sábado, 25 de agosto de 2018

Fidelidad, 21 Tiempo Ordinario, Ciclo B

Fidelidad, 21 Tiempo Ordinario, Ciclo B
Josué 24,1-2a.15-17.18b; Sal 33; Efesios 5,21-32; Juan 6,60-69
26 de agosto de 2018

P. Chava, SVD
 Fidelidad es la palabra difícil de entender y comprender como un pacto para toda la vida o la eternidad, por eso la pedagogía de Dios es de educar al pueblo en permanecer fiel a Él al Señor, su Dios y mismo a pesar de sus infidelidades Dios lo perdona y lo acepta como parte de su fragilidad humana.

 Josué convoca una asamblea con los líderes de las tribus de Israel para concientizar: ¿de qué lado están?; ¿si con el Señor que los libero de Egipto o con los nuevos dioses que hay en esta tierra prometida? Josué y su pueblo juraran fidelidad al Señor y las otras tribus harán lo mismo, salvando así el monoteísmo y se afirma la primera ley de Dios: “no amaras a otro dios, más que al Señor tu Dios”. Después de manifestar su fidelidad en el Señor el pueblo puede cantar el salmo 33 “Gustad y ved qué bueno es el Señor.”

P. Chava, SVD
Pablo hace eclesiología y compara el matrimonio “la unión del hombre con su mujer”, con la unión de Cristo y su Iglesia, una unión que es para valer: “por una eternidad”, dice además que todos los cristianos formamos a la Iglesia del Señor y que esta Iglesia es también el cuerpo místico de Cristo; La base del respeto y el amor hacen posible la unión eterna entre los miembros. 

 Jesús está enojado por las falsas amistades y falsos seguidores, pues no comprendían su mensaje de salvación pues se escandalizaron y se alejaron para siempre cuando Jesús dijo: que Él es el pan bajado del cielo, y que este pan es su cuerpo y que este cuerpo da vida eterna, y quien quiere ser parte de Jesús tiene que comer su carne”. Jesús interroga a los discípulos y Pedro da testimonio de su fe, dice que Jesús es el Santo de Dios y sólo Él tiene palabras de vida eterna, por eso permanece fiel a Jesús.

 La fidelidad es la base de unidad, amor, estabilidad y muchos otros valores que puede ser consecuencia de ser fiel a Dios y a la humanidad. Permanezcamos fieles a Dios, unámonos a Él en la eucarística, formemos juntos la Iglesia este cuerpo místico de Cristo.
P. Chava, SVD

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

sábado, 18 de agosto de 2018

La comida da vida, 20º del Tiempo Ordinario, Ciclo B

20º del Tiempo Ordinario, Ciclo B
Proverbios 9,1-6; Salmo 33; Efesios 5,15-20; Juan 6,51-58
Domingo, 19 de agosto de 2018

P. Chava, SVD
 

La comida da vida, pero cuando esta comida se le añade el símbolo, el significado, y la gracia, se vuelve sacramento y se convierte en un alimento espiritual que da vida eterna, como es la Eucarística: el cuerpo de Cristo.

En el libro de Sabiduría, usa la metáfora de una casa para hablarnos de un nuevo régimen, donde el compartir es el centro de su ser, don la sabiduría, es decir el conocimiento de Dios dará más seguridad que la misma sabiduría falsa de algunos hombres. Por eso los hombres cantarán el salmo 33 “Gustad y ved qué bueno es el Señor”.
 
P. Chava, SVD
San Pablo exhorta a los efesios a dejar sus vicios, que sus impulsos no les lleve al libertinaje sino al contrarío que se dejen conducir por Dios en concreto por el Espíritu Santo, por eso la comunidad debe elevar su voces para cantar y hacer oración con toda el alma, con todo el corazón, y a este Dios Uno y Trino hay que darle gracias en todo momento.

 
Jesús nos dice que es el pan  bajado del cielo y no como el maná que comieron los judíos en el desierto, este pan trae vida y unión por gracia de Dios, el que coma este pan vivirá para siempre, permanecerá unido a la comunidad terrena, es decir, la Iglesia y nos traerá la unidad con la comunidad celestial, es decir, con Dios Uno y Trino.

El Señor crea comunidad entorno a él, es el Señor que alimenta a su pueblo y lo sostiene con sus palabras de vida eterna y con su cuerpo y su sangre que nos da para alimentarnos. Este pan dará vida y fortaleza a un pueblo para que viva en fe, esperanza y amor.
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

domingo, 12 de agosto de 2018

Dios nos alimenta, 19º del Tiempo Ordinario, Ciclo B

19º del Tiempo Ordinario, Ciclo B
1 Reyes 19,4-8; Salmo 33; Efesios 4,30–5,2; Juan 6,41-51
12 de agosto de 2018


P. Chava, SVD
Dios nos alimenta y nos de comer para que tengamos vida eterna. Las lecturas nos motivan a estar en comunión con Dios, desde la comida y fidelidad a Dios.

En la primera lectura Elías, ya está cansado de huir está agotado de manera física y mental, desea morir, se recuesta y solo espera su hora para morir. Pero Dios le salva la vida, le manda un Ángel para que lo alimente durante dos días, luego Elías camina por cuarenta días hasta el monte Horeb, el monte de Dios. Gustad y ved qué bueno es el Señor.

En la segunda lectura Pablo pide que tengamos los mismos sentimientos que Jesús, de amar y perdonar, de donarse por amor a los demás. Porque muchos de las comunidades se odian y no se toleran ofendiendo.

P. Chava, SVD
En el Evangelio el discurso eucarístico que hace Jesús es para reforzar la idea y la importancia que tiene Jesús en nuestras vidas, pues afirma que Él es pan bajo del cielo, quien como de ese pan vivirá para siempre.

Dios nos da vida con su mismo cuerpo, en este caso, con la eucarística que es sacramento para los cristianos.
 
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

 

sábado, 4 de agosto de 2018

No sólo de pan vive el hombre, 18º del Tiempo Ordinario, Ciclo B

18º del Tiempo Ordinario, Ciclo B
Éxodo 16,2-4.12-15; Salmo 77; Efesios 4,17.20-24; Juan 6,24-35
5 de agosto de 2018

P. Chava, SVD
No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios. En las lecturas el alimento es el drama y trama de las lecturas. Sólo Dios da la vida, sólo Él es capaz de mantenerla en un tiempo y en una eternidad.

En la lectura del Éxodo Dios escuchas los gritos de desesperación por sentir hambre en el desierto, que era el preludio de su eminente muerte por falta de comida. Moisés actúa como intermediario, entre Dios y el pueblo, recibe las quejas del pueblo y las hace saber a Dios, el Señor responde con muchos milagros entre ellos les da de comer la carne de las codornices y el pan caído del cielo, el maná. Como dice el Salmo 77 “El Señor les dio un trigo celeste”.

P. Chava, SVD
En la lectura a los Efesios, san Pablo pide que los nuevos cristianos renuncien a su pasada lleno de maldad, que dejen atrás su maldad, se desnuden de esa maldad, para revestirse de su nueva naturaleza que Dios os da, para que su mente y su espíritu los haga actuar de forma recta y en la verdad de Dios, dejando atrás toda mancha de pecado que los haga alejarse de Dios y su comunidad.

En el evangelio Jesús da un discurso eucarístico, dice que no busquemos el alimento que perece y que siempre nos dará hambre después de comerlo; que busquemos el pan bajado del cielo, y ese pan es el mismo Jesús, quien coma de él jamás tendrá hambre quien bebe de él nunca tendrá sed. Jesús luego entonces se convierte en el alimento y bebida vital y esencial para el ser humano que vive con fe, y desde la fe que solo Dios le da la vida y Dios le prolonga su vida a través del alimento espiritual de comer al mismo Dios, en la forma eucarística del pan y el vino que Jesús consagra y hace sacramento.

Danos siempre de este pan, que da la vida eterna, llénanos de tu amor, sácianos con tus dones, atiende a nuestras suplicas y ayúdanos en nuestras necesidades. Pero sobre todo danos tu verdad y haznos entender que no hay mayor alimento o bien en este mundo que hacer ti voluntad y comer el pan que Tú nos das, como lo conocemos hoy en día en el sacramento de la eucarística está depositado la esencia de la vida eterna, pues Jesús se nos hace presente en la eucarística es de forma real y eterna. En consecuencia nos da vida eterna cada vez que nos alimentamos de Jesús.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

sábado, 28 de julio de 2018

sobrevivir, 17º del Tiempo Ordinario, Ciclo B

17º del Tiempo Ordinario – Ciclo B
Reyes 4,42-44; Salmo 144; Efesios 4,1-6; Juan 6,1-15
29 de julio de 2018

P. Chava, SVD
En el origen de la humanidad, el ser humano, se enfrenta al primer reto de su vida: “sobrevivir” con la ayuda de los suyos muchos lo consigue, sin embargo en el mundo en entero hay muchas personas que mueren de muchas causas, la más dolorosa y triste entre ellas de hambre. Por eso en las lecturas de hoy nos hablan de la sensibilidad de ayudar a quien pasa hambre.

En la primera lectura el profeta Eliseo ve con fe como alimentar al pueblo que pasaba hambre ellos eran más de cien personas. Eliseo ordena dar el pan de las primicias, que eran veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja. Porque así dice el Señor: Comerán y sobrará, y así fue. La providencia de Dios multiplica los bienes materiales, para que todos coman y no pasen hambre. Confiemos en el Señor como dice el Salmo 144 “Abres tú la mano, Señor, y nos sacias”.

San Pablo, nos recuerda nuestro llamado a ser cristianos que nos tratemos con amor y amabilidad, en una corrección fraternal, manteniendo la unidad en el Espíritu Santo y con comunión de un solo bautismo, una sola fe, un solo Dios. Pues entre más unidos como cristianos estemos, más patente hacemos el amor Dios en el mundo.
 
P. Chava, SVD
En el Evangelio, Jesús da de comer a más de cinco mil personas con la ayuda de sus discípulos Andrés y Pedro, que encontraron la generosidad de un joven que tenía cinco panes y dos peces y ese compartir fue el inicio del milagro. En nuestras vidas Jesús pide lo mismo que demos de comer a quienes tenemos cerca, con la ayuda y cooperación de todos.  

En un mundo donde hay más producción de comida, pero hay una mala distribución de los bienes en especial de la comida, donde muchas veces se tira la comida porque caduca, o lo peor porque conviene tirarla para así tener mayor valor económico de algunos productos porque son más escasos. Dios con su misericordia se apiada de sus hijos, quiere que todos se amen y se ayuden es especial cuando pasan hambre. Además en la eucarística descubrimos nuestra unión como Iglesia, y alimentados por Jesús con su cuerpo salimos fortalecidos para anuncia la Buena  Nueva, y hacer posible justicia al dar de comer al hambriento.

P. Chava, SVD
 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

 

 


martes, 3 de julio de 2018

El profeta es mensajero de Dios, 14º Tiempo Ordinario, Ciclo-B

14º Tiempo Ordinario,  Ciclo-B
Ezequiel 2,2-5; Salmo 122; 2 Corintios 12,7b-10; Marcos 6,1-6
8 de julio de 2018

P. Chava, SVD
 El profeta es el mensajero de Dios, es el Señor que lo legitima para hablar en su Nombre, el profeta es el sirviente de Dios, capaz de soportarlo todo en su Nombre. El profeta anuncia la Palabra de Dios y denuncias los pecados y las injusticias del pueblo, el profeta se convierte en la conciencia de Dios en medio del Pueblo.

Ezequiel, es llamado por Dios para que sea un profeta en medio del pueblo de Israel, que sea testigo de la presencia de Dios en medio de un pueblo rebelde, que muchas veces: “pasa de la voluntad de Dios”, es decir, no le hace caso. El profeta será la conciencia que advertirá de los pecados y maldades que comete el pueblo. Porque Dios no quiere la muerte del pecador sino que se arrepienta y cambie el pueblo de su maldad el creyente dirá el salmo 122: “Nuestros ojos están en el Señor, esperando su misericordia”.

P. Chava, SVD
 

Pablo, está pasando por momentos muy difíciles, tiene mala salud, lo insultan y persiguen, y mismo así su fe no decae sino al contario aumenta, pues su consuelo y su fortaleza es el Señor que le dice: que su “gracia” lo sostendrá en la tribulación. Pablo entiende que en tanto más débil es él como hombre es más fuerte con el Señor, pues sabe que Dios lo protege y lo libra de todo los males que le pudiera afectar.
 Jesús, experimenta el dicho popular: “nadie es profeta en su propia tierra”, porque la gente que lo conocen a él y a toda su familia los descalifican por venir de una familia humilde y sencilla, sólo es un carpintero no tiene preparación aparente sobre las escrituras, para el pueblo no son importantes en su comunidad, por eso no tienen fe en Jesús y por consiguiente Jesús no llega hacer ningún milagro en su comunidad de origen.
 Las lecturas de hoy, nos estimulan a oír la palabra de Dios, a entender e interpretar su mensaje para poderlo vivir y poner en práctica. Pero esto no es posible sin que alguien nos hable de Dios: en la familia, en la Iglesia, en la comunidad, en la escuela, en el trabajo, en fin Dios necesita todos los días de gente que asuma el reto de ser su profeta en medio del pueblo de Dios.

 
P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.

sábado, 30 de junio de 2018

La muerte es superada, 13º del Tiempo Ordinario, Ciclo B

13º del Tiempo Ordinario, Ciclo B
Sabiduría 1,13-15;2,23-24; Salmo 29; 2 Corintios 8,7.9.13-15; Marcos 5,21-43.
1 de julio de 2018

P. Chava, SVD
La muerte es superada por la vida que da y sostiene el Señor. Pues Dios crea la vida la nada. Dios mantiene la vida incluso después de la muerte. Por tanto el Señor está por encima de la muerte, dando vida eterna, regenerando la vida ya creada.


El narrador del libro de Sabiduría, nos dice que Dios no creo el mundo y al ser humano para la muerte, su fin último no es la muerte, y mucho menos goza el Señor con el sufrimiento del ser humano, nos dice que Dios creó el hombre para  que tenga vida, incluso que llegue a alcanzar la inmortalidad, por ser imagen de su propio ser. El narrador disculpa a Dios, diciendo que la muerte es ajena a Dios y si obra del mal, y todo el que se una este mal perecerá con él. Por eso el creyente alaba a Dios: con el Salmo 29 Te ensalzaré, Señor, porque me has librado”.

 

Pablo, exhorta a los cristianos a que se igualen con Cristo en ser generosos. Pues Jesús con humildad se abajo así mismo y se hizo uno igual a todos. El pensamiento de Pablo es buscar una comunidad más justa donde no exista la pobreza y la carencia, pues al que le falte el sustento o cualquier otro bien tiene que ser ayudado por su hermano de comunidad. Qué el opulento, aprenda a compartir y ser coherente con su fe en amar y ayudar a su prójimo.

P. Chava, SVD
Jesús, hace dos milagros a partir de la fe de las personas involucradas. Sana a dos mujeres, una muy enferma y a otra le despierta de la muerte. Mostrando el poder curador de la fe en Jesús y los increíbles milagros que se conseguí con creer, tocar, solicitar su intercesión en la vida del ser humano.

P. Chava, SVD
La humanidad experimenta el amor de Dios, con la vida y con la conciencia de un Dios creador de todo lo creado, por tanto Dios nos invita a confiar en su poder de sanar y dar continuidad a la vida con su palabra y sus acciones que afectan a nuestra vida, el ser humano en agradecimiento comienza a generar la fe en Dios y a publicar abiertamente que Dios es el Señor de la vida, venciendo así a el poder de la muerte y de todos males que lleguen a afectar al ser humano.

  P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España. 

P. Chava, SVD

viernes, 8 de junio de 2018

El Reino de Dios, 11º Tiempo Ordinario, Ciclo B

11º Tiempo Ordinario- Ciclo B
Ezequiel 17,22-24; Salmo 91; 2 Corintios 5,6-10; Marcos 4,26-34
17 de junio de 2018


 

P. Chava, SVD
El Reino de Dios, es la fuerza vital de Dios que crece en el corazón y en las mentes de las personas, y es transmitida por el Evangelio, es decir, la Buena Nueva. Nos dice Jesús busca primero en el Reino de Dios y su justicia, los creyentes miembros de la Iglesia o una comunidad cristiana, hacen visible el Reino de Dios cuando se respira un ambiente de amor, caridad, perdón, paz, justicia, y lo hacen en nombre de Dios.

P. Chava, SVD
Ezequiel, nos dice  que el poder de Dios es tan grande y tan fértil que de la nada o de lo pequeño hace grandes maravillas, estas palabra son palabras de aliento para el pueblo de Dios que con parado con los demás pueblos son nada. Pero Señor hará del pueblo de Israel el más grande de todas las naciones. Por eso el creyente puede cantar: Salmo 91: “Es bueno darte gracias, Señor”.
P. Chava, SVD
Pablo, el Señor es juez de nuestras vidas y por tanto de nuestras acciones, por eso con la confianza plena en Dios por el fe lucharemos en este vida hasta que tengas el gusto de estar enfrente del Señor, para que mida nuestras acciones, pensamientos, obras, en fin todo lo relacionado a nuestras vidas.

Jesús, habla del Reino de Dios en parábolas, como la semilla de trigo o como la de mostaza, estas son pequeñas, crecen y se desarrollan, dan fruto o sostienen el nido de varios pájaros. Es el ejemplo claro que “la semilla”, es decir, la palabra de Dios es sembrada en los corazones de los creyentes, crece, y mismo sin darse cuenta crece a una velocidad y a una fuerza, como es la presencia de Iglesia en el mundo, pues ella ha crecido por las enseñanzas de Jesús y sus doce Apóstoles y ahora a nivel mundial somos millones de cristianos.




P. Chava, SVD

El mensaje central de Jesús es el Reino de Dios, la Buena Nueva que viene a liberar a los hombres y mujeres que viven en pecado, que son oprimidos por el mismo hombre y sus estructuras, por eso Jesús nos invita a vivir en una comunidad donde se respete la dignidad de ser humano; donde no será excluido nadie, sino al contrario somos llamados a crear este Reino de Dios desde los corazones y mentes de las personas.


 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España. 
 

                                                                 EL REINO DE DIOS
                                                      https://youtu.be/4iDapYVupP8


sábado, 2 de junio de 2018

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo 
Éxodo 24,3-8; Hebreos 9,11-15; Marcos 14,12-16.22-26
Domingo, 3 de junio de 2018

P. Chava, SVD
  “Tomad y bebed”, es el mandato de Jesús: “esto es mi cuerpo y mi sangre” que será derramada para hacer una nueva alianza entre Dios y la humanidad; al mismo tiempo quien comulga se adhiere a Cristo y recibe la vida eterna. Por tanto la eucaristía es sacramento y es la memoria viva de la presencia del Señor en el corazón de la comunidad. Hagan esto en memoria mía, nos dijo el Señor, y ya han pasado más de 2000 años; Y todo esto lo hacemos porque Jesús nos compra con su sangre, nos alimenta con su cuerpo y nos purifica inmolándose así mismo, en cada misa, en cada eucarística. Pues Jesucristo fue fiel al Padre quiso hacer la voluntad de Dios, salvando la humanidad al purificarnos de nuestros pecados y llevándonos así hacia el Padre con la construcción del Reino de Dios y su justicia aquí en la tierra.

Moisés, renueva la alianza del Pueblo de Israel con Dios, lo hace con los holocaustos y el derramamiento de sangre de los animales sobre el pueblo de Israel. El pueblo de Israel escucha los mandatos de Dios y se compromete a cumplirlos. El culto se vuelve liturgia que el pueblo debe repetir para no olvidar su alianza con Dios. Por eso el pueblo puede clamar a Dios con el Salmo 115 “Alzaré la copa de la salvación, invocando el nombre del Señor“.
P. Chava, SVD

El Discípulo, que nos narra la carta a los hebreos, ve el avance teológico que hace Jesús, ya no hay más muertes de seres inocentes para agradar a Dios, pues el mismo Hijo de Dios (Jesús) que se ofrece para derramar su sangre y con ello nos purifica y nos salva de nuestros pecados.

P. Chava, SVD
 Jesús, celebra la Pascua, la fiesta de la liberación del Pueblo de Israel del poder del Faraón de Egipto. En esta fiesta Jesús, mejor conocida como “la Última Cena”, el Señor instituye tres sacramentos: el de reconciliación, el orden Sacerdotal y la Eucaristía, lo hace con sus palabras y sus gestos. Todo en enmarcado con la memoria colectiva de la comunidad cristiana y con el mandamiento de Jesús, que nos amemos unos a otros y en eso nos reconocerán como sus discípulos.

 El Corpus Christi es la memoria viva de la presencia real de Jesús, en medio de su comunidad. El cristiano sabe que está Jesús ahí, por eso comulga junto con la comunidad y se alimenta de la palabra de Dios y de la eucaristía del Señor.  Por eso el cristiano está más unido a Cristo y a la comunidad cada vez que vive la palabra de Dios y comulga su cuerpo y su sangre.

P. Chava, SVD
  P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España. 

viernes, 25 de mayo de 2018

Viva Dios Uno y Trino, Santísima Trinidad, Ciclo B

Santísima Trinidad - Ciclo B
Deuteronomio 4,32-34.39-40; Salmo 32; Romanos 8,14-17; Mateo 28,16-20
Domingo, 27 de mayo de 2018

P. Chava, SVD
"Que viva Dios Uno y Trino en nuestros corazones y en los corazones de todos los hombres"  era el deseo de nuestro fundador Arnoldo Janssen, cuando se unió a Jesús y a su Iglesia en el proyecto de la evangelización, y construcción del Reino de Dios.

P. Chava, SVD
 Moisés, recuerda al pueblo de Israel, el poder de Dios, para liberar; para escoger a un pueblo y defenderlo; le recuerda que sólo hay un solo Dios y que este Dios exige ese respeto. El Señor es el Rey de reyes y Señor de Señores, y es el único Dios capaz de distribuir la tierra en una justa equidad; por eso el pueblo de Israel puede sentirse afortunado por ser el escogido de Dios.

Pablo, nos dice que recibimos un Espíritu que nos libera y que nos hace proclamar: “Abba” a Dios, es decir, nos hace descubrir que somos hijos de Dios en adopción. Con esa misma dignidad exigiremos respeto, unidad y fuerza en la comunidad de los creyentes, pues ante los ojos de Dios todos somos hijos y por tanto entre nosotros debemos tratarnos como hermanos en Cristo por la fe. Ya no debe existir ninguna división entre los creyentes, todos juntos formamos el nuevo pueblo de Dios.

Jesús, deja la orden a sus discípulos para ser los continuadores de la expansión del Reino de Dios con la evangelización, y reflejo de esa expansión son los sacramentos, la doctrina, la fe y la tradición cristiana. La Iglesia católica por más de 2000 años ha cumplido el mandato misionero de evangelizar a los pueblos bautizando en el Nombre del Dios Trinitario, y confirmando sus enseñanzas con la implantación de la Iglesia en diferentes rincones del mundo.
P. Chava, SVD
El reconocernos hijos de Dios en adopción es por la enseñanza de Jesús, un ejemplo claro es cuando nos enseña a orar a Dios con el “Padre Nuestro”; en Pentecostés recibimos la confirma por el Espíritu Santo y por eso todo bautizado es ungido con este mismo Espíritu de Dios. Todo es deseo de nuestro Padre Dios, por eso envió a al Verbo Encarnado, es decir, a Jesús para que nos revelara la voluntad de Dios para la humanidad; Dios quiere que todos los pueblos sean bautizados y educados conforme a la voluntad de Dios, en la construcción del Reino de Dios.
P. Chava, SVD

 P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.