jueves, 24 de noviembre de 2016

Preparemos nuestros caminos, 1 º de Adviento - Ciclo A

P. Chava, SVD
1 º de Adviento - Ciclo A
Isaías 2,1-5; Salmo 121; Romanos 13,11-14; Mateo 24,37-44
Domingo, 27 de noviembre de 2016

Preparemos nuestros caminos para la llegada de Dios en nuestras vidas. Dios siempre ha sido Dios: fue, es y será nuestra referencia vital para poder vivir en libertad, con esperanza y fe, en un mundo donde el violento puede llegar a ser  el opresor; el que impone su ley sobre la gran mayoría. Sólo Dios nos puede salvar de nosotros mismos.

En el comienzo del libro de Isaías, ante la eminencia de la destrucción por parte de los persas, el profeta Isaías  tiene una visión de futuro: Dios le revela que Sión- Jerusalén sobreviran a la guerra, es más, volverá a tener esplendor y será punto de peregrinación porque Dios está siempre con ellos. Salmo 121 nos lo recordará: “Vamos alegres a la casa del Señor”..


P. Chava, SVD
En la Carta a los Romanos, San Pablo habla de la parusía del Señor con la metáfora del amanecer que vence a la noche. Mientras las noche oscura, sea tan tenebrosa, es decir: la vida diaria con sus problemas, la persecución religiosa, etc; existe sin embargo: la luz de Cristo, nuestra fe puesta en Dios nos hará despertar a una nueva realidad, donde “Dios es Dios” y su “Reino no tendrá fin”, pues gobernará con sabiduría; con amor; con justicia. Para esto hay que ser personas virtuosas que saben renunciar al pecado y a todo tipo de degradación que nos aleja de Dios.

En la lectura del Evangelio de Mateo, se enfatiza la partida de Jesús a la casa de Dios y a su vuelta: “Cuando venga el Hijo de hombre”, en el final de los tiempos, es decir, en la parusía del Señor, “se guarda un misterio y un enigma”, no sé sabe: “ni el día ni la hora”;  habrá elección de personas y por tanto no se sabe “quiénes serán los escogidos”, por consiguiente hay que estar preparados para aquel día; pero si antes nos toca partir primero a la casa del Padre, hay que vivir: “pensando en que nuestros actos repercuten en nuestra salvación”; pensar y hacer realidad en vivir una vida plena llena de amor, felicidad y justicia conforme a la voluntad de Dios y su Reino.
P. Chava, SVD

En adviento nos encontramos con la preparación y regeneración de nuestras vidas. Nos preparamos para celebrar una vez más el acontecimiento que marco nuestras vidas: “la encarnación de Dios”; la llegada del Verbo Divino, ha sido el acto más revelador de Dios y su misterio. Como cuando preparamos el cumpleaños de un ser querido así hay que preparamos para festejar la llegada de Dios a nuestras vidas.

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

sábado, 19 de noviembre de 2016

34º del Tiempo Ordinario. Jesucristo Rey del Universo – Ciclo C

P. Chava, SVD
34º del Tiempo Ordinario. Jesucristo Rey del Universo – Ciclo C
Samuel 5,1-3;  Salmo 121; Colosenses 1,12-20; Lucas 23,35-43
Domingo, 20 de noviembre de 2016


Jesús mío en ti confió, pues Dios nos dio la vida; de Dios venimos y a Dios vamos, por eso podemos poner nuestra vida en manos del Señor.

En lectura del profeta Samuel, es el resumen de la unción de David como Rey de Israel. Salmo 121: “Vamos alegres a la casa del Señor”.

P. Chava, SVD
En la carta de Colosenses, nos narra que la muerte de Cristo en la cruz nos ha salvado, nos ha purificado de nuestros pecados; también reconoce a Jesús como principio divino, para todo lo creado y todo cuanto existe, por lo mismo es origen y fin de la vida, pues todo le pertenece, a Jesús honor y gloria por los siglos de los siglos.

En el evangelio, Jesús padece en la cruz, se burlan de él; le hacen pasar toda clase de insultos y torturas, y sin embargo en medio del dolor Jesús da esperanza de vida a otro crucificado.

El Reino de Dios vino y se estableció con el anuncio del Evangelio; en esta festividad de Jesucristo Rey del Universo queremos reconocer el punto vital de Dios en nuestras vidas; queremos dar gloria a Dios con nuestras palabras y obras; queremos ser los instrumentos necesarios para construir el Reino de Dios en este mundo; un Reino donde sea evidente que somos sus discípulos por la forma en que nos amos unos a otros; un Reino en donde Dios reina en nuestros corazones y en nuestras mentes.

P. Chava, SVD


P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

sábado, 12 de noviembre de 2016

En tiempos difíciles, 33º Tiempo Ordinario Ciclo C

P. Chava, SVD
33º Tiempo Ordinario Ciclo C
Malaquias 3,19-20; Salmo 97; 2 Tesalonicenses 3,7-12; Lucas 21,5-19
Domingo, 13 de noviembre de 2016

En tiempos difíciles, el miedo se apodera de las mentes débiles, el miedo es un mal que llega hasta paralizar a la persona y le hace hacer locuras con tal de salvarse. Por eso ante el miedo, Dios es nuestra fortaleza y nuestra esperanza.


En el libro de Malaquias, el profeta vaticina el final de los malvados, porque serán punidos por sus muchos crímenes, en cambio el justo que honra a Dios será salvado y él obtendrá justicia frente a Dios y los hombres. Por eso el creyente puede cantar el Salmo 97 “El Señor llega para regir los pueblos con rectitud”.

San Pablo se pone como ejemplo de un hombre que trabajo en la comunidad, predicando la buena nueva y además que trabajaba haciendo tiendas para autosustentarse, es decir, comía con el sudor de su frente, por lo mismo invita a los perezosos a que tengan vergüenza y comiencen a trabajar para ganar su sustento, que no se vuelvan una carga para la comunidad. Porque corría la noticia que pronto vendrá Jesús y por lo mismo ya no se preocupaban en trabajar.
 
P. Chava, SVD

En el evangelio Jesús hace unas predicciones sobre el final del templo y el advenimiento de desastres a nivel mundial; incluso vendrán momentos muy difíciles como de persecución religiosa, ellos mismo –los fieles a Cristo- serán traicionados hasta por sus seres queridos; algunos irán a la cárcel y otros hasta quizás hasta pierdan la vida. Pero mismo así no hay que tener miedo y no hay que dejarse engañar por impostores, Dios nos defenderá y nos llenará de sabiduría para poder dar testimonio de Dios delante de los hombres.

La vida está llena de ciclos: hay un comienzo y hay un fin de ese comienzo; hay un amanecer y un tardarse de sol; hay un nacimiento de un ser vivo y hay la muerte de ese mismo ser; hay un inicio de una relación y hay una terminación de la misma relación interpersonal con otros seres vivos; Jesús nos anuncia el fin de los tiempos, no para tener miedo, sino para estar preparados, nos invita a confiar en Dios y a permanecer firmes en su palabra. Porque Dios nos ama esperamos, en su amor, ser atendidos.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Permaneced firmes en la fe, 32º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

P. Chava, SVD
32º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
Macabeos 7,1-2.9-14; Salmo 16; 2 Tesalonicenses 2,16–3,5; Lucas 20,27-38
6 de noviembre de 2016

 Permaneced firmes en la fe, es la garantía de vida eterna. Es la garantía de permanecer con Dios a lo largo de nuestra historia. Es el compromiso de dar el buen ejemplo a las siguientes generaciones para que ellos sigan con la tradición de la alianza con Dios.

En el libro de Macabeos vemos las purga que hace el gobierno con los que no comulgan son su religión y con su forma de gobernar. Es el caso de una familia judía que muere fiel a la ley de Dios: “en no adorar a dioses extranjeros y en no comer alimentos impuros”. Les arrebataron la vida con previas torturas y mutilación de sus cuerpos, pero estos creyentes tenían su fe y su esperanza en Dios, porque sabían que resucitaran para la vida eterna, mientras sus verdugos no gozarán de esa gloria. Por eso los creyentes se regocijaran con el Señor con el Salmo 16: “Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor”.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo anima a la comunidad cristiana de Tesalonica  a ser fiel a su proyecto salvífico de Dios mediante la fe recibida.  Que sean capaces de resistir al mal y a los malvados que quieren desviarlos del proyecto de Dios ofreciéndoles placeres y bienes del mundo.  Estas exhortaciones los animan a ser seguidores del Señor en comunidad.

En el evangelio encontramos los problemas culturales y religiosos de aquella época y muy semejante a la nuestra. Se pone en duda la vida eterna y al mismo tiempo el sacramento del matrimonio; los saduceos ponen el ejemplo de la ley del levirato que se cumple con los siete hermanos y la mujer que contrae matrimonio con ellos: ¿de quién será la esposa que se caso con los 7 hermanos en la vida eterna? Jesús enfatiza que si hay vida después de la muerte y que en la casa del Padre el matrimonio ya no será necesario guardar el vinculo del sacramento, pues habrá otras necesidades y otras tareas.

Las lecturas nos hablan de tradición y del depósito de la fe; la fidelidad a alianza con Dios condiciona el comportamiento del ser humano, le da carácter para ser fiel, para negar el mal y para permanecer con Dios en las buenas y en las malas. La promesa de fidelidad es mutua, y esta fidelidad garantiza la permanencia con Dios en esta vida y en la futura, más allá de la muerte y de la vida temporal de esta tierra.

P. Chava, SVD

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

viernes, 28 de octubre de 2016

Dios nos ama, nos cuida, nos guía. 31º del Tiempo Ordinario, Ciclo C

P. Chava, SVD
31º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
Sabiduría 11,22–12,2; Salmo 144; Tesalonicenses 1,11–2,2; Lucas 19,1-10
Domingo, 30 de octubre de 2016


Dios nos ama, nos cuida, nos guía. Para Dios la humanidad es su mayor tesoro, por eso se hace presente en nuestras vidas cuando menos lo esperamos.

En la primera lectura: el libro de sabiduría, hace un gran alago a Dios y le reconoce como el artífice de toda la creación; toda la creación guarda en su origen y en su esencia el espíritu inmortal de Dios; el Señor nos ama, porque somos obra de su amor, por tanto no quiere perder nada, en ese sentido espera paciente la conversión del hombre que se desvía de sus designios; confía en que nos salvaremos por su amor. En gratitud los hombres cantaremos Salmo 144 “Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey”.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura Pablo dirige unas palabras de aliento y esperanza en el Señor, a los Tesalonicenses como a nosotros, pero al mismo tiempo nos advierte que no se alejemos de los caminos del Señor y no nos dejemos engañar por ninguna persona o mensaje de la llegada eminente del Señor. La oración en Dios será nuestra fortaleza, estar con Dios en la comunidad será nuestra meta acorto plazo, para así luego aspirar a la vida eterna como meta final en la casa del Padre.

En el evangelio, descubrimos a un personaje curioso que quiere conocer a Jesús, lo impactante de este día fue que Jesús se fijó en él: en “Zaqueo que es bajo de estatura y recaudador de impuestos”; Jesús insistió en entrar en casa de este hombre para visitarle y para comer, y ante la admiración todos surge la conversión de Zaqueo, a tal grado de recomponer su vida y prometer devolver el dinero robado y ser más justo con los demás. Jesús con alegría dice que la salvación ha llegado a esta casa.

Cuando Dios entra en nuestras vidas, suceden nuevas cosas, que transforman nuestras vidas y nuestro entorno. La conversión de los seres humanos es una nueva oportunidad que no se debe dejar pasar. Dios nos ama tanto, que quiere nuestra felicidad: que vivamos en harmonia, en paz y en amor entre nuestros seres queridos. Quiere que todo mundo se salve y llegue al conocimiento de la verdad. El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está generando nueva humanidad.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.


viernes, 21 de octubre de 2016

¡Oh Señor! Escucha nuestras voces, 30º del Tiempo Ordinario, Ciclo C

P.  Chava, SVD
30º del Tiempo Ordinario,  Ciclo C
Eclesiástico 35,12-14.16-18; Salmo 33; 2 Timoteo 4,6-8.16-18; Lucas 18,9-14
Domingo, 23 de octubre de 2016

¡Oh Señor! Escucha nuestras voces, acude a nosotros en nuestro auxilio, porque sólo en ti podemos confiar para salvarnos. Sólo tú puedes interceder por nosotros. Sólo tú Señor eres el verdadero Dios que nos salva y nos redime de nuestras faltas.

El libro del Eclesiástico describe las cualidades de Dios como juez: Él mismo Señor es imparcial, escucha las suplicas y los gritos de sus fieles; imparte la justicia a su tiempo; de manera especial a los más necesitados son los que acuden a Él para que se les haga justicia; porque Dios así lo hace. Por eso el creyente debe tener fe y confianza en la justicia de Dios y cantará el salmo 23 “Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha”.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura san Pablo se dirige a Timoteo y su comunidad cristiana para desahogarse y ponerse como ejemplo de fidelidad y perseverancia en el Señor mismo; porque muchos le dieron la espalda y se olvidaran de los esfuerzos de Pablo para evangelizar y en recompensa solo recibió el olvido y la ingratitud por parte de los hombres. Por eso Pablo se pone de ejemplo de perseverancia pues mismo en las penurias de la vida y de la soledad, Pablo se siente orgulloso de ser fiel a Jesús y como un atleta a vencido el sufrimiento por el amor a Dios.

Jesús en el pasaje del Evangelio educa a sus discípulos y pone una historia como ejemplo de el verdadero modo de vivir la religión; porque delante de Dios nadie puede aparentar santidad y sentirse orgulloso por eso, pues en la realidad Dios sabe qué es lo que hay en los corazones y en las mentes de las personas; por eso quien consigue ser perdonado y justificado por Dios es el que se humilla y reconoces sus pecados delante de Dios.

En un mundo tan violento donde la ausencia de Dios en algunos momentos de nuestra vida se torna un tormento, descubrimos que nunca se fue, sino que siempre estuvo ahí, Dios es fiel a sus hijos, está en los mementos buenos como en los malos. ¡Es más!, en los momentos más humillantes de nuestra vida, por mencionar algunos: cuando nuestros seres queridos se van; cuando nos quedamos sin dinero; sin fuerzas; sin salud, entre otros; descubrimos que: ¡Dios está justo a nuestro lado!, para oírnos; para ayudarnos; para fortalecernos y para salvarnos, por tanto, si a Dios tengo, nada debo temer, pues con Él venceré mis miedos y mis problemas.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.



miércoles, 12 de octubre de 2016

Bendito sea el Señor Dios de Israel, 29º del Tiempo Ordinario, Ciclo C

P. Chava, SVD
29º del Tiempo Ordinario, Ciclo C
Éxodo 17,8-13; Salmo 120; Timoteo 3,14–4,2; Lucas 18,1-8
16 de octubre de 2016

Bendito sea el Señor Dios de Israel, bendita sea su santa voluntad, a Él todo poder, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Pues nuestro Dios es el verdadero, es el tres veces santo, es nuestro defensor, nuestro guía, nuestro amparo.

En el libro del Éxodo se disputa una batalla, no sólo con la espada y la inteligencia, sino también en el ámbito emocional, de fe y de religión. Los que confían en Dios como Moisés, saben que con la ayuda de Dios todo es posible. Con gestos, con símbolos, con fe en Dios: “Moisés, Josué y sus soldados”, han vencido al ejército de Amalec. Por eso el pueblo puede cantar a Dios el salmo 120: El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura San Pablo se dirige a Timoteo como a un gran amigo, y le hace recordar la importancia del depósito de la fe que le fue confiado; pues confiar en la sagrada Escritura, sobre todo en la transmisión de fe en Cristo, le da autoridad para enseñara y corregir a los hombres. Por eso sus vidas serán bendecidas y acompañadas por Dios.

En el Evangelio de san Lucas explica Jesús la importancia de la constancia en la oración y nos pone la parábola de la viuda y el mal juez como ejemplo: el mal juez atiende a la viuda por su insistencia, perseverancia y por miedo a ser agredido por ella; por tanto nuestra oración tiene que ser constante y perseverante sin caer en el desanimo, pues a base de mucho insistir con fe, será escuchada y atendida por Dios.

Señor a ti clamamos con gritos de ayuda; a ti acudimos todos tus hijos e hijas, para que se haga justicia en nuestras vidas, para que atiendas nuestras necesidades, físicas, económica y espirituales. Señor antes de que abramos la boca ya sebes lo que hay en nuestras mentes y corazones. Que todo lo que pidamos sea conforme a tu voluntad y nuestro bienestar. Bendice nuestros familias, hogares, trabajos estudios; bendícenos y santifícanos Señor.
P. Chava, SVD

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.


sábado, 8 de octubre de 2016

Dios actúa, 28º del Tiempo Ordinario, Ciclo C

P. Chava, SVD
28º del Tiempo Ordinario, Ciclo C
Reyes 5,14-17; Salmo 97; Timoteo 2,8-13; Lucas 17,11-19
9 de octubre de 2016
 
A Dios todo poder y toda gloria, porque es quien nos da la vida, nos sana y nos salva de nosotros mismos. Dios es quien actúa en nuestras vidas si se lo permitimos.
 
En el lectura de reyes el general Sirio Naamán quedo curado de su lepra por confiar en Dios y por este milagro expandirá la fe de Israel entre su hombres. Salmo 97: “El Señor revela a las naciones su salvación”.
 
P. Chava, SVD
En la carta a Timoteo, San Pablo sufre por causa de llevar el Evangelio a los pueblos, es encarcelado y encadenado, preso en la cárcel no se lamenta por su situación, sino se alegra para poner el buen ejemplo, a los cristianos, de entrega al Señor; de como el discípulo de Cristo debe permanecer fiel a Jesús en las buenas y en las malas, para que así con la seguridad de que Jesús es el Cristo, el creyente alcance la vida eterna  la gloria de Dios.
 
En el evangelio de san  Lucas, es Jesús que camina y en el camino salen a su encuentro diez leprosos, ya habían oído de Jesús por eso le piden su compasión para que los curase, Jesús los manda a que acudan al sacerdote de la zona para que legitime su sanación, por el camino el samaritano es el que se da cuenta de la curación y regresa a Jesús para darle gracias. Él fue el único agradecido del milagro de sanación.  
 
Gracias Señor por la vida, por la familia, por los amigos, por el trabajo, por los bienes, por la salud y por tantos milagros que obras en nosotros cada día. Porque a Dios hay que darle toda gloria, honor y poder por los siglos de los siglos amén.
 


P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

martes, 27 de septiembre de 2016

Con Dios todo lo puedo en Él, 27º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

P. Chava, SVD
27º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
Habacuc 1,2-3;2,2-4; Sal 94; Timoteo 1,6-8.13-14;
Domingo, 2 de octubre de 2016

Con Dios todo lo puedo en Él. ¡Qué nada nos turbe!, ¡qué nada nos espante!, ¡sólo Dios basta! Quien confía en Dios no queda defraudado. Confía en Él, y en su santa voluntad; en su divina providencia.

En la primera lectura el profeta Habacuc consuela a los que sufren desgracias por medio de la fe en Dios. Pues a pesar de los diversos problemas que tienen ellos serán consolados y sostenidos por Dios. Sal 94  Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón”.

P. Chava, SVD
En la segunda lectura Pablo motiva a Timoteo y a la comunidad cristiana en tomar conciencia del don de Dios que han recibido de manos de Pablo, al imponerles las manos y transmitir el Espíritu Santo sobre ellos. Que tengan valor para tomar la cruz y dar testimonio de Jesús en medio del pueblo, que muestre un espíritu de energía, amor y buen juicio; que vivan con fe y amor en Cristo Jesús; que guarden y transmitan la fe depositada en ellos.

En el evangelio Jesús da dos enseñanzas a sus discípulos: la primera hay que tener fe para poder conseguir todo cuanto queramos.  La fe en Dios, es el mayor potencial para realizar milagros y cosas extraordinarias como el hecho de decirle a un árbol que se arranque y se arroje al mar. Imposible que suceda con solo palabras, pero para Dios no hay imposibles. En segundo lugar hay que cumplir la voluntad de Dios en todo momento y descubrir que todo lo que hemos hecho es gracias a Él, porque Él es quien nos conduce, nos ilumina y nos guía en la vida, sólo hemos hecho su voluntad. Por eso con humildad agradeceremos todo lo que Dios nos da y todo lo que llegaremos hacer o ser, gracias a Él.

Sólo Dios basta para ser feliz, para realizarnos como personas, para llegar a nuestra plenitud como seres humanos. Pues nuestra felicidad está unida a Él. Con la ayuda de Dios todo se puede conseguir. Hay que tener fe, para cumplir su voluntad y tener ojos de fe para descubrir su acción salvadora en nuestras vidas.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.


sábado, 24 de septiembre de 2016

¿Cómo ganar la vida eterna?, 26º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

P. Chava, SVD
26º del Tiempo Ordinario – Ciclo C
Amós 6,1a.4-7; Sal 145; Timoteo 6,11-16; Lucas 16,19-31
Domingo, 25 de septiembre de 2016

¿Cómo ganar la vida eterna? Hoy en día hay muchas ofertas para responder a esta pregunta, pero sin duda la fe cristiana educa a sus fieles en el seguimiento a Dios, como pueblo de Dios. En la escucha, reflexión y aplicación de la palabra de Dios en la vida diaria. El Señor es un Dios misericordioso y pide misericordia antes que los sacrificios. Pide amor, fe, justicia entre los suyos.

En la primera lectura el Profeta Amós hace una denuncia de la corrupción del pueblo de Israel. Se ha vendido claramente, ha perdido las tradiciones y corrompe el corazón del pueblo al confiar en otras divinidades. Por eso el pueblo tiene que volver a Dios y recomenzar su alianza con Dios por eso cantará el salmo 145: “Alaba, alma mía, al Señor”.

P. Chava, SVD
En segunda lectura San Pablo recomienda Timoteo y a la comunidad cristiana en practicar la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la delicadeza con el prójimo. Que combatan al mal con fuerza del bien de la fe. Que conquisten la vida eterna a la que fueron llamados, porque al hacer todo esto se convertirán e testigos vivos de Jesús, a él todo poder y toda gloria por los siglos de los siglos.

En el evangelio según san Lucas, narra lo que dijo Jesús a los fariseos sobre el rico y el pobre de Lázaro. Termina la historia convenciendo a los interlocutores que Abrahán afirma que para ganar la vida hay que escuchar y poner en practica: "a Moisés y a los profetas." Porque de lo contrario aunque resucite un muerto los necios no creerán y no se convertirán.

 La fe es dada por la gracia de Dios. Como dicen muchos santos, Señor creo pero aumenta mi fe. Las lecturas nos animan a hacer de este mundo violento y egoísta en un mundo de amor y misericordia en especial de los que sufren más, de los olvidados y rechazados por el mundo.
P. Chava, SVD



P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.