miércoles, 8 de marzo de 2017

Tirar para adelante, 2º de Cuaresma – Ciclo A

P. Chava, SVD
2º de Cuaresma – Ciclo A
Génesis 12,1-4a; Salmo 32; 2 Timoteo 1,8b-10; Mateo 17,1-9
Domingo, 12 de marzo de 2017

Tirar para adelante, en la vida nos encontraremos muchas motivaciones para seguir con nuestras vidas, pero qué podemos hacer cuando estamos confundidos y dudamos hacia dónde ir, incluso pensamos que nos hemos equivocado de camino. Por eso Dios es nuestra referencia, nuestra brújula, nuestro norte. Cuando dudemos tenemos que rezar, y encontrar con Dios el camino a seguir.

El relato que en encontramos en el Génesis es fundamental para tener fe en Dios y en el cumplimiento de sus promesas. Abrán es el escogido para fundar una nación, por eso tiene que mostrar con sus actos la fe que tiene en Dios; Abrán comprendió la señal de Dios: dejar su pasado, dejar su sitio de confort, es decir, su casa, sus bienes, su historia, para emprender el futuro incierto a su avanzada edad, era sin duda un acto de fe. Cualquiera en su lugar no haría caso a Dios, y sin embargo Abrán y su familia emprende el viaje y comienzan una nación con unos pasos de fe ciega hacia a Dios. Ante la incertidumbre de la vida futura imploramos al Señor su misericordia con el Salmo 32:Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti”.


P. Chava, SVD
San Pablo escribe a Timoteo para motivarle a ser fiel en la evangelización de los pueblos, que se sienta orgulloso de ser parte de sus mensajeros por el mundo, pues Jesús y Dios nos necesitan para esparcir la semilla del Verbo Divino, es decir, la palabra de Dios a las naciones y hasta los confines de la tierra. Toda persona o comunidad cristiana que reciba la palabra de Dios será salvada porque ha recibido la gracia de Dios que cura y salva al ser humano de su pecado. Por eso quienes confían en el Señor, quien tenga fe en Jesús y en Dios, se salvará, pues la gracia de Dios hará milagros en ellos, para empezar los purificará y después les dará vida eterna.

En el evangelio de Mateo Jesús sube a la montaña con tres de sus discípulos, ellos se quedan admirados por la transfiguración que tiene Jesús, pues al lado de Jesús aparece Moisés y Elías todos brillaban  y lucían de blanco. Pedro quería hacer tres tiendas, es decir, deseaba quedarse en ese lugar, pero Jesús les hace regresar a la realidad con sus discípulos y bajan de la montaña: lo que podemos deducir es  la importancia de Jesús para escoger a tres de sus discípulos: Pedro, Santiago y Juan, ellos darán fe de la revelación y transfiguración sobre Jesús: porque Jesucristo es el enviado por Dios, por eso el resplandor divino y el lugar donde se hace: la montaña que nos recuerda el monte Sinaí donde Dios le habla a Moisés; Jesús es reconocido con el Mesías porque es justificado por Moisés y Elías que representan la ley y los profetas.

Las lecturas nos invitan a seguir con nuestras vidas pero al mismo tiempo a tener en cuenta a Dios en nuestras decisiones, para poder seguir: “tirando para adelante”, a pesar de nuestras dificultades,  nuestros miedos, nuestras crisis físicas o existenciales; porque sabemos que el Señor nos sostendrá y nos orientará para mirar más allá del tiempo y de la realidad; para descubrir que con Dios todo es posible y nada es imposible para Dios. Señor en ti confío, has de mi lo que quieras, sea lo que sea te doy las gracias, estoy dispuesto a todo con tal de que se haga tu voluntad en mi y en mi realidad y su entorno.




P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.



jueves, 2 de marzo de 2017

Cambiar la historia, 1º de Cuaresma – Ciclo A

P. Chava, SVD
1º de Cuaresma – Ciclo A
Génesis 2,7-9;3,1-7; Salmo 50; Romanos 5,12-19; Mateo 4,1-11
Domingo, 5 de marzo de 2017

Cambiar la historia para bien de la humanidad. En los relatos que heredamos desde hace siglos, encontramos muchos que pretenden desvelar misterios del origen de la humanidad y el porqué conservamos algunas tradiciones y ritos.

En el libro del Génesis, encontramos el meta relato de la explicación de la expulsión del hombre y la mujer del paraíso: este relato tiene el fin de entender porque la humanidad tiene que trabajar; como el ser humano tiene por naturaleza la ambición por la búsqueda del poder y del conocimiento para manipular la realidad, de fondo quiere ser Dios o por lo menos asemejarse a Él. Adán y Eva, nos dice el relato, cometen un acto de infidelidad al traicionar la confianza de Dios, por eso el ser humano es separado de la realidad humana de la divina. Esta falta de nuestros primeros padres en la religión católica le llaman pecado original y en la doctrina de la Iglesia se afirma que todos nacemos con ese pecado, hasta que somos purificados por el bautismo. Es necesario buscar el perdón de Dios para ser purificados por él, como dice el Salmo 50Misericordia, Señor: hemos pecado”.
P. Chava, SVD

En la carta a los Romanos une el relato del Génesis de la expulsión y muerte del hombre por causa de su desobediencia a Dios, pero sin embargo, Jesús al morir en la cruz con su obediencia salvo a la humanidad de la muerte y la ha regenerado. Por Adán perdimos mucho, por Jesús lo ganamos todo.

En el evangelio encontramos a Jesús en el desierto y después de pasar hambre y sed durante cuarenta días es tentado por su enemigo el diablo para que abandone a Dios y se complazca así mismo: para que deje de tener hambre; para que muestre su poder divino, para que se sacie de tener todo cuanto quiera hasta el mundo entero. Pero Jesús vence las tentaciones y comienza así el Reino de Dios con sí definitivo a Dios y una renuncia de sí mismo para salvar a la humanidad; para santificar las obras de Dios con su vida y son su memoria. La Iglesia lo hará con los sacramentos que Jesús nos dejo.

El sentimiento de culpa lo traemos desde que nacemos porque desde que nacemos cargamos emocionalmente una herencia envenenada: “el pecado original”. Es un sentimiento de culpa que arrastra a toda la humanidad desde el relato de Adán y Eva en el libro del Génesis; todos cargamos con el sentimiento de ser imperfectos y ambiciosos, por desobediencia a Dios, por la desobediencia de nuestros primeros padres perdimos el paraíso. El Génesis es un relato que nos implica a todos, nuestros orígenes y nuestras caídas y pecados,  por eso cobra sentido el porqué Jesús es nuestro salvador, porque con su vida, muerte y resurrección descubrimos el amor de Dios. Jesús vino a cumplir la voluntad de Dios y con su obediencia nos salvo: la gracia de Dios, que borra todo tipo de pecado, la recibimos a través de los sacramentos  que administra la Iglesia, en especial los de iniciación cristiana: Bautismo, reconciliación, eucarística y confirmación. Gracias Dios, Jesús nos salvo a todos con su amor.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

martes, 21 de febrero de 2017

Confía en Dios, 8º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

P. Chava, SVD
8º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Isaías 49,14-15; Salmo 61; 1 Corintios 4,1-5; Mateo 6,24-34
Domingo, 26 de febrero de 2017

Confía en Dios, Él hará lo imposible para darte vida, paz, amor, estabilidad, etc., pero hace falta que tengamos nuestra fe puesta en Él, y que trabajemos junto con Él para conseguir lo que necesitamos y deseamos, además que nuestra motivación está dirigida a construir el Reino de Dios y su justicia.

En la lectura del libro de Isaías encontramos la decepción del pueblo de Israel por experimentar el abandono aparente de Dios, por permitir la esclavitud del pueblo en Babilonia, sin embargo Dios nunca se olvida de su pueblo escogido y está ahí la respuesta de Dios tiempo después; el pueblo de Israel lo entendió cuando fue rescatando de la esclavitud en el exilio en Babilonia; el Señor les dio de nuevo la libertad y les hizo volver a Jerusalén para comenzar de nuevo en su tierra Santa. Salmo 61:Descansa sólo en Dios, alma mía”.

P. Chava, SVD
San Pablo en la carta a los Corintios nos habla del “fuero interno”, esa voz interna: “que sólo nosotros oímos”, que nos habla de lo que está bien y lo que está mal; porque la tendencia del ser humano es criticar casi todo y de todo, pero hay un inconveniente con esta costumbre: pues cuando la crítica es dura y sin fundamentos; cuando la intención es destruir a una persona en su dignidad o integridad, es decir, las juzgamos por costumbre, estamos muy mal por dentro y por fuera. Por eso San pablo pide a los cristianos en que nos limitemos a ser buenos servidores de la comunidad y de la humanidad, para administrar los misterios de Dios: amar, perdonar, sanar, bendecir, transmitir la gracia de Dios y al Espíritu Santo, para así construir el Reino de Dios y conseguir la salvación de muchos.

San Mateo en su evangelio nos recuerda la importancia de priorizar el amor a Dios antes que al dinero, nos advierte que es imposible compaginar ambos amores. La vida nos desafía todos los días con muchas angustias; tenemos muchas preocupaciones algunas imposibles de cubrir; por eso insiste Jesús que confiemos plenamente en Dios y su divina providencia; que cada día hay que vivirlo con intensidad y que el mañana traerá por si solo las angustias a resolver. Confiemos en Dios que todas serán resueltas, tarde o temprano.

Busca primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás vendrá por añadidura dice el Señor. Por eso el orden de las prioridades en nuestra vida tiene que tener en cuenta a Dios, pues muchas veces, sucede todo lo contrario, Dios queda en último plano o simplemente no existe en las vidas de las personas. Señor Tú eres el dueño de nuestras vidas, a Ti te debemos todo, a Ti iremos después de dejar este mundo, Señor queremos amarte y servirte: “al amar y servir a nuestros hermanos”. Bendice nuestros estudios, trabajos, familias, hogares; bendice y santifica todo cuanto somos y tenemos, Señor Nuestro.

P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.


viernes, 17 de febrero de 2017

Amar es signo de estar vivos, 7º del Tiempo Ordinario, Ciclo A

P. Chava, SVD
7º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Levítico 19,1-2.17-18; Salmo 102; 1 Corintios 3,16-23; Mateo 5,38-48
Domingo, 19 de febrero de 2017

Amar es signo de estar vivos, pues quien ama, con sus palabras, sus acciones, sus gestos: da vida y esperanza a quien ama. Por eso el creyente tiene que sentir el amor de Dios en sus vidas y al mismo tiempo está llamado a amar a toda la humanidad y la tierra en su totalidad.

Amarás a tu prójimo como a ti mismo dice el Señor, además pide que todos sean santos como el mismo Dios es Santo. Salmo 102: “El Señor es compasivo y misericordioso”.

P. Chava, SVD
San Pablo explica que todos los seres humanos además de tener la dignidad de ser personas; que todos somos templo del Espíritu Santo; que si queremos ser de Dios tenemos que ser necios ante el mundo porque sabiduría del mundo no es la misma de Dios, por eso al creyente le dirán que es necio, por tener fe, esperanza y caridad en su vida. El creyente se tiene que fiar de Dios, porque en la inmensa bondad todo lo que necesite vendrá de Él para poder vivir.

En el evangelio según san Mateo, Jesús enseña a sus discípulos a amar sin medidas, pues el amor no tiene límites, todo lo perdona, todo lo acepta, todo lo soporta, el amor de Dios todo lo puede. Por eso el cristiano tiene que amar hasta el amor imposible, llegar a amar a sus propios enemigos o los que nos hacen el mal a que sea en chismes, golpes, robos, etc. Pues el mal en el mundo solo se le vence con la medicina del amor. Y el mejor ejemplo es Dios que hace salir el sol y da la lluvia a los bueno y a los malos o él Jesús que estando en la cruz pidió perdón para sus asesinos porque no saben lo que hacen.

En las lecturas descubrimos la importancia de amar a nuestro prójimo como nosotros mismo, de amar sin límites, pues eso da garantía de vida eterna y de amor eterno, por eso el cristiano tiene que mostrar esos signos de amor al: garantizar la vida del ser humano; de ayudar a todo el necesitado que pueda; de no excluir a nadie, sino al contrario respetar y aceptar a todo el ser humano; de ser tolerante con uno mismo para ser tolerante con los demás; de perdonar incluso a los que nos han hecho mucho daño.


P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

viernes, 10 de febrero de 2017

El ser humano está destinado a vivir, 6º Domingo Tiempo Ordinario

P. Chava, SVD
6º Domingo Tiempo Ordinario
Eclesiástico 15,16-21; Salmo 118; 1 Corintios 2,6-10; Mateo 5,17-37
Domingo, 12 de febrero de 2017



 

El ser humano está destinado a vivir, pero una vez que nacemos cada segundo que pasa es una lucha constante contra la muerte y el pecado; por eso nuestra fortaleza es Dios, nuestra esperanza está puesta en Dios; cumplir la voluntad del Señor es garantía de salvación, pues Dios es amor y en esencia quiere que todos los seres humanos nos amemos.

 

En el libro del Eclesiástico pone en evidencia la voluntad de Dios por salvarnos, pero al mismo tiempo nos deja claro que somos completamente libres ante Dios, para cumplir sus mandamientos, sin embargo nos advierte que nos podemos perder y condenar nosotros mismos, pues nuestras decisiones y acciones nos pueden conducir al fuego y a la muerte por consecuencia del pecado. Por eso el creyente cantará el Salmo 118: “Dichoso el que camina en la voluntad del Señor”.
P. Chava, SVD

 

San Pablo escribe a los habitantes de Corinto decepcionado del pueblo: les reprocha por no entender que la sabiduría a la que tienen que aspirar en la vida es la de conocer la sabiduría divina, la que viene de Dios. Porque el hombre se vuelve siego con sabidurías humanas que inflan su arrogancia y por su corazón duro que segó su conciencia y por eso no asumió la culpa de matar al propio hijo de Dios: “a Jesús lo colgaron del madero, crucificado espiro su ultimo aliento”; sin embargo por ese acontecimiento comprendimos después que Jesús es el verdadero Hijo de Dios, y que es de sabios seguirle para hacer la voluntad de Dios a través de sus enseñanzas.

 

En el Evangelio Jesús dice que no vino a abolir la ley y los profetas sino que vino a darle plenitud; por eso instruye a sus discípulos para ser files a la voluntad de Dios y para esto tenemos que ser personas reconciliadas con nuestros hermanos; que nuestros sentimientos y pensamientos no nos motiven a pecar y pervertir a nuestro corazón y a nuestro cuerpo; que seamos personas que saben decir la verdad para no recurrir al engaño.

 

 Señor Jesús vengo ante ti para adorarte; ven Señor y enséñanos que tenemos que hacer: “para cumplir la voluntad de Dios”. Señor sabemos que nos das la libertad de obrar el bien o el mal; de seguirte o perdernos por el camino de la vida; Señor danos sabiduría divina, danos la alegría de amar a nuestros hermanos y si por acaso es necesario reconciliarnos con ellos; Señor Jesús ayúdanos a vencer nuestras tentaciones y renunciar a todo pecado que nos pervierte y esclaviza; Jesús yo confió en ti.
P. Chava, SVD

 

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

miércoles, 1 de febrero de 2017

En todo servir y amar para gloria de Dios, 5º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

P. Chava, SVD
5º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Isaías 58,7-10; Salmo 111; 1 Corintios 2,1-5; Mateo 5,13-16
Domingo, 5 de febrero de 2017

En todo servir y amar para gloria de Dios, es una frase que da sentido a mi vida, y es de san Ignacio de Loyola. Hace poco vi la entrega de unos misioneros que lo dieron todo para gloria de Dios, me impacto. Dar la vida por los demás se convierte en lo esencial en la vida, en todo servir y amar es un estilo de vida que da gloria a Dios en cada acto de bondad y humanidad que hacemos en las personas y que repercute en pocos o en muchos.

La justicia y el derecho hará brillar al creyente como luz en medio de las tinieblas: el fiel tiene dar de comer al hambriento, vestir al desnudo y hospedar al pobre. La bondad del corazón hará surgir la nueva humanidad como nueva luz en el mundo. Por eso el justo cantará con alegría: Salmo 111 El justo brilla en las tinieblas como una luz.

P. Chava, SVD
San Pablo dice que habla en nombre de Jesús y por sabiduría del Espíritu Santo, por tanto su lenguaje no procede de sabiduría humana, sino que proviene de Dios. Pues la cruz, la pasión de Cristo realza el amor que nos tenía y el plan de salvación para la humanidad.

Jesús insistirá a sus seguidores en que sean luz y sal de este mundo. Por eso no importa nuestro origen cultural, sino lo importante es usar nuestro potencial para ayudar a la humanidad, para darle sabor a la vida con nuestras obras de caridad e iluminar a la humanidad con las ideas e espiritualidad del ser humano inspirada en Cristo.

Dios es nuestro origen y nuestro fin, a Él le debemos la vida y nuestra vida está influenciada y condicionada, pues todo Padre espera lo mejor para sus hijos, y espera que ellos sean felices y que amen, por eso para dar gloria a Dios hay que mostrar la bondad de Dios en el ser humano integrado en sus circunstancias, donde sea una luz que ilumina con su amor, con su caridad, con sus obras, con sus palabras y acciones; que sea una persona tan humana capaz de equivocarse y levantarse, capaz de dar alegría, vida, paz, justicia con sus ideales y con su espiritualidad inspiradas en nuestro creador: un mundo bueno, bello y perfecto, porque lo hizo Dios.



P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

jueves, 26 de enero de 2017

Los limpios de corazón verán a Dios, 4º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

P. Chava, SVD
4º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Sofonías 2,3;3,12-13; Salmo 145; 1 Corintios 1,26-31; Mateo 5,1-12a
bDomingo, 29 de enero de 2017

 

Los limpios de corazón verán a Dios, y los humildes harán su voluntad. ¡Señor habla que tu siervo te escucha!, Señor dinos: ¿cuál es el camino que tenemos que seguir?, ¿qué es lo que podemos hacer por ti?

 

El profeta Sofonías  invita al pueblo de Israel para que sean humildes de corazón y que practiquen la justicia y el derecho entre ellos. Porque vendrán días de prueba y la ira del Señor se dejará ver, sólo los humildes, los pobres en espíritu podrán pasar las calamidades y podrán dar continuidad a la existencia del pueblo escogido. Por eso los santos dirán el Salmo 145Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”.

 

San Pablo desvela el misterio de Dios, afirma que Dios se vale del débil para mostrar su fuerza; del necio para mostrar su sabiduría; del pobre y del rechazado para mostrar su bondad y generosidad; pues la lógica del mundo es sólo para gloriar a los más fuertes, sabios, ricos y poderosos, pero para Dios las apariencias del poder y otras cosas no son lo más importantes. Dios mira al ser humano por su parte interna y no por su apariencia.
P. Chava, SVD

 


Bienaventurados los pobres en el espíritu; los mansos; los que lloran; los que tienen hambre y sed de la justicia; los misericordiosos; los limpios de corazón; los que trabajan por la paz; los perseguidos por causa de la justicia; bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. De esta forma Jesús pronuncia su discurso a la multitud, los instruye en la fe, les advierte de los riegos, pero al mismo tiempo los motiva a seguir, pues toda entrega y  sacrificio tiene su recompensa: estar con Dios y ser de Dios instrumento de salvación y de generación de vida.

 

Estar unidos a Dios es necesidad prioritaria de todo cristiano, nos unimos a Jesús y a la Iglesia en el bautismo; comulgamos con Cristo en el eucaristía, en la misa, en la comunidad de la Iglesia y con toda la comunidad cristiana a nivel mundial cada vez que hacemos la voluntad de Dios con nuestras vidas y vivimos el amor que nos enseño Dios Uno y Trino, al invitarnos al comprometernos con nuestro prójimo y con la humanidad para ayudarla y salvarla del mal que puede generar el mismo hombre para lastimar a ser humano.  

P. Chava, SVD
 

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

 

jueves, 19 de enero de 2017

La luz de Cristo nos ilumina, Domingo 3º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

P. Chava, SVD
Domingo 3º del Tiempo Ordinario – Ciclo A
Isaías 8,23b–9,3; Salmo 26; 1 Corintios 1,10-13.17; Mateo 4,12-23
Domingo, 22 de enero de 2017

 
La luz de Cristo nos ilumina, el Reino de Dios está en nuestra tierra. Porque las guerras, el odio, la división no son fuertes ante el amor de Cristo y la humanidad.

 
Isaías da esperanza de libertad y de la caída del imperio que los asedia, en tiempos de crisis; de desesperación; de angustia y de oscuridad, el Señor da una luz de esperanza y liberación, pues todo pasará y Dios permanecerá con su pueblo. Por eso el pueblo cantará el Salmo 26: “El Señor es mi luz y mi salvación”.

 
P. Chava, SVD
En corintio llego la evangelización, pero hay disputas de poder y hay división por causa del orgullo de pertenecer a un maestro en la fe, pero es ahí donde Pablo intervendrá e intentará unir a la comunidad por el amor a Jesús y su pasión en la cruz, pues con su mensaje del Reino de Dios y su vida entregada por amor nos ha salvado.

 
En el evangelio, Jesús llama a sus primeros discípulos y comienza el Reino de Dios con pasos sencillos. Una nueva luz ilumina la tierra ensombrecida por el pecado y la tiranía. Jesús inaugura el Reino de Dios, desde el llamado vocacional que hace Dios a la humanidad, dejarlo todo para seguir a Dios.

 
P. Chava, SVD
En un mundo tan Cosmopolitan, tan lleno de riquezas culturales, religiosas, y sociales. Las voces de odio por el hermano y la hermana, se alzan a la mínima, para provocar divisiones y guerras. Señor Jesús, ayúdanos a vivir en comunión, a ser tolerantes y hermanos a pesar de nuestras desigualdades. Has que el Reino de Dios se haga realidad: por cada vez que nos amemos, nos perdonemos, nos curemos, ayudemos mutuamente sin importa la raza, lengua, y cultura. Porque todos somos hijos de Dios y la humanidad entera es nuestra familia.



 

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

 
P. Chava, SVD

sábado, 14 de enero de 2017

El Señor escogió a su consagrado, 2º Domingo Ordinario- Ciclo A

P. Chava, SVD
2º Domingo Ordinario- Ciclo A
Isaías 49,3.5-6; Salmo 39; 1 Corintios 1,1-3; Juan 1,29-34
 Domingo, 15 de enero de 2017

 

El Señor escogió a su consagrado y en él está la presencia de Dios, para anunciar y denunciar, para derribar el pecado y construir el Reino de Dios.

 

En el libro de Isaías encontramos la consagración del siervo de Dios, que será el libertador del pueblo de Israel en la esclavitud en Babilonia y ahora también será el libertador de muchas naciones, pues los consagrados a Dios tienen la misión de hablar en su nombre y salvar a la humanidad de sus pecados y de sus opresiones. Por eso los consagrados dirán el salmo 39: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.

 

La paz sea con los consagrados y los llamados a la evangelización es lo que desea Pablo y Sóstenes a la Iglesias de Corinto y las nuevas que se van formando, pues Dios multiplica su presencia en cada consagrado que lleva la Buena Nueva y la práctica en su comunidad.

 

P. Chava, SVD
En el evangelio según san Juan se reseña como Juan señala a Jesús como el cordero de Dios, es decir, el que dará la vida para salvarnos de nuestros pecados; con su muerte y resurrección de Jesús pasaremos de pecadores condenados a pecadores perdonados, por la gracia de Dios y por la sangre del cordero inmolado en la cruz. Por esa grandeza de dar la vida por la humanidad Jesús es nuestro salvador.

 

P. Chava, SVD
Señor Jesús, Tú eres el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, Tú eres nuestro hermano y Señor. Hágase en nosotros la voluntad de Dios, para poder humanizar, salvar, curar, perdonar al ser humano de todos sus males. Que podamos ser sus consagrados que den luz y esperanza en un mundo de odio y violencia, Señor Jesús haznos instrumentos de tu amor.

 

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de  Madrid, España.

miércoles, 4 de enero de 2017

Bautízame Señor con tu Espíritu. Bautismo del Señor – Ciclo A

P. Chava, SVD
Bautismo del Señor – Ciclo A
Isaías 42,1-4.6-7; Salmo 28; Hechos de los Apóstoles 10,34-38; Mateo 3,13-17
8 de enero de 2017

 

Bautízame Señor con tu Espíritu. Lávame Señor y que mis pecados quedarán más blancos que la nieve. Pues es Tú eres amor puro y con tu amor nos purificas de todos nuestros males. Por lo mismo nos invitas hacer lo mismo, sanar a la humanidad a fuerza del amor.

 

En la profecía de Isaías encontramos palabras de liberación y esperanza, el pueblo saldrá de la esclavitud y volverá a ser su pueblo escogido. Para esto envía a su mensajero y su libertador como garante de su palabra.  Se hará justicia en el Pueblo vivirán conforme a la ley de Dios. En tiempos de guerra el pueblo anhela la paz, por eso el pueblo cantará el Salmo 28: “El Señor bendice a su pueblo con la paz”.


P. Chava, SVD
 

En la segunda lectura en la de los Hechos de los Apóstoles encontramos la síntesis del inicio de la predicación de Jesús: comenzó con su bautizo de manos de Juan el Bautista en el Jordán, en Galilea. Jesús pasó haciendo el bien y expulsando a los demonios, pues tenía autoridad y poder para sanar al pueblo de sus aflicciones.

 


El Evangelio de Mateo nos recrea con lujo de detalle como Jesús es ungido por el Espíritu Santo y Dios da fe de que es su Hijo amado. En unas cuantas palabras vemos la Santísima Trinidad reunida, para iniciar una nueva creación desde la purificación de los pecados del pueblo para llevarlos a una libertad física y espiritual.

 

Iniciamos nuestro caminar como pueblo escogido por Dios, con el bautismo rompimos los muros de raza y cultura. La Iglesia reconoce en el bautismo como sacramento que santifica, sana, y perdona los pecados; en el bautismo nos unimos a Cristo y a su Iglesia para siempre, formamos así el nuevo pueblo de Dios escogido por Él.

 


P. Chava, SVD
P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Altagracia, Diócesis de Madrid, España.