domingo, 11 de abril de 2021

2º de Pascua, Ciclo B, Jesús me pide fe.

2º de Pascua, Ciclo B
Hechos de los Apóstoles 4,32-35; Salmo 117; 1 Juan 5,1-6; Juan 20,19-31
11 de abril de 2021

P. Chava, SVD

 Los discípulos dicen: ¡Jesús, resucito! Pero Tomás les contesta: “hay que ver para creer”, Jesús nos cambiará el modo de ver la vida, y la resurrección por obra de Dios, nos dirá: “hay que creer para ver”, es decir, “dichosos son lo que creen sin haber visto”. La Iglesia Cristiana Católica tiene varios dogmas de fe, entre ellos: ¡la resurrección de Cristo!; teniendo como base los relatos bíblicos y los testimonios de las primeras comunidades cristianas, encontrados en el Nuevo Testamento. Por eso ella afirma, que la vida eterna tiene su fundamento en Cristo; la vida del cristiano cobra otro sentido, pues el cristiano sabe que vivirá eternamente en el Señor. Por eso la muerte no tiene poder sobre el cristiano y cristiana que confía su vida en Dios. Ten fe, confía en Jesús, el nos dará vida eterna.

En Hechos de los Apóstoles, vemos los inicios de la era cristiana, y como vivían y se organizaban las primeras comunidades cristianas: por ejemplo, todos los bienes, (lo que tenían) lo ponían en común, para el bienestar de todos, porque eran personas de mucha fe, tenían esperanza en la segunda venida del Cristo y la caridad era su distintivo, y todo ello motivado por la experiencia de haber oído o conocido a Jesús, que padeció, murió y resucitó por todos. Cada comunidad se organiza conforme a sus circunstancias, pero tenían claro que seguir a Cristo era desde la Iglesia, des la comunidad cristiana, des una pertenencia al mismo Señor resucitado.

P. Chava, SVD

En la carta de Juan,  se nota la doctrina para la comunidad cristiana con dogmas de fe: como la filiación con Dios, la necesidad de transmitir el kerigma, como anuncio de la Buena Nueva: ¡Jesús es el Cristo!, Jesús es el Señor; y es así como se la fe fue implanta al recibir este kerigma: Por eso es importante tener fe en Jesús, pues con eso ya nos capacita para ser hijos de Dios; pero para que realmente seamos hijos de Dios es necesario vencer al mundo, y sólo se le vence al mundo cumpliendo los mandatos de Dios, condensados en el amor a Dios y al prójimo. De esta forma nos asemejamos a Jesús que también venció al mundo, es decir, al pecado del egoísmo y la destrucción de la humanidad, usando al mismo hombre. 

P. Chava, SVD
Jesús, trae la paz, consuela y da esperanza de vida a sus discípulos diciendo tres veces: “paz a vosotros”, además les transmite al Espíritu Santo con su aliento, y da autoridad a ellos para perdonar y retener pecados. Por último y para comprobar que no es una farsa hace que Tomás vea, toque con sus dedos y manos los estigmas y llagas del resucitado. Que sienta su presencia, y vea que no es mentira que Jesús resucito. El Señor, nos da una nueva bienaventuranza: “dichosos los que creen si haber, visto “, dichos quienes creen en Jesús sin haberle visto. Por eso quien cree en Jesús tiene viva eterna, porque cree en Él. Jesús, ha vencido la muerte y nos da vida con el Espíritu Santo, ahora recibimos a ambos en los sacramentos de la Iglesia. 

Los cristianos estamos viviendo momentos muy difíciles en nuestra historia con esta pandemia del covid-19. Escuchamos como muchas personas mueren. ¿Cómo podemos dar razón de nuestra fe ante tanta desgracia y tanta muerte? Pues la respuesta sería: ¡la esperanza de resurrección! porque la muerte del creyente no termina en el olvido, sino que es recordado y revivido, en el seno de la comunidad cristiana, porque tenemos fe en Jesús y en la resurrección de los muertos al final de los tiempos, esto es dar razón de nuestra fe, con la mirada puesta en Dios, que nunca se olvida de los suyos. 

P. Chava, SVD: Misionero del Verbo Divino, Párroco in solidum de las unidades pastorales en Villatuerta, Oteiza, Noveleta, Grocín y Murillo, en Navarra, Diócesis de Pamplona, España.



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