque el sencillo y humilde de corazón verá a Dios; porque Dios se muestra en el día a día por medio de la fe, la caridad, la justicia, la paz y el amor que se vive en la comunidad de los creyentes; porque los cristianos fieles discípulos de Jesús, saben vivir su fe en el amor a Dios y a la humanidad. 


Recuerdo con mucho cariño en este mes  de abril de 2019, a  tres padres del Verbo Divino que están ya gozando de la presencia de Dios: P. Santi, P. Eugenio y P. Abadín ellos han vivido su fe al máximo y han dado gran testimonio con sus vidas, y por lo tanto, ya están viviendo la vida eterna y sé que resucitarán también junto con nuestro Señor Jesucristo, al final de los tiempos, con la parusía del Señor. Quizás en un tiempo no muy lejano nos encontraremos nuevamente en la presencia de nuestro creador Dios os bendiga amigos. P. Chava, SVD.


P. Chava, SVD

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

sábado, 20 de abril de 2019

Creer para ver, Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

Hechos de los Apóstoles 10,34a.37-43; Salmo 117; Colosenses 3,1-4; Juan 20,1-9
21 de abril de 2019
P. Chava, SVD
Creer para ver, es el proceso para comprender el misterio de Dios en nuestras vidas. Pues, aunque la gran mayoría de los creyentes no son testigos oculares de lo que sucedió hace casi dos mil años con Jesús, sabemos que padeció, murió y resucito de entre los muertos; el kerigma se convirtió en la motivación principal de la expansión de la Iglesia por el mundo entero.

En Hechos de los Apóstoles, es Pedro, el porta voz de la tradición, porque él hace memoria de los acontecimientos ocurridos en el pueblo de Israel con Jesús de Nazaret.  Pues la muerte de Jesús en la cruz lejos de convertirse en una derrota se convierte en una victoria sobre el pecado; pues con su muerte nos limpió de nuestros pecados; confesar la fe en Jesús nos da vida eterna, y nos une a una nueva nación que se llama pueblo de Dios, es decir, la instauración del Reino de Dios en nuestra realidad, pues es Dios quien gobierna al donarse así mismo. Dios tiene autoridad sobre vivos y muertos y es tal autoridad porque tiene el poder de resucitar a Jesús de entre los muertos, por ende, tiene poder para dar la vida a todos los que confiamos en los designios de Dios. Por eso los nuevos cristianos pueden cantar el salmo 117: “Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo”.



San Pablo en la carta a los colosenses exhorta a los nuevos cristianos a fijar su mirada y sus aspiraciones a los bienes de la eternidad, es decir, llegar a estar con Dios allá arriba en la casa del Padre y no concentrarse demasiado en los bienes que el mundo nos ofrece; que nos intensa seducir por sus valores: "económicos, de poder o de placer". Porque en Cristo morimos y en Él resucitaremos, por eso nuestra vida tiene que tener ese deseo de estar siempre unidos a Jesús. Tanto en nuestra vida terrenal como en la vida posterior a la muerte corporal.


En el evangelio de san Juan, nos narra la resurrección de Jesús con "la ausencia del cuerpo", significando que Jesús ya no está en el sepulcro, no porque se hayan robado el cuerpo, sino para que comprendamos que tenía que ser así, Jesús al tercer día tenía que resucitar, por eso el discípulo Juan: "vio y creyó"; Pedro creyó y los demás cristianos creemos en las profecías y en su cumplimento. Suena contradictorio, pero, es así, "como funciona la fe:" no necesitamos ver para creer, sino necesitamos creer para ver: “ver que Dios actúa en nuestras vidas sin que nos demos cuenta”; “que Dios siempre ha estado ahí y aunque no Lo veamos”, es real, Dios obra en el ser humano.  

P. Chava, SVD
En un mundo donde los sentidos se convierten en los jueces de la realidad, es decir, tengo que experimentar y comprobar los acontecimientos de lo contrario; lo que no veo, lo que no siento, lo que no verifico: “no existe o es cuestionado sin más”. Por eso surgen los ateos, los agnósticos y muchas otras clases de ritos que quieren suplantar la religión y la fe. Es aquí donde el cristiano cobra protagonismo, pues se convierte en el testigo vital de la fe en Dios, pues con su propia vida dirá: quién es Jesús, cuál fue su historia y su trascendencia en la humanidad. Sin duda hoy a nivel mundial hay millones de cristianos que dan fe de la resurrección de Jesús, y como con su pasión, muerte y resurrección cambio nuestras vidas para siempre, pues nos salvó del pecado para llevarnos a la casa del Padre, no sin antes invitarnos amar e instaurar el reino de Dios en la tierra, en nuestro mundo.
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.






sábado, 13 de abril de 2019

Jesús me salvo, Domingo de Ramos, Ciclo C


Domingo de la Pasión- Ciclo C
Isaías 50,4-17; Salmo 21; Filipenses 2,6-11; Lucas 22,14–23,56
Domingo, 14 de abril de 2019 

P. Chava, SVD

Jesús me salvo. El chivo expiatorio es el ser sacrificado por el bien común, para purificar los pecados o culpas del pueblo o de un grupo de personas. Consiste en cambiar una vida por muchas, en sacrificar al inocente por el pecador. Eso fue lo que hozo Jesús por la humanidad, el dio su vida para salvarnos de nuestros pecados.




En el libro de Isaías, habla de la vocación que el profeta tiene para con su pueblo por orden de Dios: y es la de consolar y fortalecer al pueblo en tiempos de la esclavitud. En este pasaje nos narra la fortaleza espiritual y la fe, que tiene el siervo sufriente del Señor ante la opresión y humillación que recibe. Pero el siervo no se inmuta, pues es Dios quien lo fortalece en la desgracia, es Dios quien lo consuela y rescatará de en medio de tanto dolor. El pueblo de Israel en la calamidad recitará: el salmo 21 “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.




En la carta a los Filipenses, se resalta las dos naturalezas de Jesús: la humana y la divina, pero Jesús siendo el Hijo de Dios se hizo uno como nosotros, un hombre lleno de fragilidades mostrando su condición humana; Jesús al asumir nuestra naturaleza nos une a Él, por eso con su muerte morimos y con su resurrección resucitamos, pues obedeciendo al Padre es como nos salvó, dando su vida por nosotros, nos rescató de la esclavitud del pecado, para devolvernos la dignidad de ser hijos de Dios.



P. Chava, SVD
 En el evangelio según san Lucas, recordamos la pasión de Jesús: el jueves por la noche es detenido y acusado de alta traición, pasando por un juicio oral, fue condenado a muerte, por injurias y mentiras de sus acusadores movidos por la envidia y el odio hacia Jesús. A Jesús sólo le queda asumir la tortura y carga con la cruz, hasta su suplicio en el lugar donde morirá para remisión de nuestros pecados. Es ahí donde pueblo realmente descubren que en verdad Jesús es hijo de Dios. Todos lloran su muerte hasta la naturaleza resiente la muerte de su Señor.




A largo de nuestra historia nos encontraremos a muchos inocentes que mueren por culpa de sus verdugos; experimentaremos la maldad hecha carne. Jesús lo hizo, muchos mártires, y luchadores por la paz y la justicia mueren a diariamente a manos del poder económico, político y religioso, con la excusa de mantener estatus y normas que los mantienen en su poder. Poro el inocente y el débil no debe tener miedo, pues cuenta con Dios para hacer un contrapeso, y de este modo traer la esperanza de que no todos son malos, que hay muchos que son justos y buenos, y que por ellos hay que luchar para mantener la vida del ser humano por encima de los valores económicos o de cualquier otro poder, que intenta acabar con el ser humano y sus derechos a la vida.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.




lunes, 8 de abril de 2019

Confía, 5º Cuaresma, Ciclo C

5º Cuaresma, Ciclo C
Isaías 43,16-21; Salmo 125; Filipenses 3,8-14; Juan 8,1-11
7 de abril de 2019

P. Chava, SVD
Quien confía en la misericordia de Dios se salvará. En la condición humana, siempre hay algo que cambia, siempre estamos con nuevas condiciones de vida y de trabajo, inclusive en condiciones pésimas como la esclavitud, la enfermedad, y la carencia económica, entre muchos otros posibles problemas. Pero quien confía en el Señor su vida la salvará.

En Isaías encontramos unas palabras de aliento frente a la calamidad que están viviendo en el exilio en Babilonia. Les hace recordar que Dios crea vida donde no la hay o es poco, como en el desierto, que se transformara y brotara nueva vida con los ríos que el Señor hará brotar, es una analogía de la bendición que hará caer Dios sobre su pueblo. Un pueblo que no vale nada, que muere, se convertirá en un pueblo poderoso y grandioso con la bendición de Dios.

Pablo esta agradecido con el Señor, y se pone como modelo de discípulo, que lo deja todo para seguir a Jesús y proclamar la buena noticia a nuevos territorios como es Filipos. Lo que tiene no es por merito propio, sino apenas una persona centrada en su meta que quiere completar en su vida, dejando atrás su pasado pecaminoso para esforzarse en correr hacia la meta que es Cristo, en un camino virtuoso hacia la santidad. 
P. Chava, SVD
En el Evangelio Jesús salva a una mujer de ser sacrificada, por acusaciones de adulterio, pide que quien este libre de pecado tire la primera piedra. Nadie lo hace, por tanto, nadie la condena, y Jesús termina liberando a aquella mujer de la muerte y del pecado.

En las lecturas encontramos misericordia y compasión de Dios para salvar a la humanidad de su autodestrucción. Porque el Señor donde hay muerte pone vida, y esperanza de futuro. Al unirnos a Dios nos fortalecemos en el Espíritu. Quién este unido a Dios tendrá vida eterna, y antes de que muera será testigo de Dios en el mundo, pues el Señor obrará maravillas en Él.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

lunes, 1 de abril de 2019

Sentirnos amados, 4 Cuaresma, Ciclo C



4 Cuaresma, Ciclo C

Josué 5, 9a.10-12; Salmo 33; 2 Corintos 5,17-21; Lucas 15,1-3.11-32

31 a Marzo de 2019



P. Chava, SVD
Que hermoso es sentirnos amados y perdonados por Dios y además por nuestros semejantes. El amor de Dios es infinito y ese amor nos cubre y nos purifica. Por amor a la humanidad Dios envía a su hijo para reconciliarnos y purificarnos de nuestros pecados.




En la primera lectura Josué narra la transición del tiempo de la esclavitud en Egipto hasta la llegada de la tierra prometida, en Canaán. El maná dejo de existir, porque ya podían valerse por sí mismo del fruto de sus cosechas.  



En la carta a los Corintios san Pablo nos habla de la misericordia de Dios a través de la reconciliación que Jesús nos trae al donar su vida para así ser víctima sin mancha por su sacrificio purifica los pecados de la humanidad.



P. Chava, SVD
El evangelio nos muestra la misericordia de Dios, pues el Señor tiene más alegría por el hijo recuperado, que estaba muerto y ha vuelto a la vida, que estaba perdido y se ha encontrado, que se marcho de casa y ha vuelto a ella. Dios se alegra por todos sus hijos, sus bienes son suyos, pero su vida vale más que todos los bienes. No pide que acojamos con alegría. Que nuestros encuentros sean una fiesta. Que el perdón sea evidente al restablecer los lazos de amor y de fidelidad al hermano.



Las lecturas nos ayudan a purificar nuestra alma, cuerpo, mente y corazón, por tanto nuestros pensamientos, sentimientos y acciones tiene que ir dirigido a vivir, practicar anunciar y celebrar la misericordia de Dios. Pues dando su vida nos dio vida y purifico nuestros pecados.



P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.


La misericordia de Dios, 3 Cuaresma, Ciclo C


3 Cuaresma, Ciclo C

Éxodo 3,1-8ª.13-15; Salmo 102; 1 Corintios 10,1-6.10-12; Lucas 13,1-9

24 de Marzo de 2019



P. Chava, SVD
La misericordia de Dios nos alcanza y llega cuando menos lo esperamos. Pues Dios lo sabe todo, el Señor no telera la injusticia ni la falta de productividad.

  

En la primera lectura Moisés tiene una teofanía, “la Zarza ardiente”, será la manifestación de Dios, le pide que se descalce las sandalias, pues la tierra que pisa es sagrada. Moisés es enviado por Dios a que valla a Egipto, porque el Señor ha visto, oído y conoce las angustias del Pueblo de Israel en ese país. A Moisés se le mando a que hiciera frente al Faraón para liberar al Pueblo de Isarel de su esclavitud. Porque Dios sigue siendo padre del pueblo escogido, porque es padre de los padres de Moisés, añade yo soy te envía, y este nombre debe durar generación en generación.



En la segunda lectura nos habla de beber la bebida espiritual de la roca que es Cristo; san Pablo pide a los cristianos que no hay que codiciar el mal, porque luego la consecuencia será morir. El que sea creado autosuficiente, más vale que se cuide de no caer en el mal, puesto la arrogancia hace que la persona se confié que solo puede vivir y salvarse por sí solo sin la ayuda de Dios y de nadie.



P. Chava, SVD
En el evangelio, Jesús denuncia la falta de criterio de comprensión ante las desgracias de las personas, puesto se pensaba que toda persona que sufría infortunio era porque se lo merecía por causa de sus pecados. Es un ejemplo de cómo nos dejamos influenciar de la maldad del colectivo. Higuera que no da fruto nos representa, por eso Jesús defiende la higuera, prometiendo ayudarla y si la higuera no da fruto, ni siquiera con la ayuda que se le dio de nuevo entonces si perecerá. Lo mismo sucederá con el creyente que no de fruto.

  

Es grandioso sabernos perdonados y amados por Dios. El amor de Dios es tan grande que todos los días a lo largo de nuestras vidas nos da detalles de su misericordia y de su compasión de Padre para con todos sus hijos.

P. Chava, SVD
 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.










lunes, 18 de marzo de 2019

Confiar en Dios, 2º de Cuaresma - Ciclo C

2º de Cuaresma - Ciclo C

Génesis 15,5-12.17-18; Salmo 26; Filipenses 3,17–4,1; Lucas 9,28b-36

17 de marzo de 2019



P. Chava, SVD


Tener fe, confiar en Dios, cargar con nuestra cruz en la vida, y descubrir que seguir a Jesús implica acompañarle hasta la cruz, y como él morir para luego resucitar. No es fácil comprender la voluntad de Dios y tampoco es llevarla acabo en nuestra vida, pero quien lo hace, será bendecido para toda su vida y por la eternidad.




En la lectura del Génesis Abrán después de ofrecer unos sacrificios a Dios es testigo de la alianza entre él y Dios, durante su sueño y ahí Dios le promete una tierra (desde el río de Egipto al Gran Río). Y antes de todo esto Dios le promete una gran descendencia que será incontable como las estrellas de cielo. La fe es muy grande, y Dios en su tiempo hará realizar su alianza con Abrán.



En la carta a los Felipenses, Pablo está enojado y se siente frustrado, ve con tristeza que hay gente que mal aconseja a los nuevos creyentes para que sólo se fijen en las cosas terrenas y sus placeres del cuerpo, despreciando el sentido de la cruz de Cristo: como entrega, sacrificio, y amor. Por eso Pablo anima a la gente buscar los bienes del cielo y aspirar a ser otro Cristo desde el sentido de la cruz.

P. Chava, SVD


En el evangelio de Lucas, vemos la transfiguración suben a la montaña: Jesús con Pedro, Juan y Santiago, todos ellos son testigos que Jesús habla con Mouses y Elías sobre ir a Jerusalén y morir ahí. Un milagro sucede, sus vestiduras se volvieron blancas y resplandecientes, se oye una voz, es la de Dios y dice que Jesús es su Hijo escogido y por tanto hay que escucharlo. Por otra parte, ante tanta belleza se siente bien y desea construir tres chozas una para Jesús las otras para Elías y Moisés. Mas tarde sabremos que Jesús les pide bajar de la montaña y comenzar el camino a Jerusalén.



Las lecturas nos ayudan a estar atentos, pues Dios se puede hacer presente en nuestras vidas; el Señor es fiel, y ha hecho una alianza con Abrán, y ahora nosotros la repetimos en la eucaristía, porque en la última cena, Jesús derrama su sangre para salvarnos, este gesto de la nueva alianza se repite en casa misa. Caminemos con Jesús.



P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

domingo, 10 de marzo de 2019

Las tentaciones, 1º de Cuaresma - Ciclo C

1º de Cuaresma - Ciclo C

Deuteronomio 26,4-10; Salmo 90; Romanos 10,8-13; Lucas 4,1-13

10 de marzo de 2019



P. Chava, SVD
Las tentaciones en la vida es poseer todo incluso a las personas, manipular sus vidas, y hacer con ellas lo que se quiera. En las lecturas nos enseñan a reconocer que Dios nos hace libres, e iguales en entre todos, para eso hay que respetar esa ley natural, que todos somos hijos de Dios y merecemos ser tratados como tales.



En el libro del Deuteronomio el pueblo de Israel ofrece las primicias de sus cosechas a Dios, en agradecimiento de la libertad conseguida por la esclavitud en Egipto. El pueblo hebreo sale de la esclavitud hacia la tierra prometida donde mana leche y miel, ahí se establecen, y el resultado son sus cosechas abundantes.



P. Chava, SVD
San Pablo escribe a los romanos, nos dice que la Palabra de Dios cerca del creyente en sus labios y en su corazón, pues quien la proclama y la vive con su vida, da testimonio de su fe en palabras y hechos, por tanto, los que claman a Jesús como su Señor se salvara, ya no importará su origen y nación, sino su fe en Jesucristo es lo que los salva.



Las tentaciones de Jesús, en el desierto después de cuarenta días y noches pasa hambre y es tentado para vencer a Jesús, convertir la roca en pan; saltar del templo para ser rescatado por los ángeles; arrodillarse para recibir poder y riquezas; Jesús vence y el diablo volverá más adelante.



El ser humano, nace libre y sin nada que lo ate, pero a lo largo de su existencia se encontrará con muchas ataduras, que lo esclavizará, vicios que lo destruirán, tentaciones que le puede distanciar de Dios. Por eso es importante discernir nuestros actos antes de ejecutarlos, es prioritario formarnos en valores para distinguir lo bueno de lo malo, y que con la ayuda del Señor construyamos el Reino de Dios y su justicia en la Tierra, donde nos tratemos como hermanos y seamos justos con todos.

P. Chava, SVD


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

sábado, 2 de marzo de 2019

Es necesario crecer, 8º Tiempo Ordinario, Ciclo C




8º Tiempo Ordinario, Ciclo C

Eclesiástico 27, 4-7; Salmo 91; 1 Corintios 15, 54-58; Lucas 6, 39-45
3 de marzo de 2019



P. Chava, SVD
Es necesario crecer, y para ello necesitamos quitarnos todo aquello que nos ata, nos divide, nos mata, como puede ser el pecado, el egoísmo, y el mismo mal que podemos engendrar en nuestro corazón, y que se ve reflejado en nuestras palabras y acciones.



En la primera lectura el libro de Eclesiástico nos revela los sentimientos y pensamientos del hombre los podemos descubrir en su forma de hablar y de actuar con nosotros, pues no todas las personas son buenas, ni todas merecen nuestra confianza y amistad, por eso a la hora de escoger amigos es fundamental saber ¿cómo piensa y vive la persona con la que hablamos? Antes de otorgarle nuestra confianza y nuestros halagos.



En la segunda lectura nos habla, Pablo le dice a los corintios y a nosotros en  mantenernos firmes en nuestra fe;  que nos entreguemos de cuerpo y alma al Señor, y sobre todo en los momentos de tribulación y persecución que pudiéramos padecer por causa de mantener la fe en Dios y en Jesús; además el que sea fiel a Dios recibirá como recompensa la vida eterna por ser mártir en el Señor con su fe y por la gracia de Dios.



P. Chava, SVD
En el evangelio Jesús instruye a sus discípulos para que no sean hipócritas, que sean coherentes entre sus palabras y sus acciones, es decir, en su forma de vivir. Pone como metáfora que si un siego guía a otro siego los dos corren el riesgo de caer en algún agujero; lo mismo pasa para quien se crea más que el otro persona, a tal grado llegue su arrogancia que diga que le ayudará a caminar juntos o bien se crea así mismo que puede corregir al otro pensando que hace  bien, pero se engaña así mismo y a otro; pero para que sea autentica la corrección, antes tiene que limpiarse su ojo (revisar su vida si está limpia), para comprobar que está libre de pecado y de error, y eso le dará derecho moral para poder corregir con cariño y amor a su hermano de lo contrario sería un hipócrita delante de Dios y sus hermanos en la fe.




Añadir leyenda
Demos buenos frutos y comprenderán la gente que somos buenos, que nuestras palabras y acciones sean nuestra carta de presentación. Que seamos humildes y fuertes para corregir nuestros fallos, antes de ser capaces de intentar de corregir los fallos de los demás.

     

P. Chava, SVD


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.




sábado, 23 de febrero de 2019

Ama con locura, 7º del Tiempo Ordinario - Ciclo C

7º del Tiempo Ordinario - Ciclo C
Samuel 26,2.7-9.12-13.22-23; Salmo 102; Corintios 15,45-49; Lucas 6,27-38
24 de febrero de 2019

P. Chava, SVD
 

Ama con locura, hasta inclusive a los que no te aman. Dios es amor por definición, y Jesús reitera esa enseñanza, el amor de Dios nos envuelve y nos invita a amar inclusive a nuestros enemigos.

 

En la primera lectura David muestra su misericordia y su consideración de no matar al ungido del Señor, mismo cuando es Saúl quien busca a David con tres mil hombres para matarlo. David tuvo la oportunidad de matar al Rey Saúl mientras dormía, pero no lo hizo, tomo su lanza como prueba de que el Rey es vulnerable, y que David fue misericordioso al perdonar la vida del Rey Saúl.

 

P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo hace una comparación entre Adán y Jesús, (el segundo Adán), el primero es de carne como todos nosotros, y el segundo  Adán es divino y es espiritual, porque es Jesucristo, de quien habla, porque es Dios e Hijo de Dios, a él nos asemejaremos al unirnos a Cristo. Por eso el ser humano pasa por las dos fases, por la carne y por el espíritu.

 

En el Evangelio, Jesús da unas normas de conducta tanto en ética y moral,  es decir, tanto en forma de pensar y de actuar con los demás de manera especial con los que nos odian, nos hacen el mal y de manera especial de nuestros enemigos.  La forma de ser con ellos tiene que ser desde el amor y no de la venganza y del odio, es imposible, de pensar y reaccionar desde el amor cuando la persona esta herida y lastimada, pero la forma de vencer al mal sólo se puede hacer desde el perdón y del amor, como nos dice Jesús.

 

El perdón y el amor es un acto divino, pero también es muy humano y de grandes personas quien lo llegan a vivir y asumir en sus vidas. Para la gran mayoría nos gusta amar y perdonar a nuestros amigos, parientes y familiares, pero Jesús nos exige que amemos más allá de nuestros límites, que amemos sin medida y sin miras a quien amamos; Jesús nos exhorta a que amemos de verdad, que amemos inclusive hasta las personas que nos han hecho el mal y nos odian; para así cambiar nuestra realidad, es decir, convertir un mundo de venganza, hecho por la ley del talión: “de ojo por ojo y diente por diente”, encubierta y justificada por la justicia de un equilibrio de devolver el mal por el mal, pero Jesús nos invita a construir el Reino de Dios se hace presente en cristianos que aman de verdad, basados en el amor y el perdón de Dios.

 

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.