Domingo 3º de Pascua – Ciclo A
Apóstoles 2,14.22-33; Salmo 15; 1 Pedro 1,17-21; Lucas 24,13-35
19 de abril de 2026
Apóstoles 2,14.22-33; Salmo 15; 1 Pedro 1,17-21; Lucas 24,13-35
19 de abril de 2026
¡Es verdad, Jesús ha resucitado! Hoy en día, proclamamos lo mismo que vivieron
los discípulos de Emaús. Lo reconocieron “al partir el pan” y como ardía su
corazón al oírle interpretar las Escrituras cuando se explicaba por el camino.
Señor Jesús quédate con nosotros, danos vida con tu palabra y con tu pan de
vida.
En la
primera lectura de Hechos de los Apóstoles san Pedro predica a los judíos sobre
la resurrección de Jesús: murió un inocente en la cruz, pero Dios lo resucito
con su poder. Además, Pedro hace una reseña del Rey David, que miró al Señor a
su lado más en la tribulación, esta es una visión unida al Mesías, y él cual es
descendiente de su casa, para cumplir la fidelidad de Dios con su pueblo,
Israel.
En la segunda lectura Pedro dice que con la sangre de Cristo fimos liberados de nuestras malas conductas, que a la larga son inútiles. Que valoremos, el sacrificio de Cristo. Gracias a Él creemos en Dios, en fe y esperanza, pues si resucito a Jesús, lo mismo hará con nosotros.
En el
Evangelio según san Lucas, es una catequesis para los primeros cristianos, que
estaban tristes y decepcionados por la muerte de Jesús en la cruz. Todo
cristiano tiene que vivir su fe en el camino y en la comunidad, en el centro
una liturgia alimentada por la palabra de Dios, y la
eucaristía. Jesús nos ayuda a comprender el cumplimiento del plan
salvífico de Dios, y nos motiva a compartir el pan (la vida, los bienes, el
tiempo, etc). Comprometernos a encender nuestros corazones con la palabra de
Dios, con el pan repartido y con el testimonio de vida: ¡Es verdad, Jesús ha
resucitado! Jesús vive en cada comunidad cristiana y en cada seguidor que hace
visible al resucitado.
En la
actualidad nuestras misas, hacen visible a Jesús, las comunidades forman su
cuerpo místico y todos los bautizados somos su Iglesia y su cuerpo en la
tierra: somos sus manos, sus ojos, sus pies, para hacer el bien y para
transmitir su amor a la humanidad, hasta el final de los tiempos. Somo la
extensión la buena noticia: ¡Es verdad, Jesús ha resucitado!
P.
Chava, SVD, es misionero del Verbo Divino. Párroco de la parroquia Nuestra
Señora del Carmen, Diócesis Sevilla, España.
En la segunda lectura Pedro dice que con la sangre de Cristo fimos liberados de nuestras malas conductas, que a la larga son inútiles. Que valoremos, el sacrificio de Cristo. Gracias a Él creemos en Dios, en fe y esperanza, pues si resucito a Jesús, lo mismo hará con nosotros.
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| P. Chava, SVD |
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| P. Chava, SVD |



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